sábado, 30 de mayo de 2026

De la disolución nacional a la gestación de una nueva utopía

CARTA ABIERTA A MIS COMPAÑERXS DE LUCHA DE SIEMPRE Y AHORA

"El peronismo va en camino de convertirse en el rostro amable del Partido del Ajuste". 

Daniel Tognetti

en AM 530, la Radio de las Madres.

 

Ante un acelerado proceso de destrucción nacional, en un país con el Pacto Federal roto y en plena balcanización, con mis muertxs más amadxs caídxs en las  gestas del peronismo revolucionario, harto de las sucesivas defecciones - o lisa y llanamente traiciones - de su dirigencia, y leal a su legado más transformador, me veo compelido a publicar estas reflexiones, tan acuciantes como sinceras, para pensar en común con eventuales lectorxs.

La generación de mis padres fue hija del 17 de octubre de 1945. La mía lo fue del Cordobazo de 1969. Si algo aportó esa gesta mayormente clasista y antiburocrática al peronismo originario fue la demostración palmaria de que alpargatas y libros no constituye una contradicción insalvable. Y fue su magma la confluencia entre marxismo y peronismo revolucionarios, matrimonio ideológico que desde entonces celebró numerosos enlaces, divorcios, y reconciliaciones.

Una primera referencia para mis coetáneos fue el legendario debate público que tuvo lugar en 1971 entre las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) y el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT-ERP) sobre la vía hacia el socialismo en Argentina. Dicho debate se centró en dos ejes: El rol del peronismo y  el recurso del marxismo. Las FAR sostenían que la clase trabajadora argentina era profundamente peronista, por lo que la revolución debía hacerse radicalizando al movimiento peronista, mientras que el PRT-ERP, de línea marxista-leninista clásica, rechazaba al peronismo considerándolo un movimiento burgués y reformista, y proponía la lucha directa por el socialismo bajo una dirección de vanguardia obrera independiente. En tal circunstancia, para las FAR, el marxismo era un método de análisis, mientras que el peronismo debía ser la identidad política. El PRT criticó esto argumentando que el marxismo debía ser una bandera política universal e innegociable.

Hacia el 15 de agosto de 1972, la planificación y fuga del penal de Rawson protagonizada por 25 revolucionarixs que respondían a aquellas visiones contribuyó a estrechar el vínculo entre ambas tradiciones, en la medida en que el objetivo común era la liberación nacional y la construcción de una patria socialista.  Ese intento de evasión, que tuvo lugar durante la dictadura del Gral. Alejandro Agustín Lanusse, unificó a militantes del ERP, FAR y Montoneros, demostrando una capacidad táctica conjunta. El plan original consistía en liberar a más de un centenar de presos políticos, secuestrar un avión comercial en el cercano aeropuerto de Trelew, y escapar hacia el Chile socialista de Salvador Allende, procurando refugio para continuar la lucha. Aquellxs combatientes intentaban desafiar abiertamente al régimen militar vigente, exponiendo su mensaje político y sus ideales ante la opinión pública. El desenlace de esa gesta marcó profundamente la historia argentina. Tras un fallo logístico, solo seis líderes guerrilleros pudieron despegar hacia Chile. El resto (19 militantes) quedó varado en el aeropuerto y se entregó a las fuerzas militares bajo la condición de que se respetaran sus vidas. Sin embargo, una semana después (el 22 de agosto), 16 de ellos fueron fusilados en la Base Aeronaval Almirante Zar, en el trágico episodio conocido como la Masacre de Trelew. Solo 3 sobrevivieron, y pudieron dar testimonio al respecto. Cabe destacar que, más adelante, los tres cayeron en combate contra la siguiente dictadura, comandada por el Gral. Jorge Rafael Videla.

Promediando el primer año de ese último régimen de facto tuvo lugar un intento de limar diferencias integrando una orgánica revolucionaria común. Se trató de la Organización para la Liberación de la Argentina (OLA), fallido frente político-militar de resistencia fundado por la organización peronista Montoneros, el grupo marxista ERP (Ejército Revolucionario del Pueblo), y la Organización Comunista Poder Obrero (OCPO) Su objetivo era coordinar tácticas políticas y militares  contra la dictadura. Inspirada en la Organización para la Liberación de Palestina (OLP), buscaba superar las diferencias ideológicas entre peronistas y marxistas revolucionarios para unificar la oposición armada. El proyecto se frustró pocos meses después de su creación debido a la fuerte represión del régimen militar, especialmente tras la caída del máximo líder del ERP, Mario Roberto Santucho, en julio de 1976. 

Pero la idea quedó latente, y su propósito nunca fue descartado. 

Casi medio siglo después, desde la última orgánica piquetera fundada por el ex comandante montonero Roberto Cirilo Perdía, en tanto nacionalistas revolucionarios críticos de la burocracia sindical cegetista, nos impusimos llegar a la generación sub 50 de su sindicalismo, celebrando reuniones con algunos de sus exponentes, intercambio del que nació el proyecto de fundar un Instituto de Estudio y Formación para la nueva clase trabajadora que, a propuesta de Perdía, estaría coordinado por uno de los máximos exponentes vivos del pensamiento crítico argentino, digno de su extrema confianza.

Quien escribe estas líneas tuvo a su cargo trasladarle aquella iniciativa a su destinatario. Pero el vertiginoso cambio de escenario nacional jugó en contra de llevarla a buen puerto.

No obstante, en la única charla que tuvo lugar a dicho fin, aquel amigo de Roberto  manifestó haber militado en la OCPO y participado del fallido intento de concretar la OLA.

Para más dato, la OCPO fue una organización político-militar de izquierda marxista que actuó en Argentina desde 1975 como resultado de la fusión de varias agrupaciones clasistas y llegó a ser una de las principales fuerzas insurgentes del país, detrás de Montoneros y el PRT-ERP. Se constituyó nacionalmente a partir de la fusión de diversos grupos regionales (de Buenos Aires, Córdoba, Rosario, La Plata y Mendoza) A diferencia de otras organizaciones, volcó sus mayores esfuerzos en el movimiento de masas y el sindicalismo combativo. Tuvo una participación activa en las luchas obreras de Córdoba, Villa Constitución y, principalmente, en las Coordinadoras de Gremios en Lucha de 1975. Sostenía la lucha armada como parte de una estrategia insurreccionalista. Para ello, impulsó grupos de autodefensa llamados Piquetes de Obreros Armados (POA) y desarrolló un brazo militar propio. Al igual que el resto de las organizaciones revolucionarias de izquierda y peronistas de la época, fue severamente diezmada y desarticulada tras el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976 y la posterior represión de la dictadura militar que lo llevó a cabo.

Como se puede apreciar, la generación que protagonizó la última ofensiva estratégica del pueblo argentino contra sus opresores nunca renunció a un entendimiento entre el peronismo y la izquierda revolucionarios.

No obstante, hay que reconocer que muchxs peronistas,  más animadxs por el macartismo que por el conocimiento histórico, acostumbran a recurrir al apelativo “trosko” como sinónimo de obtuso. O más bien digno de alguien dotado de una intransigencia sumamente ideologista y carente de muñeca política.

Hasta ahí, por ahora, las referencias más genéricas.

En lo personal, durante una breve estancia en Suecia, relacionado como estoy con el hecho bautizado por los Grupos de Tareas de la última dictadura como Noche de los Lápices, tuve la oportunidad de conocer al padre de Claudio de Acha, uno de los chicxs secuestradxs y asesinadxs en aquella circunstancia. Para mi sorpresa, el hombre resultó ser un trotskista que participó en reuniones clandestinas con mi padre - quien fuera el primer Comisionado Municipal justicialista de la Ciudad de La Plata -, para combatir contra la Revolución Libertadora.

Como tal vez sepan muchxs de lxs que conocen mi historia familiar, a la edad de 19 años, mi madre integró la delegación local de mujeres que acompañó a Evita en el Teatro Nacional Cervantes con motivo de anunciar la sanción del voto femenino.

La desaparición forzada de mi hermana la llevó a acercarse a Azucena Villaflor de Devincenzi e integrar el grupo fundador de Madres de Plaza de Mayo.

Tiempo después de la muerte de mi padre, ocurrida a mediados de 1980 como consecuencia de las torturas recibidas en el centro de detención clandestino “El Banco”, ya en vigencia del orden constitucional, y al cabo de uno de sus viajes al exterior como referente de la lucha por los derechos humanos, mi madre trabó amistad con un señor que no solo se fijó en ella como militante, sino que también la cortejó durante un tiempo.

Aquella indoblegable guerrera me habilitó a participar de una cena con él celebrada en mi casa natal - seis veces allanada por distintas dictaduras -, acaso como testigo destinado a brindar alguna opinión sobre ese vínculo potencial.

El hombre había fundado junto a Jorge Villarán la conducción el Partido Obrero Marxista Revolucionario, fuerza política trotskista de Perú creada en 1970 a partir de una fracción disidente de Vanguardia Revolucionaria. Es más, fue su secretario general.  El POMR se presentó a las elecciones generales de 1980 en las listas del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y nuestro amigo fue elegido senador. El 7 de marzo de 1982, la facción mayoritaria del POMR se fusionó con el Partido Socialista de los Trabajadores.

Tiempo después, fiel a sus convicciones, la mujer que me engendró dejó de verlo, y me contó que lo despidió diciendo “nunca vas a entender al peronismo, y nunca me vas a alejar de él”.

En agosto de 2025, Ricardo Napuri, la persona a que he venido haciendo referencia, cumplió un siglo de vida como militante de la lucha revolucionaria en Nuestra América. Fue discípulo de Silvio Frondizi, militó con el Che Guevara, Salvador Allende, Vargas Llosa (en su etapa izquierdista) y John William Cooke, entre otros. Fue deportado siete veces de cuatro países, diputado constituyente, y reside en un geriátrico de Lanús.

Recapitulando, pese a que muchxs amigxs queridxs impugnan mi reciente costumbre de enarbolar el puño en las fotos - porque lo considero un gesto más amenazante y menos exitista que la “ve de la victoria” -, en la coyuntura que enfrentamos lxs argentinxs me propongo revisar la actitud que oportunamente asumió aquella enorme compañera de lucha que fue mi madre.

En apuntes anteriores he manifestado que “la novedad a destacar en medio de semejante escenario es la de una izquierda consecuente que, al cabo de muchos años de tensionar su postura con tradiciones de lucha nacional/populares, en un marco de prestigio ascendente, convoca al pueblo a que la bronca se transforme en lucha y el apoyo en una nueva herramienta política (…) Cualquiera que preste atención a nuestras editoriales advertirá que parten de una perspectiva nacional, popular y revolucionaria, y que la mayor afinidad que tenemos con la izquierda estriba en recurrir al materialismo dialéctico para analizar la Historia, y a profesar una profunda admiración por la gesta y la prédica del Che.

Sin embargo, hartos como estamos del capitalismo - un sistema invariablemente enemigo de la vida -, de la institucionalidad burguesa, y de su inconducente paliativo electoral, debemos reconocer que resulta bastante inédito que, ante una crisis de representación sin precedentes, desde la izquierda aparezca un planteo que invita a propiciar ‘un Cordobazo del Siglo XXI’ en pos de ‘un Nuevo Movimiento Histórico’, aboga por una Asamblea Constituyente capaz de reemplazar a los vetustos partidos políticos del sistema, y declara que no aspira a conquistar solo el gobierno sino también el poder.

Pues a esa música la hemos tarareado. Y nos merece la máxima atención. Como toda iniciativa que convoque a ejercer una democracia de base para que gobierne el soberano”.

En algún momento de la historia el peronismo ha traccionado a ciertas izquierdas. ¿Puede que en este contexto vaya a ocurrir a la inversa? Está por verse.

En cualquier caso, si a partir de esta lectura alguien entiende que quien firma al pie está dispuesto a entregar “la caja negra del avión” (Evita, Gatica, Discépolo, Marechal, Favio, Oesterheld, Maradona, el Papa Francisco), debo decir que no ha interpretado una sola línea de lo expuesto.

En rigor de verdad, ignoro si para ensayar esa novedosa confluencia ha llegado el momento de decir “ES AHORA”… Pero, en caso de entenderlo factible sin dilución de las identidades en juego, todo parecería indicar que el avanzado proceso de demolición de la Argentina exige no darse el lujo de dudar por tiempo indeterminado.

Más aún cuando huelga consensuar una agenda común capaz de dar respuesta a una sociedad adonde el salario ha dejado de ser el gran organizador social, y germina una generación alfabetizada por algoritmos.

En resumidas cuentas, fiel a una costumbre que profeso desde siempre, hasta aquí no he intentado otra cosa que “dudar en voz alta”, para compartir estos dilemas sin culpa alguna. Y con la más humilde de las franquezas.-

 

A 57 años del Cordobazo. 

 

JORGE FALCONE

Ex oficial montonero,

ex piquetero,

asambleísta comunitario.

sábado, 23 de mayo de 2026

EL DESAFÍO DE REFUNDAR LA DEMOCRACIA DESDE ABAJO 

EN UNA ETAPA EN QUE EL PODER GLOBAL LA DESCARTA

Siglo XXI: Un mundo en vertiginosa transformación

Más allá de la información circulante en el mainstream de los medios, si de algo cabe tomar nota respecto a la cumbre entre Donald Trump y Xi Jinping, es de que se trató del encuentro entre el mundo del pasado y el del futuro. Y esto no es así porque en adelante todxs seremos chinxs, sino porque el líder del Gigante Asiático se ocupó de dejarle en claro al magnate que conduce al Gran País del Norte, que él representa a la potencia declinante y ellos a la emergente, y que no conviene ir a contrapelo de la Historia resolviendo sus ciclos mediante la guerra. Con lenguaje propio de una cultura milenaria, Jinping llevó a su visitante, oriundo de una Nación con 300 años de edad, a conocer un bosque de árboles que superan los mil años de existencia. Cuesta creer que ese gesto no suponga una metáfora acerca de que, a la larga o a la corta, la experiencia supera a la prepotencia.

Indicadores de la declinación del Imperio no faltan. Sin ir más lejos, la tendencia, conocida como “desdolarización”, ha cobrado impulso tras las sanciones impuestas por Estados Unidos a Rusia en 2022. La adopción de esta postura por parte de varios países tiene el potencial de alterar el equilibrio económico global. Las naciones de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) han decidido abandonar su uso en transacciones comerciales del dólar estadounidense, que ha dejado de ser la moneda principal para operaciones internacionales en 11 países.

Esta decisión busca resignificar el valor de sus propias monedas, reducir la dependencia del dólar y mejorar la competitividad en los mercados de divisas.

Por otra parte, las YPJ (Unidades Femeninas de Protección, o Yekîneyên Parastina Jin en kurdo), milicia armada exclusivamente integrada por mujeres y establecida en 2013 en la región de Rojava, al norte de Siria, que se han convertido en un emblema internacional de resistencia tras liderar el combate contra el Estado Islámico (ISIS) y defender el confederalismo democrático, han declarado su compromiso con asegurar el futuro de una Siria libre y democrática y con la defensa de las mujeres. El 31 de mayo será el día de acción global para que estas reivindicaciones sean escuchadas en todo el mundo: las YPJ demandan ser integradas al ejército sirio como una unidad para proteger a las mujeres y los valores democráticos. Fuerzas populares de distintas partes del globo están sumando su apoyo a dicha iniciativa con acciones creativas y diversas de protesta.

En tanto, de cara a Nuestro Sur, el Departamento de Justicia estadounidense ha formulado una denuncia por “homicidio” contra el Gral. Raúl Castro, a partir del derribo en el año 1996 de dos avionetas tripuladas por cubanos anticastristas de la organización paramilitar "Hermanos al Rescate", circunstancia en la que habrían muerto cuatro personas. La iniciativa, fogoneada por el Secretario de Estado Marco Rubio - quien aspira a suceder a Trump  al frente del Gran País del Norte -, agrava la situación de emergencia humanitaria generada por el inclemente bloqueo que padece Cuba desde hace más de seis décadas, y se constituye en un llamado de alerta continental en salvaguarda de la autodeterminación de la Nación caribeña, donde resiste uno de los pueblos más solidarios del planeta.

Paralelamente, a medida que en la República Oriental del Uruguay decrece la expectativa popular en el gobierno del frenteamplista Yamandú Orsi, tardío exponente de un progresismo descafeinado, una descomunal Marcha del Silencio volvió a copar las calles de Montevideo exigiendo memoria, verdad y justicia, en pos de desmontar los vestigios de impunidad remanentes desde la última dictadura.

En simultáneo, crece la rebelión del pueblo boliviano, disparada por el aumento de los combustibles y su consecuencia sobre el resto de los precios, encabezada por contingentes mayoritariamente autónomos, entre los que se destaca la radicalidad política y militar de los Ponchos Rojos, mientras que también se han sumado sectores del Movimiento Al Socialismo. En efecto, Bolivia cumple más de dos semanas de bloqueos y protestas impulsadas por sindicatos, organizaciones sociales y, en menor medida, sectores afines al ex presidente Evo Morales, quienes iniciaron una marcha hacia la capital del país andino para exigir la renuncia del presidente Rodrigo Paz. La represión dejó al menos 47 detenidos y cinco heridos, según la Defensoría del Pueblo, aunque dirigentes sociales denunciaron dos fallecidos. No obstante, las fuerzas de seguridad se replegaron sin lograr levantar completamente los bloqueos, que siguen activos en al menos 15 puntos. Paralelamente, la Fiscalía informó sobre un ataque con explosivos contra el vehículo de un fiscal que investigaba al narcotráfico y crimen organizado en Tarija. Empresarios estiman pérdidas cercanas a 500 millones de dólares debido a las restricciones al transporte y problemas de abastecimiento, mientras hospitales alertan sobre escasez de oxígeno y continúan las alzas de precios. El Gobierno alcanzó acuerdos con algunos sectores, incluyendo bonos para maestros y proyectos sociales para El Alto, pero parte del magisterio rechazó las negociaciones y anunció nuevas paralizaciones. Ahora La Paz es  intermitentemente bloqueada, para no ahogar el suministro de insumos básicos para la supervivencia comunitaria, que llega fundamentalmente desde El Alto. En tanto, el gobierno - que asumiera con un discurso “de centro” y prometiendo no desmontar conquistas sociales - apela a algunos cambios cosméticos en su gabinete procurando evitar un probable desenlace de dimisión presidencial, aunque el Palacio de Gobierno, inéditamente, ha sido cercado por alrededor de 6 millones de comunerxs.

Dicho levantamiento popular, con ser un ejemplo alentador y a tener en cuenta, merece ser leído desde coordenadas andinas, a fin de evitar mirarnos en ese espejo, como es costumbre por estos lares, donde suele envidiarse la prolija continuidad de gestión mejicana entre Andrés Manuel López Obrador y Claudia Sheinbaum, o la astucia de Luis Inazio “Lula” Da Silva para imponerse electoralmente en Brasil después de haber estado preso, con una alianza integrada por sectores del stablishment, dado que la historia boliviana y la composición de su clase obrera, mayoritariamente minera, es muy diferente a la nuestra.

En todo caso, lo impostergable, desde ya, es hacer público todo el repudio que merece la canallesca intervención  del gobierno argentino en el suministro de insumos destinados a reforzar la represión contra el pueblo más valiente de nuestro continente. Por lo pronto, organizaciones sociales de la comunidad boliviana, organizaciones populares, sindicales y políticas argentinas, se movilizaron para manifestar en el Obelisco porteño su respaldo al pueblo boliviano y su digna rebeldía, frente al gobierno neoliberal,  represivo y autoritario  de Rodrigo  Paz. Por la defensa de la vida, la soberanía, los recursos naturales, la tierra y el territorio. Por los derechos vulnerados por un gobierno reaccionario que impone un ajuste injusto sobre el pueblo trabajador. Por la defensa de la mujer de pollera, la dignidad del pueblo y la whiphala.

 

El monstruo SIEMPRE es Víctor Frankenstein, nunca su criatura

En atención a la reciente publicación del Manifiesto Palantir, y a pedido del lector, retomamos el análisis de las nuevas oligarquías tecnológicas globales abordado parcialmente en nuestra anterior editorial, partiendo de las siguientes premisas propias:

Estos ingenieros del caos - al decir del escritor y docente italiano Giuliano da Empoli - prosperan en un contexto signado por algoritmos opacos, fragmentación social, merma de la projimidad, discursos de odio, elogio de las diferencias, anticomunismo sin comunismo, inteligencia artificial, y apocalipsis climático, entre otros factores, panorama que dificulta en gran medida al pensamiento crítico reponer un hilo de sentido narrativo.

En ese magma edifican su proyecto de poder, mientras gran parte de la militancia, en nombre de una malentendida coherencia con un ideario nacido en contextos bien diferentes, tarda o se resiste a estudiar a fondo la naturaleza de este nuevo enemigo de la humanidad y, en consecuencia, de concebir renovados métodos para hacerle frente”.

Según el investigador bielorruso Evgeny Morozov, a diferencia de los viejos intelectuales que fungían como arqueólogos de saberes, los que están emergiendo conectan estructuras sociales con explosivos ideológicos y los detonan. “No escriben el futuro, lo instalan (…) Sus ideas terminan en los pasillos del poder (…) Preparan futuros los lunes, los financian los martes, y fuerzan su realización los viernes”.

¿En qué consiste pues la Ilustración Oscura, en resumidas cuentas? En una inversión de los postulados de la Ilustración clásica del Siglo XVIII, que abandona los valores de igualdad y democracia considerándolos “errores de la Modernidad”, y propone un orden autocrático basado en la tecnología y el mercado. En consecuencia, puede verse a esta suerte de neofeudalismo corporativo como un ascendente movimiento reaccionario de nuevo cuño, que apunta a instaurar una autocracia tecnológica.

Según el investigador francés Arnaud Miranda, la nebulosa intelectual que fomentan contribuye a instalar un tecnofeudalismo transhumanista, a base de libros, redes, blogs, posteos, videos conferencias, un corpus basado en la cultura pop y la ciencia ficción. El fenómeno en cuestión no está conformado por intelectuales institucionales, sino más bien por filósofos, tecnólogos, activistas, blogueros, y foristas. En resumidas cuentas, intelectuales de culto.

La definición de Ilustración Oscura se debe al filósofo político, y bloguero inglés Nick Land, considerado “el padre del aceleracionismo”, quien entre 2012 y 2013 fue posteando en la web por entregas el ideario luego publicado bajo ese nombre.

Su filosofía propone un neocapitalismo sin otro condicionamiento que la ley del mercado, y regido por la eugenesia (estudio y aplicación de las leyes biológicas de la herencia orientados al perfeccionamiento de la especie humana)

Como queda de manifiesto, aunque - al igual que las categorías de izquierda o derecha - se trate de un reduccionismo destinado a facilitar cierto entendimiento de ese plexo de ideas, resulta comprensible que, más allá de un correlato inexistente con la experiencia histórica original, se atribuya a estos monarcas tecnológicos un carácter fascistoide.

Abrevando pues en los preceptos de Curtis Yarvin, Land aboga por lo que denomina un gobierno corporativo en manos de un gerente cuyos únicos objetivos sean la eficiencia y las ganancias, replicando el formato de las empresas privadas. Algo bastante parecido a la utopía plasmada por George Orwell en su novela canónica 1984. Pero ahora mucho más cerca de la ciencia que de la ficción.

Recapitulando, si lo que nos trajo hasta aquí - amén de una necesidad de comprender los tiempos que corren - fue catalizado por la enigmática radicación temporaria de Peter Thiel en nuestro país, digamos que su nave insignia, Palantir, es una tecnología de sistematización de datos no exclusivamente bélica. Y que, en todo caso, su uso para la guerra, hasta nuevo aviso dependerá de sus programadores, tal como ocurrió con el bombardeo a la escuela de Teherán donde fue asesinado un centenar y medio de niñas, producto de un dato desactualizado fechado en 2018, que la señaló como enclave militar.

En cualquier caso, y más atentos al factor humano que al tecnológico, consideramos que, así como en los años 70s para jaquear al sistema las políticas revolucionarias requerían de combatientes, hoy lo que demandan son hackers. Y nadie debería suponer que faltan jóvenes en condiciones de responder a dicho requerimiento.

Por lo pronto, más allá de su reverberancia avasallante, no conviene dejarse intimidar por eventuales supremacías tecnológicas que nos hagan olvidar el potencial transformador de los pueblos. Ahí están nuestrxs hermanxs bolivianxs demostrando una vez más el vendaval que se levanta cuando las mayorías dicen “basta”.

En consecuencia, conviene recordar estas sabias palabras escritas por Bertolt Brecht durante el apogeo del Tercer Reich:

General, tu tanque es más fuerte que un coche.
Arrasa un bosque y aplasta a cien hombres.
Pero tiene un defecto:
necesita un conductor.

General, tu bombardero es poderoso.
Vuela más rápido que la tormenta y carga más que un elefante.
Pero tiene un defecto:
necesita un piloto.

General, el hombre es muy útil.
Puede volar y puede matar.
Pero tiene un defecto:
puede pensar.

 

Una vez más - como Lenin se preguntara en 1902 -, ¿qué hacer?

La misma inquietud que solicitó la ampliación del tema anterior, pidió que también fuéramos más a fondo en relación a cómo se está parando (o debería pararse) la militancia ante el panorama descripto.

A efectos de aportar al respecto, antes de delegar ese punto de vista, quien escribe estas líneas asumirá su cuota parte de responsabilidad, desde la condición de militante popular que ejerce las veces como comunicador social: Hoy por hoy, encuestas más encuestas menos, nada demuestra taxativamente que el régimen montado por Milei no vaya a culminar su mandato, ni mucho menos que no vaya a dejar una descendencia posiblemente más “racional”. Habilita esta lectura la sospecha, compartida con el antropólogo Pablo Semán, de que en los últimos años ha ido fraguando en nuestra sociedad una suerte de identidad “uber” o “rapi”, que él denomina “mileísmo social”. Además, por ahora no aparece una oposición con apoyo de masas dispuesta a desandar resueltamente este genocidio social, ni alcanza - a nuestro criterio - con albergar sobredimensionadas esperanzas en tal sentido en base al más que seguro revés que sufrirá Trump en las elecciones intermedias de noviembre. Desde ya, no descartamos que de aquí en más pueda producirse algún fenómeno expectable que cambie el panorama.

Tampoco aporta demasiado, a nuestro criterio, considerar que el debate sobre los temas expuestos hasta aquí - más allá del interés de algunxs referentes - sea moneda corriente entre los sectores más dinámicos de la militancia, y desde ya que está ausente en la mayor parte del abnegado activismo de base que concentra toda su energía en paliar cotidianamente las urgencias de los sectores más castigados por el modelo.

En tanto, el proceso de demolición de conquistas sociales y cesión de soberanía avanza con una velocidad nunca antes vista. Si “para muestra basta un botón”, la Armada Argentina acaba de firmar un acuerdo con la Cuarta Flota del Comando Sur de los Estados Unidos, que considera al Mar Argentino como un “bien común global”. La carta de intención habilitaría la transferencia tecnológica, el entrenamiento y la posibilidad de que los marines den “apoyo” para neutralizar las que consideran amenazas marítimas en la región. El convenio, sobre el que el Gobierno no dio detalles oficiales, fue comunicado por la Embajada de los Estados Unidos y constituye un nuevo capítulo del alineamiento automático de Javier Gerardo Milei con los designios de Trump, que meses atrás ya lo había llevado a sumarse a la coalición militar “Escudo para las Américas”. El programa se extenderá por cinco años, lo que implica que abarcará lo que quede de la gestión de Javier Milei y el próximo gobierno. El embajador Peter Lamelas no duda en calificar lo acordado como parte de una “alianza estratégica” para defender los bienes comunes globales… léase, para tener acceso a recursos naturales estratégicos.

En todo caso, la novedad a destacar en medio de semejante escenario es la de una izquierda consecuente que, al cabo de muchos años de tensionar su postura con tradiciones de lucha nacional/populares, en un marco de prestigio ascendente, convoca al pueblo a que la bronca se transforme en lucha y el apoyo en una nueva herramienta política, y lo hace en los siguientes términos:

Frente a la desocupación creciente, proponemos repartir las horas de trabajo reduciendo la jornada laboral a seis horas para crear 1.200.000 puestos de trabajo con derechos y mejorar las condiciones de vida de las compañeras y compañeros que hoy estamos trabajando en la informalidad. Necesitamos unir la experiencia de quienes sostienen diariamente la producción y los servicios con los saberes de la ciencia, la cultura y la técnica puestos al servicio de un proyecto emancipador. Para eso proponemos conformar equipos sobre economía, deuda, industria, ambiente, energía, vivienda, transporte, educación, salud, tecnología, inteligencia artificial y medios de comunicación, y sobre cómo conquistamos una nueva sociedad: una  democracia de las y los trabajadores.

No hay salida mientras los bancos, las cerealeras, las mineras, las petroleras, los monopolios, un Poder Judicial corrupto y el FMI sigan decidiendo por millones. Necesitamos construir desde abajo un poder propio de quienes vivimos de nuestro trabajo, junto a quienes estudian, producen conocimiento y sostienen el país todos los días. Un poder apoyado en organismos de lucha, asambleas, coordinadoras, sindicatos recuperados, centros de estudiantes democráticos y asambleas barriales. Esa fuerza es la que puede desarrollar acciones históricas independientes de las masas capaces de enfrentar al poder real y también de reorganizar la sociedad sobre nuevas bases.

Queremos que esta convocatoria llegue a trabajadores, estudiantes, jubiladas y jubilados, intelectuales, artistas, científicos, docentes, activistas sindicales, feministas, ambientalistas, luchadores por los derechos humanos, militantes de izquierda, independientes y a todas las personas dispuestas a construir una salida de fondo. También llevaremos esta propuesta a compañeras y compañeros del resto de los partidos del Frente de Izquierda Unidad y a organizaciones políticas, sindicales y sociales que simpatizan con esta perspectiva”.

Cualquiera que preste atención a nuestras editoriales ha de saber que parten de una perspectiva nacional, popular y revolucionaria, y que la mayor afinidad que tenemos con la izquierda estriba en recurrir al materialismo dialéctico para analizar la Historia, y a profesar una profunda admiración por la gesta y la prédica del Che.

Sin embargo, hartos como estamos del capitalismo - un sistema invariablemente enemigo de la vida -, de la institucionalidad burguesa, y de su inconducente paliativo electoral, debemos reconocer que resulta bastante inédito que, ante una crisis de representación sin precedentes, desde la izquierda aparezca un planteo que invita a propiciar “un Cordobazo del Siglo XXI” en pos de “un Nuevo Movimiento Social”, aboga por una Asamblea Constituyente capaz de reemplazar a los vetustos partidos políticos del sistema, y declara que no aspira a conquistar solo el gobierno sino también el poder.

Pues a esa música la hemos tarareado. Y nos merece la máxima atención. Como toda iniciativa que convoque a ejercer una democracia de base para que gobierne el soberano.-

 

JORGE FALCONE

 



sábado, 16 de mayo de 2026

Hacia un mundo para pocos

FRENTE A LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL AÚN SE YERGUE LA INTELIGENCIA HUMANA

El Sur Global ante el unilateralismo que pretende imponer Trump

En el marco de una guerra que Estados Unidos da por finalizada, argumentando haber logrado todos sus objetivos, Irán envió esta semana su respuesta a la propuesta presentada por Washington para intentar poner fin a las hostilidades en Oriente Próximo y, al mismo tiempo, endureció su discurso militar. La tensión escaló además tras nuevos ataques con drones en el Golfo y amenazas cruzadas por el control del estrecho de Ormuz. El presidente estadounidense había asegurado previamente que esperaba recibir la contestación iraní mediante la mediación de Pakistán. Sin embargo, el canciller iraní, Abás Araqchi, puso en duda la voluntad real del Gran País del Norte para alcanzar un acuerdo. Mientras se conocía esa respuesta diplomática, las autoridades iraníes elevaron el tono de las amenazas. El portavoz de la Comisión de Seguridad Nacional del Parlamento iraní, Ebrahim Rezaei, advirtió que Irán responderá de manera directa ante cualquier ataque contra sus embarcaciones. “Nuestra moderación ha terminado a partir de hoy. Cualquier ataque contra nuestras embarcaciones desencadenará una respuesta iraní fuerte y decisiva contra los buques y bases estadounidenses”, escribió el funcionario en la red social X.

Por otra parte, vapuleado por la hidalguía del pueblo persa - y según otra publicación en X del presentador del medio John Roberts - Donald Trump le habría asegurado en una llamada telefónica que está "considerando seriamente convertir a Venezuela en el 51º estado del país", ya que los venezolanos "lo aman". Consultada por medios venezolanos en La Haya respecto a semejantes declaraciones, la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, descartó de plano que la anexión de su país a EE.UU. sea una opción. "Eso no está previsto, jamás estaría previsto, porque si algo tenemos los venezolanos es que amamos nuestro proceso de independencia", declaró. Evidentemente, y como de costumbre, el magnate cuyas encuestas lo colocan cada vez más cerca de un impeachment pasa por alto que en el hermano país caribeño el Cdte. Hugo Rafael Chávez Frías dejó una impronta indeleble en las comunas bolivarianas, que permanecen leales a su legado. 

A su vez, en ese autismo imperial, la Casa Blanca colocó en una lista negra y bajo sanciones al más poderoso conglomerado de empresas en Cuba bajo control de los militares (GAESA) y a una sociedad cubano-canadiense. La medida tiene un peso contundente en la asfixia a la economía de la nación caribeña, señalaron expertos. La cancillería de Estados Unidos comunicó que de acuerdo con una orden ejecutiva presidencial del 1° mayo se disponía castigar a socios que colaboren con el Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA) y reiteró la calificación a Cuba como una amenaza a la seguridad de Estados Unidos. En la lista también incorporó a MoaNickel - la inversión conjunta de explotación de níquel de la isla con la canadiense Sherritt - quien inmediatamente se retiró del negocio. “Es muy preocupante. La economía (isleña) ya estaba prácticamente paralizada”, dijo a The Associated Press el economista Pavel Vidal, de la Pontificia Universidad Javeriana de Cali. “Creo que muy pocos (socios comerciales foráneos) se arriesguen a no obedecer estas sanciones”. GAESA, una corporación creada por el ex presidente Raúl Castro, que también fue ministro de Industria, tiene bajo su control decenas de tiendas minoristas, desde alimentos y electrodomésticos hasta ropa, locales de alquiler de autos, financieras, agencias de viaje, importadoras y maneja la administración de hoteles. Hasta no hace mucho perteneció a esa estructura el sobrino nieto de aquel comandante, Oscar Pérez-Oliva Fraga, actualmente viceprimer ministro y ministro de Comercio Exterior, y una figura señalada junto a un nieto de Raúl - Raúl Guillermo Rodríguez Castro, apodado "El Cangrejo" - para hacerse cargo del país si cayese el gobierno actual.

Sin embargo, no en todas partes los dueños del mundo se salen con la suya. En Italia tuvo lugar una huelga general que movilizó a millones en 75 ciudades: Exigen boicot total a Israel y el fin de los acuerdos militares. El país vivió una jornada de parálisis casi absoluta tras el éxito de dicha convocatoria, que tomó las calles de más de 75 ciudades, desde Turín y Milán en el norte hasta Bari y Palermo en el sur. Los sindicatos de base, liderados por el USB (Unione Sindacale di Base) y el SI Cobas, lograron una participación masiva de trabajadores de la logística, el transporte y la educación. La demanda es clara y tajante: un boicot total a Israel y la ruptura inmediata de todos los lazos diplomáticos, comerciales y militares. El detonante de esta nueva escalada de protestas fue el bloqueo y la detención de activistas de la Flotilla Global Sumud, incluyendo ciudadanos italianos, un evento que la oposición y los sindicatos calificaron como una "complicidad criminal" del gobierno de Roma.

Además, la tarde del viernes 8 de mayo, el barrio madrileño de Lavapiés volvió a convertirse en escenario de una contundente respuesta popular contra el fascismo. Más de 700 antifascistas se concentraron desde las 19:30 horas en la plaza de Tirso de Molina para impedir la llegada de la manifestación convocada por Falange, que pretendía cerrar allí una marcha estatal bajo el lema “Remigración”, una consigna abiertamente racista que reclama la expulsión masiva e inmediata de personas migrantes. Convocada por Sierra Antifascista y la Coordinadora Antifascista de Madrid bajo el lema “Fuera racistas de nuestros barrios”, la movilización reunió a centenares de jóvenes, vecinos, militantes sindicales y colectivos populares decididos a defender Lavapiés frente a una nueva provocación de la extrema derecha. Durante cerca de tres horas, la plaza permaneció ocupada por una multitud que coreó consignas como “Madrid será la tumba del fascismo”, “No pasarán” o “Nativa o extranjera, la misma clase obrera”, mientras un amplio dispositivo policial blindaba los accesos al centro. La marcha de Falange, iniciada en la plaza de Callao con apenas unos 150 asistentes según imágenes difundidas y testimonios presenciales, descendió por la calle Preciados escoltada por la policía, pero fue incapaz de avanzar hacia Tirso de Molina. Ni siquiera logró atravesar con normalidad la Puerta del Sol, pese a que las fuerzas policiales habían habilitado un corredor para facilitar su paso. Finalmente, la convocatoria fascista terminó disuelta sin alcanzar su objetivo político y propagandístico: penetrar en Lavapiés para lanzar un mensaje de intimidación contra la población migrante y trabajadora del barrio. La plaza de Tirso de Molina, enclave histórico de entrada a Lavapiés y lugar donde se encuentra la sede histórica de la CNT, se ha consolidado en los últimos años como símbolo del antifascismo. Un ejemplo a emular en toda latitud.

Y, ya en Sudamérica, desde el martes 12 de mayo, Bolivia vive una intensas jornadas marcadas por el incremento de la conflictividad social y política en distintas regiones del país. La Central Obrera Boliviana (COB) y diversos sectores sociales intensificaron las protestas, bloqueos y movilizaciones que, inicialmente impulsadas por demandas sectoriales, confluyeron en un pedido cada vez más contundente de renuncia del presidente Rodrigo Paz, en medio del rechazo a las reformas constitucionales promovidas por el Gobierno y una creciente crisis social, económica y energética. Campesinos, indígenas, maestros, mineros, interculturales, transportistas y otros sectores protagonizan medidas de presión que reflejan el deterioro del clima político y social. La conflictividad presenta múltiples aristas y evidencia un escenario de alta polarización. A todo esto, la Cámara de Senadores aprobó el proyecto de abrogación de la Ley 1720, estableciendo además un plazo máximo de 60 días para consensuar un nuevo marco normativo que defina procedimientos, coordinaciones y salvaguardas orientadas a que la pequeña propiedad agraria pueda acceder a beneficios mediante procesos técnicos, administrativos y legales de carácter voluntario, preservando la exclusión de áreas protegidas. La sesión legislativa se desarrolló en medio de protestas y bloqueos registrados en diferentes regiones del país.  A estas horas, la capital del vecino país andino se encuentra cercada por los manifestantes.

En nuestro país, con un fuertísimo texto de su presidente, Martín Rappallini, que hasta ahora actuaba como un alfil del Gobierno, implosionó la Unión Industrial Argentina (UIA) contra el modelo de Javier Gerardo Milei. El empresario criticó el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) direccionado y expresó que hay crisis “en un contexto de apertura económica, caída de ventas y fuerte presión sobre márgenes”. También disparó munición gruesa manifestando que “hoy, la industria está financiando el Estado, jubilaciones y educación”.

A su turno, el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, grabó un video y lo difundió en sus redes sociales para exigir al Gobierno nacional que garantice el suministro de gas en el norte argentino ante la llegada del invierno. “No podemos seguir siendo argentinos de segunda”, reclamó el mandatario, quien advirtió que la región vive cada año la misma incertidumbre con el abastecimiento cuando descienden las temperaturas, sin que existan respuestas definitivas. El mandatario salteño fundamentó su exigencia en el aporte histórico de la provincia a la matriz energética del país. “Salta fue durante décadas una provincia que le dio gas a la Argentina. Desde nuestra tierra salió energía para abastecer y hacer crecer al país. Por eso no podemos aceptar que hoy tengamos que estar mendigando algo que históricamente aportamos los salteños”, afirmó, según el comunicado oficial del gobierno provincial.

A todo esto, así como la senadora Patricia Bullrich, sin eco en su reclamo de transparencia relacionado con el Caso Adorni, comienza a probarse el atuendo presidencial, por motivos similares, la vicepresidenta Victoria Villarruel acelera su estrategia de diferenciarse del Gobierno: En Buenos Aires apareció un armado que la promueve con miras a 2027 y ya sumó a dirigentes excluidos de La Libertad Avanza. El incipiente espacio tiene su base en el noroeste de la provincia y como armador seccional a Norberto Delgado, un dirigente que tuvo su última experiencia política en la región con Florencio Randazzo.

Por su parte, a contramano de la ley de Reforma Laboral sancionada en febrero último, un grupo de diputados de Unión por la Patria acaba de presentar un proyecto de ley para establecer la relación de dependencia de todos los trabajadores que prestan servicios en las plataformas digitales. La iniciativa establece el derecho del trabajador a una remuneración mínima garantizada, a la conexión y la desconexión, límites diarios y semanales de la jornada de trabajo que no podrá exceder la legislación vigente, y obligaciones de las plataformas digitales y/o intermediarios, desde la transparencia algorítmica hasta disponer de estaciones sanitarias de acceso gratuito para los trabajadores. El proyecto fue presentado con el visto bueno del gobernador Axel Kicillof y su autor es el diputado Hugo Moyano (hijo), abogado, asesor de varios gremios y una de las espadas jurídicas de su padre, el líder camionero Hugo Moyano. Según estimaciones, entre 800 mil y 1 millón de personas trabajan actualmente en alguna plataforma como repartidores (Rappi, PedidosYA) o transporte (Uber, Cabify, DIDI)

En cualquier caso, quien aspire a proponer una alternativa progresiva de cambio para las próximas elecciones nacionales, inexorablemente deberá procurar que esta se ajuste a las demandas del Siglo XXI. O morirá de una extraña sed. 

 

Las profecías más regresivas de la ciencia ficción están en marcha 

Ampliando un poco la perspectiva sobre el acontecer contemporáneo, cabe señalar que quienes profesamos una cierta cinefilia hemos tenido acceso a múltiples expresiones de la futurología basadas en la sociedad posible de los tiempos venideros. Desde Metrópolis (1927, Fritz Lang), hasta Megalópolis (2024, Francis Ford Cóppola), pasando por Blade Runner (1982, Ridley Scott), El Quinto Elemento (1997, Luc Besson), o Ciudad en Tinieblas (1998, Alex Proyas), y ese es solo un reducido puñado de ellas.

Prácticamente entre todas, el denominador común remite a sociedades nítidamente estratificadas (donde los que mandan son muy pocos y viven literalmente bien arriba del resto, y los mandados son multitud y viven prácticamente en las catacumbas de las grandes urbes) En las versiones más contemporáneas, aparece subrayado ese crisol de razas al que ha contribuido grandemente la globalización, y sistemas de control poblacional omnímodos, que en algunos casos directamente apelan a la inserción de chips intracraneales, tendientes a detectar y corregir cualquier alarma de rebeldía. Pero, en todos los casos, si bien se incluyen desde inconformidades a resistencias abiertas contra el orden imperante, tales utopías pronostican un mundo diseñado en favor de los poderosos, quienes ejercen su pleno dominio sobre el mismo. En resumidas cuentas, un vaticinio acerca de que la lucha de clases se resolverá inexorablemente en favor suyo.

Obviamente, los exponentes insumisos de las generaciones que alguna vez soñamos con un desenlace contrario, siempre entendimos que desde tales perspectivas el Norte Global estaba formulando su propia expresión de deseos, la que nos parecía improbable que concretara.

Desde luego, la pulseada a que aludimos está lejos de haberse resuelto, pero nadie en su sano juicio puede ignorar - por ejemplo - que, cuando el mundo avanzaba resueltamente hacia el multilateralismo, desde el inicio del año en curso tiene lugar una resuelta ofensiva de ese Occidente imperial en decadencia, en procura de reinstalarse como hegemón de la gobernanza global.

De este modo, el capitalismo de plataformas despliega una galería de oligarcas tecnológicos que sueñan con ejercer un poder absoluto, capaz de trascender los límites que imponen los recursos que el planeta ofrece, y hasta los que fija la propia biología a cada uno de ellos.

Los analistas de dicho fenómeno los han bautizado como los reyes filósofos de la ilustración oscura. 

Todos ellos son lectores de la ciencia ficción que produjo las obras que subyacen a los títulos cinematográficos antes mencionados, y sus incontables fortunas los habilitan a soñar con la posibilidad cada vez más cierta de materializar sus más ambiciosos sueños.

Que uno de ellos - el magnate Peter Thiel (Pay Pal, Palantir) - esté entre nosotros tomando a la Argentina como su campo de experimentación, amerita que entendamos mejor qué se trae entre manos esta nueva clase dominante global. Por cierto, el presidente Santiago Peña y el magnate tecnológico también acaban de reunirse, lo que demuestra el acercamiento de tan enigmático personaje con el gobierno paraguayo. Dicha visita sugiere que el vecino país podría convertirse en otro destino de sus inversiones, aunque Thiel haya sido acusado de haber cooperado de cerca con la administración Trump para hacer inteligencia con herramientas tecnológicas y expulsar a migrantes. Lo dicho hasta aquí, en todo caso, no hace más que confirmar la proyección regional de su proyecto.

De lo que estamos hablando es de megamillonarios convencidos de que la tecnología puede transformar el mundo a su arbitrio, y para quienes los mecanismos regulatorios que supone vivir en democracia atentan contra la libertad requerida para hacerlo a la brevedad posible. Abrevando en algunas expresiones del ciberpunk (Roger Zelazny) y de la filosofía (Deleuze y Guattari), son aceleracionistas. O sea, partidarios de una filosofía que propone intensificar las dinámicas del capitalismo avanzado y el desarrollo tecnológico para acelerar sus contradicciones internas, buscando así un cambio social radical o el colapso del sistema actual. En lugar de frenar los excesos capitalistas, busca romperlos "más rápido" para alcanzar un nuevo orden postcapitalista o una evolución posthumana. En este caso, desde una perspectiva monopólica y centrada en el privilegio de unos pocos.

Los principales teóricos de este credo reaccionario son Nick Land, Curtis Yarvin, el propio Thiel, Marc Andreessen, y Alex Karp (quien, para más dato, estudió con el sociólogo y filósofo alemán Jünger Habermas, el miembro más eminente de la segunda generación de la Escuela de Frankfurt y uno de los exponentes de la Teoría crítica desarrollada en el Instituto de Investigación Social)

De más está decir, aunque caiga de maduro, que todos ellos se hallan a una sideral distancia intelectual de los monigotes locales autotitulados Las Fuerzas del Cielo, quienes responden a esa supuesta eminencia gris de cabotaje llamada Santiago Caputo.

En todo caso, responden más bien al arquetipo de villano popularizado en cómics o filmes de aventuras bajo la figura del “científico loco dispuesto a conquistar el mundo”. Solo que ahora… lejos de la ficción.

Sin ir más lejos, consignemos que la reconfiguración en curso de la Argentina que conocieron las generaciones forjadas al calor del paradigma metalmecánico industrialista que campeó en el Siglo XX, con epicentro en la región que hemos bautizado como AMBA, en el Siglo XXI y bajo el paradigma telemático viene desarrollándose bajo el influjo de una concepción extractivista de insumos imprescindibles para la materialización del proyecto dominante (litio, minerales raros, gas), situados en torno a nuestra geografía andina y patagónica, lo que recorta drásticamente el peso geopolítico y por ende la incidencia de la provincia de Buenos Aires, que durante el siglo pasado traccionara la economía del resto del país y, en tiempos de pleno empleo, gravitara significativamente en el plano electoral.

Estos ingenieros del caos - al decir del escritor y docente italiano Giuliano da Empoli - prosperan en un contexto signado por algoritmos opacos, fragmentación social, merma de la projimidad, discursos de odio, elogio de las diferencias, anticomunismo sin comunismo, inteligencia artificial, y apocalipsis climático, entre otros factores, panorama que dificulta en gran medida al pensamiento crítico reponer un hilo de sentido narrativo. 

En ese magma edifican su proyecto de poder, mientras gran parte de la militancia, en nombre de una malentendida coherencia con un ideario nacido en contextos bien diferentes, tarda o se resiste a estudiar a fondo la naturaleza de este nuevo enemigo de la humanidad y, en consecuencia, de concebir renovados métodos para hacerle frente.

Una de sus principales fortalezas reside en la paulatina delegación de funciones antes reservadas al desarrollo del pensamiento autónomo, y que hoy depositamos en las múltiples herramientas proporcionadas por las nuevas tecnologías, desde la elemental Wikipedia al GPS, pasando por el chat GPT y todas las aplicaciones propias de ese metaverso, tendiente a que sustituyamos el razonamiento por el adiestramiento.

El peligro fundamental que supone esta oligarquía tecnológica global descansa sobre tres pilares: La descomunal concentración del capital que detentan, capaz de reorientar el rumbo de la economía mundial; su autoridad oracular (las nuevas generaciones confían en sus vaticinios); y su propiedad de las plataformas donde transcurre nuestra conversación cotidiana.

Pero, aunque parezca que enfrentamos a Godzilla con Chaski Boom (*), no todo está perdido. Ni agrega nada nuevo ratificar que la educación pública en Argentina constituye un pilar estratégico fundamental, en tanto actúa como el mayor igualador social, garantizando el acceso al conocimiento como un derecho humano, sosteniendo la formación de población calificada para el desarrollo productivo y científico del país, y - por encima de todo - fomentando un pensamiento crítico sin el cual se torna imposible concebir un horizonte emancipatorio. En consecuencia, la colosal movilización federal en defensa de la universidad pública que tuvo lugar esta semana confirma que el pueblo argentino sabe que, si no escribimos la historia Los Nosotros, la terminan escribiendo Los Ellos.-

 

(*): Insumo pirotécnico de uso festivo, a base de una pequeña cantidad de grava o arena gruesa mezclada con una proporción ínfima de fulminato de plata de alto poder explosivo.

 

JORGE FALCONE




sábado, 9 de mayo de 2026

ARGENTINA COMO AVANZADA DE UN MUNDO DEFINITIVAMENTE EN MANOS DE LOS RICOS

Como esos bravucones que disimulan su derrota con frases del tipo de “le rompí el puño con mi cara”, el secretario de Estado del Gran País del Norte, Marco Rubio, confirmó que la fase militar de las operaciones de Washington contra Irán ha concluido y que la estrategia actual se centra en la defensa del tránsito marítimo y la presión diplomática sobre Teherán. “Logramos los objetivos, preferimos el camino de la paz, el presidente quiere un acuerdo de paz”, detalló el jefe de la diplomacia estadounidense. Pero, aunque el imperialismo vuelva magullado de sus descabelladas aventuras, no conviene que el Sur Global celebre antedatadamente su inexorable colapso, ya que ha demostrado con creces que morirá matando.

 

Las barbas en remojo

Aun transcurriendo el tercer año de la gestión libertariana, muchxs compatriotas nos seguimos interrogando acerca de cómo fue que el país que produjo a Evita y el Che llegó hasta este presente.

En nuestra modesta pero empeñosa columna semanal procuramos evitar la autoreferencialidad, pero en este caso haremos una excepción, al solo efecto de compartir con posibles lectores una misma perplejidad. Y la necesidad de superarla.

A poco de asumir el gobierno de Alberto Fernández, transitando la porteña avenida Córdoba rumbo a la casa de estudios donde ejerciera como docente por más de dos décadas, en proximidades de la calle Callao, este escriba detectó una pequeña librería que exhibía en su vidriera cantidad de textos desenfadadamente reaccionarios, tales como Los Mitos Setentistas (2011, Agustín Laje); Perón, el fetiche de las masas. Biografía de un dictador (2015, Nicolás Márquez); El Libro Negro de la Nueva Izquierda (2016, Nicolás Márquez y Agustín Laje); y otros aún más siniestros. De inmediato, esa vidriera fue fotografiada y su foto compartida con compañerxs de militancia, provocando más estupor que preocupación ante algo nuevo en gestación.

En la primavera de 2023, a este cronista le tocó en suerte visitar el colegio secundario porteño que honra el nombre de su hermana detenida - desaparecida durante la última dictadura, cuya baldosa evocativa fuera recientemente vandalizada por “los desconocidos de siempre” y reparada por tercera vez gracias a la comunidad educativa. En la ocasión, requerido por el estudiantado acerca de la proyección posible del fenómeno encarnado por Javier Gerardo Milei, entre convencido y dispuesto a tranquilizar a los presentes, quien escribe estas líneas apeló a la vulgar figura de “va a durar lo que un pedo en una bolsa”.

Poco tiempo antes de aquella desestimación de las posibilidades de expansión de un pensamiento semejante, en una nutrida concentración piquetera reunida en la Avenida 9 de Julio, sus protagonistas vimos pasar frente al Obelisco a un reducido grupo de activistas ignotos trasladando hacia la Plaza de Mayo una guillotina de utilería, escena que, con el diario del lunes, podría considerarse prolegómeno del tránsito a la puesta en acto de un odio antipopular y subterráneo en ciernes, que más tarde habría de manifestarse palmariamente ante la opinión pública  mediante el fallido intento de magnicidio contra la entonces Vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, hoy injustamente detenida.

No demasiados atinamos a unir a tiempo las piezas de aquel rompecabezas.

En diciembre de 2023, casi simultáneamente con la instalación de ese ideario faccioso en el Ejecutivo Nacional, el antropólogo Pablo Semán compiló un libro significativamente titulado titulado Está entre nosotros: ¿De dónde sale y hasta dónde puede llegar la extrema derecha que no vimos venir?

Para llamar a las cosas por su nombre, vale la pena consignar que Javier Milei está materializando propósitos que la dictadura oligárquico militar genocida - debido al agotamiento de su capital político merced a las denuncias internacionales sobre violaciones a los derechos humanos y a una guerra perdidosa contra la corona británica - no llegó a concretar. Sin ir más lejos, a este respecto corresponde recordar que el Gral. Ramón Genaro Díaz Bessone adhería a una concepción “desarrollista” del nacionalismo que sostenía teóricamente desde la Fundación Año 2000 que presidía. El 25 de octubre de 1976 fue designado por el presidente Jorge Rafael Videla como ministro de Planeamiento. Desde esa función propuso al país, con una amplia cobertura de los medios de comunicación un “Proyecto Nacional”, que contemplaba la creación de una “Nueva República” fundada en una “democracia cívico-militar” a partir de 1990. Desde su propio ideario, Milei también sueña con otra Argentina, solo que él la está llevando a cabo a todo vapor y amparado por las reglas de juego de una democracia que huele a rancio.

Y aquí estamos, promediando el mandato de La Libertad Avanza, con Donald Trump - políticamente herido pero no muerto - insuflando divisas para oxigenar a la gestión de La Libertad Avanza, y el tecnofascista Peter Thiel viviendo en Argentina, para abrevar en la utopía con que comulga, como muchos lo intentamos durante el siglo pasado, desde las antípodas de su pensamiento, visitando esa Cuba hoy condenada a la agonía por el Imperio.

Y lxs “Nosotrxs” seguimos “con el pescado sin vender”.

Dicho esto como severa autocrítica respecto al apego a una matriz de pensamiento si no inercialmente partidocrática, al menos de cabotaje. 

Dado que hoy la cruda realidad es pródiga en datos que permiten concluir que, conscientes o no, hemos sido protagonistas de dos 2001: El nuestro y el del Norte Global: Mientras maduraba aquí la condena al neoliberalismo sintetizada en la consigna “Que se vayan todos, que no quede ni uno solo”, en Sillicon Valley, un tecnopoder muy superior al que acostumbra a ejercerse desde Washington inauguraba una Nueva Era. Comenzó a tomar cuerpo tímidamente mediante las cómodas aplicaciones de compra on line de cualquier producto o hasta las de sexo virtual, que contribuyeron a ir dando de baja las relaciones presenciales, y desde ahí a la concentración actual de toda la información personal que generosamente hemos ido suministrando a las bases de un Gran Hermano del Tercer Milenio, cuya fachada - la CIA - tan solo es la máscara más amable de su verdadera naturaleza.

Con un deseo expreso de colonizar otros mundos adonde trasladar su modelo extractivista de acumulación por desposesión, y de poner la ciencia al servicio de abolir la muerte - ese “pequeño error de hardware” que reservan exclusivamente para el Sur Global - esta nueva oligarquía trasnacional y supraestatal demuestra a diario que viene desarrollando UN NUEVO PROYECTO CIVILIZATORIO.

El desarrollo tecnológico que proponen estos reyes filósofos de la ilustración oscura apuesta por la velocidad para la toma de decisiones, y su eficacia reside en eliminar todo obstáculo regulatorio. Por ejemplo, los Estados y la democracia. A su vez, no persigue fines necesariamente punitivos sino de control y planificación poblacional. Vale decir que, más que aplastar disidencias, procura persuadirlas de que cualquier intento de rebelión resultará inútil.

Pobres pues los rebeldes de otrora tanto como los insumisos de ahora si osamos hacerle frente con ajadas recetas que alguna vez dieron resultado: A estudiar pues, a boicotear su trabajo adonde resulte posible, a borrar la huella de nuestro desacato. Puede que aún estemos a tiempo de forzar otro amanecer.

 

Mucho de lo viejo y poco de lo nuevo en el horizonte inmediato 

En torno a las recientes conmemoraciones del Día Internacional de la Trabajadora y el Trabajador, en el damero político nacional se produjeron algunos movimientos dignos de consideración, de los que destacaremos el puñado que nos parece más relevante. 

La Confederación General del Trabajo (CGT) picó en punta movilizando el último día de abril, sentenciando que “la paciencia se acabó” - bravata cuyo correlato requiere de acciones que por ahora no están a la vista - y, en un contexto que parece requerir de alternativas frentistas, cerrando el acto con la marcha  “Los Muchachos Peronistas”, himno con el que en épocas de alza de masas algunxs adultxs mayores supimos aterrorizar a los ricos y sus guardias pretorianas, propalada ahora, cuando al menos la versión institucional del movimiento que la produjo deja mucho que desear.

Al día siguiente, un sector del peronismo bonaerense autodenominado “federal” se lanzó en Parque Norte y produjo una demostración de fuerza con una convocatoria que sumó diputados, intendentes y dirigentes de varios puntos del país. Dicho armado, en el que confluyen dirigentes como Guillermo Michel, Juan Manuel Olmos y Victoria Tolosa Paz, se muestra equidistante de la interna entre Cristina Kirchner (quien ha barajado la posibilidad de una candidatura nacional integrada por Massa y Uñac) y Axel Kicillof (a quien menos debe haberle agradado la novedad), al tiempo que busca acumular referentes de un peronismo de centro. Su propósito es tomar distancia de las diferencias en la cúpula del partido y mientras tanto sumar volumen con dirigentes de todos los sectores. "Una vez que Cristina defina si quiere acordar con Kicillof o enfrentarlo, nosotros veremos que hacemos", manifestó uno de los presentes en el encuentro de marras, entre quienes prevalece la idea de que el peronismo tiene que tener internas para definir su candidato a Presidente. "Hay que recuperar la democracia interna del partido que en el kirchnerismo se perdió", afirmó otro de los organizadores, que anticipó que ya están trabajando en un nuevo acto a realizar en el interior, posiblemente el próximo 25 de mayo.

Por su parte, un Frente de Izquierda - Unidad (el subrayado es nuestro) que conmemoró el 1° de Mayo dividido (PO, MST, e Izquierda Socialista en Plaza de Mayo, y PTS en Ferro), tuvo su broche de oro en la palabra de la ascendente y cada vez más mediática Myriam Bregman, quien dejó a sus adherentes dos ideas - fuerza dignas de ser subrayadas: La necesidad de gestar un Cordobazo del Siglo XXI y la de fundar un nuevo movimiento histórico. Podría decirse que, “cuando se alinean los planetas”, dichos fenómenos suelen funcionar como causa y consecuencia. Sin embargo, en tiempos de ofensiva del capital y luchas populares de carácter defensivo, la primera de tales opciones aparece más factible que la segunda, que suele depender de factores concurrentes que por ahora no parecen estar cuajando.

Por último - siempre a nuestro humilde criterio -, el acontecimiento que por el momento nos parece más significativo es el plenario celebrado por el Frente de Sindicatos Unidos en un camping de la Unión Obrera Metalúrgica situado en Pilar, con el propósito de elaborar un proyecto de gobierno surgido desde las trabajadoras y los trabajadores, en línea con los que oportunamente surgieron de La Falda (Córdoba, noviembre 1957), Huerta Grande (Córdoba, julio 1962), o la CGT de los Argentinos (Bs. As., Mayo 1968), estos tres, dada la efervescencia social en que se presentaron, más radicalizados que al que hacemos referencia: https://apm.gov.ar/periplosdememorias/1-2-B-3.html Lo promisorio, en todo caso, consiste en el relativo desenmarque de la pasividad exhibida por la central obrera, y la contundencia de algunas propuestas que ninguna fuerza mayoritaria levanta: https://libresdelsur.org.ar/noticias/programa-del-frente-de-sindicatos-unidos/ En todo caso, la preocupación que deja tan auspicioso encuentro es que la palabra de sus organizadores refleja la voluntad de reunir una masa crítica destinada a imponer su programática a un futuro candidato o candidata presidencial no necesariamente surgidos de ese armado, es decir, de los sectores más conscientes y aguerridos de la clase trabajadora. 

En resumidas cuentas, si bien el escenario descripto - dado el creciente desprestigio del Gobierno - se muestra en plena reconfiguración, todo parecería indicar que, de no celebrarse las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) a fin de consensuar una única candidatura nacional, muy a pesar de la más que posible zozobra de Trump en las elecciones intermedias de noviembre, y contando con una probable alianza entre La Libertad Avanza y el PRO, el peronismo (la fuerza que, presentándose unida, tendría mayores chances de jaquear al libertarianismo) se las verá en figuritas para imponerse en los comicios de 2027.

No obstante, lejos está el frente interno libertariano de ser una fiesta. Solo por citar un ejemplo, la senadora Patricia Bullrich ha dejado trascender su ultimátum al presidente sobre la necesidad de soltar el lastre de su jefe de Gabinete. No solo eso: ante la negativa del Primer Mandatario, y contando con un sólido respaldo empresarial, militar y político, ha resuelto lanzar su candidatura presidencial para 2027. De modo que el post mileísmo ya tiene nombre y apellido. 

 

En conclusión

Hasta aquí, lo referido específicamente a la disputa por una institucionalidad más justa, aunque la izquierda se propone ir más lejos que eso.

En referencia al poder contante y sonante, cabe señalar que el Ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger acaba de anunciar el propósito de promover empresas SIN HUMANOS. Su visión del futuro es un país de agentes de IA produciendo para un mercado que ya no va a tener trabajadores con plata para comprar nada. No es progreso, es el reemplazo total. Mientras nos entretienen con el show cotidiano, están enviando el proyecto para que las máquinas nos reemplacen y a las ganancias se las lleven los de siempre. Resulta pertinente, en consecuencia, preguntarse de qué van a vivir 50 millones de personas si las empresas ya no necesitan gente. A ojos vista, el "modelo" no cierra por ningún lado. 

Por su parte, en el encuentro privado más importante del año, la flor y nata de los dueños del país eligió no comprometer posiciones políticas, sabiendo que la relación con el Ejecutivo está más complicada que nunca. En el encuentro anual del “Grupo Llao Llao”  no hubo referencias al mal momento en la relación entre el oficialismo y varios de los miembros del selecto sector, y entre el miércoles 29 de abril y el viernes 1 de mayo, que duró ese encuentro anual en el tradicional hotel barilochense, los aproximadamente 150 debatientes invitados circularon por las fronteras exteriores del conflicto político, evitando definiciones concretas que generen controversias. Y, quizá, pérdida de algún que otro negocio de los muchos que parecen abrirse, ahora sí, en la Argentina mileísta. Quedará para el año próximo, electoral y de definición presidencial, abrir la polémica y hacer un balance presente y futuro de las posibilidades libertarianas de seguir gobernando. Y, lo más importante, con qué planes económicos. También, si hay alternativas serias y confiables para evaluar apoyos claves. De esos que solo los grandes y poderosos empresarios del país pueden brindar. Mientras tanto, eligieron debatir y discutir eventualidades futuras y negocios presentes. Nada de condenar las embestidas presidenciales, los complicados y molestos sobrenombres con que el Primer Mandatario suele embestir y, mucho menos, dejar en claro que el rumbo de la economía real no es el esperado o que el programa económico necesita aggiornamentos.

En tanto, sujeto a metas más intemporales que las que impone un calendario electoral, el señor Thiel - verdadero Darth Vader del capitalismo de plataformas - continúa estudiando de primera mano el experimento anarcocapitalista de Javier Milei con miras a conquistar más temprano que tarde la presidencia de los EE.UU.

Cierto es, claro está, que el pueblo organizado también constituye un poder. 

Como botón de muestra, esta semana hubo protestas en todo el país. En el AMBA estuvieron ubicadas en el acceso a la Autopista Buenos Aires-La Plata y el Puente Avellaneda. Además, hubo manifestaciones en once provincias. En el Puente Pueyrredón, la gente contó situaciones de mucha necesidad: la preocupación más comentada fue el aumento de las personas que viven en la calle y de los consumos problemáticos. También hablaron de cómo los trabajadores formales están perdiendo ingresos, un hecho que se debe asociar a la reforma laboral. Ahí están, a su vez, los chubutenses en Esquel, Trelew, Epuyén y El Hoyo, manifestando que ni el gobierno ni los sindicatos los representan. Y el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), junto a gremios docentes y la Federación Universitaria Argentina (FUA), confirmó la realización de la cuarta "Marcha Federal por la Educación, la Universidad Pública y la Ciencia Nacional" prevista para el próximo 12 de mayo.

Pero sin ese norte transformador que aún no aparece, todo sacrificio corre el riesgo de ser absorbido por los abanderados de la gobernabilidad burguesa. Y de momento en la Argentina no campea una subjetividad insurgente, sino que el pueblo continúa en estado de disponibilidad hegemónica, mayormente predispuesto a resolver su destino inmediato por la vía institucional.

Así, la moneda sigue girando en el aire, pero nadie con sentido crítico de la realidad debería sentirse ajeno al desafío que supone dar vuelta esta aciaga página de la historia. -


A la memoria indeleble de Hugo Luis Cánepa,

en deuda.

  

JORGE FALCONE