sábado, 29 de noviembre de 2025

Contra las visiones fatalistas del momento actual

HOY MÁS QUE NUNCA, LA RESIGNACIÓN NO HACE HISTORIA

En la reciente visita a su Patria, el politólogo de la Universidad de Lisboa Andrés Malamud, dejó - entre otras definiciones dignas de no pasar por alto - la de que “sin los dólares de Trump no había Milei en Navidad”. El último espaldarazo electoral que oxigenó a la administración del economista anarcocapitalista le permite seguir avanzando en la destrucción de la industria (Essen, Whirpool), sofocar posibles rebeldías decembrinas con el incremento de la AUH, e innovar (con gran beneplácito de Washington) en lo que va de este período constitucional, colocando a un uniformado como Ministro de Defensa, para más dato hijo de un represor denunciado por apropiación ilegal de bebés como botín de guerra durante la dictadura oligárquico - militar genocida. Enceguecido con las mieles de un supuesto plebiscito en favor de su gestión, lejos está el presidente argentino de reparar en que oportunamente su mentor en la Casa Blanca, mal pagador de aliados circunstanciales,  humilló a un payaso como Volodimir Zelensky y acaba de soltarle la mano a Jair Bolsonaro. Sin embargo la Historia a menudo funciona como un espejo que adelanta el futuro.

 

En declaraciones exclusivas a la BBC, Sundar Pichai, director ejecutivo de Alphabet, la empresa matriz de Google, afirmó que el crecimiento de la inversión en inteligencia artificial (IA) ha sido "extraordinario" y que existe cierta "irracionalidad" en el actual auge de la demanda de computación. 

Esto se produce en medio de temores en Silicon Valley sobre una posible burbuja de la IA, dado que el valor de las empresas del sector se ha disparado en los últimos meses y hay una fuerte inversión en ellas. 

Ante la pregunta de si Google sería inmune al impacto del estallido de la burbuja, Pichai lanzó una advertencia: "Creo que ninguna empresa será inmune, ni siquiera nosotros".

Contra todo pronóstico de los escépticos, hasta los aparentemente sólidos cimientos del tecnofeudalismo a la larga crujen. 

El llamado Círculo Rojo de nuestro país tampoco las tiene todas consigo. Sin ir más lejos, en medio de las tensiones con el sector industrial por la avalancha de importaciones y la ausencia de medidas de protección a la producción local, el secretario de Coordinación de Producción, Pablo Lavigne, desafió los planteos de los industriales y defendió la apertura del comercio exterior en marcha, la desregulación y una menor intervención del Estado en la economía.

"Dado el dinamismo del sector privado, Ia Inteligencia Artificial, el Estado siempre lo corre de atrás, al final del día vas a regular y ya pasó, por eso decidimos que la mejor política pública es la inexistente", sostuvo recientemente el funcionario frente a un auditorio de estudiantes y graduados en el anexo de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA.

Días antes, el CEO de Techint, Paolo Rocca, había alertado en la conferencia de la UIA por la avalancha de importaciones de lavarropas y heladeras, en medio de la baja de aranceles y un dólar que disparó la compra de bienes de consumo a US$ 9.500 millones en 10 meses. "Eso lleva a muchos a la opción de seguir produciendo o cerrar y usar la cadena comercial para distribuir material importado", afirmó el empresario. 

En editoriales anteriores hemos manifestado que a partir del 26 de octubre del corriente año la República Argentina ingresó en una fase post democrática de su vida política, inaugurando un período de “dependencia consentida” que durará lo que la claridad y disposición de lucha de las fuerzas populares permita. 

Se trata pues de la experiencia más radical llevada a cabo bajo el orden constitucional con el objetivo de desmontar el país peronista.

Y nadie en su sano juicio puede negar que esté dando resultado. Ejemplos sobran: Un nuevo interbloque de legisladores que responden a gobernadores del Norte - Gustavo Sáenz (Salta), Osvaldo Jaldo (Tucumán), Raúl Jalil (Catamarca),  Rolando “Rolo” Figueroa (Neuquén) y Hugo Passalacqua (Misiones) - nació en ambas cámaras del Congreso, constituyendo un duro golpe para el movimiento y restándole poder. La constitución de este nuevo espacio concretó hace un par de días en la casa de Salta, con la participación de legisladores que responden a los mandatarios citados y potencialmente a algunos patagónicos, aunque estos últimos no aseguraron su adhesión. 

En alguna señal de streaming de gran arraigo juvenil, en los últimos días se escuchó decir - supuestamente desde una posición progresista - “esta es la hora de los que negocian, no de los que resisten frente al espejo”.

Campean hoy pues en algunas franjas militantes de la Argentina opiniones semejantes, formuladas desde la real politik, así como otras lisa y llanamente hechas a la idea derrotista no ya solo de que Javier Gerardo Milei - un mandatario menos dogmático de lo que parece y más pragmático de lo que se esperaba - termine su mandato… sino incluso que reelija.

En la última semana Diego Valeriano describió así este momento en la revista digital Panamá: “Milei no es un político, es una época. Esta época. Todos los demás son políticos profesionales. Él es la época explotada. Todos los demás pueden ganar elecciones, dar un discurso, morder algo en algún negociado, construir condiciones de bienestar para ciertos sectores de la población. Pueden ir a programas de streaming, flashear compromiso, adorar caminar por su mansión. Hasta mandar satélites al espacio pueden. Todos los demás somos políticos profesionales, futuros panelistas de otro nuevo canal, hijos sanos de la normalidad democrática.

No tengo ni idea de cuánto dura esta época, cuántos moriremos en el intento, cuánto peor podemos vivir, qué viajecito puedo meter. Lo poderoso de una época es que no vislumbramos el fin hasta que se estalla”.

En todo caso, quienes aún abogamos por construir una vida digna para todxs nuestrxs compatriotas tenemos el deber de confrontar con la inmovilidad reinante -  que como canto de sirena eterniza un fotograma del presente por encima de la película entera - y de rescatar las grandes lecciones de la Historia sin perder la fe en la dialéctica de la acción.

A veces analizar lo macro a partir de lo micro aporta cierta claridad. 

Quien escribe estas líneas - como tantos connacionales a lo largo del país -, acaba de sufrir una violenta entradera en su hogar, sito en el sector más plebeyo de la localidad de City Bell, Partido de La Plata, Provincia de Buenos Aires, hoy aparentemente convertido en zona liberada por las fuerzas de seguridad. 

Hechos como ese, lamentablemente cada vez más frecuentes, no merecen reducirse a un abordaje meramente policial, haciendo causa común con mercadistas al borde de un ataque de nervios, choferes sacados, o carniceros vengadores, pequeños propietarios, al fin y al cabo, que - acaso en su derecho - por lo general solo atinan a abogar por soluciones punitivistas, toda vez que los eventuales incursores mayoritariamente suelen ser tan víctimas como el damnificado del proceso de descomposición social en curso, signado por una casi absoluta ausencia de mediación entre Estado y comunidad.

El siquiatra antillano Frantz Fanon lo describió muy bien en su libro Los condenados de la tierra (1961, Grove Press): Cuando el oprimido pierde de vista al opresor, reacciona contra su semejante, desencadenando una suerte de guerra civil de pobres contra pobres absolutamente funcional al poder. 

Ese piberío desangelado que en algunas latitudes, descripto como Generación Z, se rebela contra las autoridades identificándose últimamente con la insignia pirata del Capitán Duffy Sombrero de Paja, protagonista del animé One Piece, en nuestra región aún padece los síntomas regresivos propios de la disolución nacional en marcha, que no se expresa exclusivamente mediante el incremento del narcomenudeo, la trata de personas o los juego de azar, sino también por la reaparición de enfermedades casi extinguidas, como el sarampión, la tuberculosis o  la sífilis. 

Si la dirigencia política pierde de vista este panorama y no le hace frente cuanto antes, francamente merece que de una vez por todas los excluidos irrumpan por lo suyo en despachos públicos y countrys privados.

De modo que, hasta que la política levante la puntería y ofrezca un nuevo horizonte emancipatorio capaz de convocar a una salida colectiva, parte de esa marginalidad seguirá apostando por la alternativa individual de jugarse la vida por un par de “altas llantas”, una bicicleta pistera para hacer Rapi, o un celular de alta gama para facturar en OnlyFans. Todo eso forma parte del país a repensar, con reconocimiento pero a prudente distancia de las bibliotecas gestadas a partir de 1945, 1973, o 2003.

Desde luego, quien lee coincidirá con el autor de esta nota en que la sociología no es de gran utilidad cuando se está maniatado y amordazado. Pero, si se tiene la fortuna de sortear dicho trance, al menos desde una perspectiva insumisa corresponde recuperar una mirada racional, holística, y de largo aliento sobre estos hechos, a fin de hacer algún aporte a contrapelo del estado de alienación al que se conduce paulatinamente a la sociedad, en situaciones límite muy proclive a abrazar la opción de defenderse en soledad o directamente hacer justicia por mano propia. 

Si es cierto aquello de que “el pescado comienza a pudrirse por la cabeza”, todos los caminos conducen a la Casa Rosada, y a responsabilizar por nuestro presente a una gestión vicaria de un Occidente en decadencia. 

El furibundo intento de postrar a nuestro país exhibiéndolo como presea de la gobernanza global no admite ceder a miradas derrotistas dispuestas a concluir que toda transformación del orden vigente ya se intentó sin suerte.

Hemos expresado con anterioridad que en la Argentina Profunda se avecinan luchas mucho más radicales contra el extractivismo, y en los conglomerados urbanos otras tantas contra una reforma laboral regresiva. Ambas coordenadas pondrán a prueba la capacidad de articulación entre unas asambleas ambientales - generalmente recelosas de una militancia social supuestamente estatalista y politiquera - y unas organizaciones populares proclives a confundir eco socialismo con hippismo. Resolver urgentemente esas contradicciones secundarias - dirían los cásicos del pensamiento crítico - al interior de los damnificados por el modelo.

Por lo pronto, la cámara de diputados mendocina dio media sanción a tres leyes: la aprobación del Proyecto San Jorge (PSJ) en Uspallata, la ampliación de Malargüe Distrito Minero Occidental, y la creación de un fondo para “compensar los desastres ambientales”. Este paquete otorga “seguridad jurídica” a las empresas extractivistas, ya promovidas por el RIGI, régimen de incentivo a inversiones superiores a los 200 millones de dólares, surgido del gobierno libertariano nacional. En tanto, las asambleas por el agua de Mendoza, se mantienen movilizadas contra tales proyectos promovidos por el gobierno de Alfredo Cornejo.

A todo esto, en Córdoba se recordó que seis defensores ambientales de la provincia enfrentarán un juicio en la Cámara en lo Criminal de Cruz del Eje a partir del 18/12/25. Están siendo juzgados por haberse manifestado colectivamente en la ciudad de Cosquín en agosto de 2022, en el marco de la resistencia contra la construcción de la Autovía de Montaña sin licencia social. Dicha avanzada judicial en la criminalización de la protesta por parte del gobierno de Llaryora, en sintonía con el de Javier Milei, pretende disciplinar cualquier reclamo colectivo mediante condenas ejemplificadoras. Esta decisión inédita busca advertir a todas las luchas territoriales, gremiales, sociales y políticas de la provincia que las autoridades están dispuestas a poner en riesgo el derecho a la protesta, recurriendo a la persecución y judicialización - incluida la pérdida de la libertad - para defender incondicionalmente los intereses empresariales nacionales y multinacionales que representa. En tal sentido, el citado juicio se transforma en un emblema de todas las luchas, por lo que el movimiento socioambiental llama a la mayor unidad de todas las organizaciones para frenar este desmesurado intento de silenciamiento, que busca establecer un precedente histórico de condena colectiva y asestar un golpe mortal a las organizaciones genuinas de nuestro pueblo.

Mientras, en la última reunión del Consejo de Mayo, realizada en la Casa Rosada, la CGT endureció su posición: “Nosotros vamos con un planteo donde lo primero es discutir un modelo económico que apueste al desarrollo, al crecimiento y a la producción y, a partir de ahí, a la generación de puestos de trabajo", declaró el representante cegetista en la instancia de diálogo multisectorial.

Y el Consejo Federal de la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) definió un Paro Nacional con movilización para el día que se trate la reforma laboral en el Congreso. Además, las 191 seccionales votaron por unanimidad darle mandato a la Conducción Nacional para definir la posibilidad de llevar adelante protestas sorpresivas durante el mes de diciembre. “El Consejo de Mayo terminó siendo una encerrona para el sindicalismo. Un ámbito distractivo y utilizado por el Gobierno para dilatar los tiempos. Están dadas todas las condiciones para convocar a una huelga general. Pasaron meses y no presentaron ninguna propuesta. Hasta la última coma de la reforma laboral se está escribiendo en las oficinas de Techint”, apuntó Rodolfo Aguiar, Secretario General de ATE Nacional, en el Confederal. El mismo se realizó un día después de la mencionada reunión del Consejo de Mayo para definir el proyecto de Reforma Laboral.

Por lo demás, ganando perspectiva sobre el momento actual a fin de superar el desaliento que provoca ver a las nuevas derechas interpretar el presente con mayor tino que las izquierdas, cabe advertir que - aun tratándose de experiencias y expresiones políticas bastante disímiles -, desde la alcaldía de Nueva York ganada por Zohran Mamdani a la presidencia de Claudia Sheinbaun en Méjico, y de ahí a la gestión soberanista de Ibrahim Traoré en Burkina Faso, es falso de toda falsedad que los pueblos del mundo hayan extraviado la brújula de la Justicia Social. 

Tan solo transitamos un ciclo adverso a la defensa de causas nobles, que invita como nunca a revisar profundamente nuestros desatinos, y a conectar con un presente radicalmente diferente de aquel que todos nuestros manuales recomendaban transformar. 

Al dramaturgo judeo alemán Bertolt Brecht le tocó vivir tiempos más aciagos que el nuestro. De hecho, fue testigo de todo el rigor del Tercer Reich. Sin embargo, legó a la posteridad textos como el siguiente, capaces de rasgar hasta al cielo más tormentoso permitiendo que un intenso haz de luz lo atraviese:

“¡Loada sea la duda! Os aconsejo que saludéis
serenamente y con respeto
a aquel que pesa vuestra palabra como una moneda falsa.
Quisiera que fueseis avisados y no dierais
vuestra palabra demasiado confiadamente.

Leed la historia. Ved
a ejércitos invencibles en fuga enloquecida.
Por todas partes
se derrumban fortalezas indestructibles,
y de aquella Armada innumerable al zarpar
podían contarse
las naves que volvieron.

Así fue como un hombre ascendió un día a la cima inaccesible,
y un barco logró llegar
al confín del mar infinito.
¡Oh hermoso gesto de sacudir la cabeza
ante la indiscutible verdad!
¡Oh valeroso médico que cura
al enfermo ya desahuciado!

Pero la más hermosa de todas las dudas
es cuando los débiles y desalentados levantan su cabeza
y dejan de creer
en la fuerza de sus opresores.

¡Cuánto esfuerzo hasta alcanzar el principio!
¡Cuántas víctimas costó!
¡Qué difícil fue ver
que aquello era así y no de otra forma!
Suspirando de alivio, un hombre lo escribió un día en el libro del saber.

Quizá siga escrito en él mucho tiempo y generación tras generación
de él se alimenten juzgándolo eterna verdad.
Quizá los sabios desprecien a quien no lo conozca.
Pero puede ocurrir que surja una sospecha, que nuevas experiencias
hagan conmoverse al principio. Que la duda se despierte.

Y que, otro día, un hombre, gravemente,
tache el principio del libro del saber.

Asediado por un rugir de órdenes, inspeccionado
en su virtud, examinado por barbiluengos doctores,
conminado por seres radiantes munidos de áureos distintivos,
intimidado por solemnes Papas a golpe de libro escrito por el propio Dios,
instruido
por impacientes maestros, el pobre oye
que es éste el mejor de los mundos, y que la gotera
del techo de su cuarto fue prevista por Dios en persona.
Verdaderamente, le es difícil
dudar de este mundo.
Bañado en sudor, se curva el hombre construyendo la casa en que no ha de vivir.

Pero también suda a mares el hombre que construye su propia casa.

Son los irreflexivos los que nunca dudan.
Su digestión es espléndida, su juicio infalible.
No creen en los hechos, sólo creen en sí mismos. Si llega el caso,
son los hechos los que tienen que creer en ellos. Tienen
ilimitada paciencia consigo mismos. Los argumentos
los escuchan con oídos de espía.

Frente a los irreflexivos, que nunca dudan,
están los reflexivos, que nunca actúan.
No dudan para llegar a la decisión, sino

para eludir la decisión. Las cabezas
sólo las utilizan para sacudirlas. Con aire grave
advierten contra el agua a los pasajeros de naves hundiéndose.

Bajo el hacha del asesino,
se preguntan si acaso el asesino no es un hombre también.
Tras observar, refunfuñando,
que el asunto no está del todo claro, se van a la cama.
Su actividad consiste en vacilar.
Su frase favorita es: ‘No está listo para sentencia.’
Por eso, si alabáis la duda,
no alabéis, naturalmente,
la duda que es desesperación.

¿De qué le sirve poder dudar
a quien no puede decidirse?
Puede actuar equivocadamente
quien se contente con razones demasiado escasas,
pero quedará inactivo ante el peligro
quien necesite demasiadas.

Tú, que eres un dirigente, no olvides
que lo eres porque has dudado de los dirigentes.
Permite, por lo tanto, a los dirigidos
dudar”.

 

JORGE FALCONE

 

 

 

 

 

viernes, 21 de noviembre de 2025

La Argentina post democrática

HACIA UNA “DEPENDENCIA CONSENTIDA” (*)

“En el territorio más rico del planeta vive un pueblo pobre, mal alimentado y con salarios de miseria. Mientras los argentinos no recuperemos para la nación y el pueblo el control de nuestras riquezas, no seremos ni una nación soberana ni un pueblo feliz.”

Arturo Jauretche,

pensador nacional (1901-74) 

 

Como es de público conocimiento, el deliberado escamoteo de información pormenorizada sobre el acuerdo de nuestro país con Estados Unidos alimenta las peores sospechas acerca del proyecto regional neoanexionista en curso impulsado por el Gran País del Norte.

Una vez más, Washington volvió a marcar el ritmo de los anuncios económicos que involucran a la Argentina. En esta oportunidad, la Casa Blanca presentó un marco de entendimiento comercial que todavía no tiene detalles públicos y que abre una nueva etapa en la relación bilateral.

Coherente con el proceder de su amo imperial - garante suyo ante los inversionistas -, Javier Gerardo Milei, mantiene bajo reserva la letra chica del entendimiento, mientras gobernadores y legisladores de la oposición buscan conocer sus detalles, para saber cómo impactará en sectores clave de la economía y si se requiere aprobación parlamentaria.

En ese marco de secretismo, distintos economistas y funcionarios advierten que la falta de información profundiza la incertidumbre. Lo que se conoce hasta ahora son lineamientos generales difundidos por la administración Trump, sin definiciones locales sobre alcances, plazos ni compromisos asumidos.

En tal contexto, crecen las dudas sobre cómo impactará el pacto bilateral en sectores productivos sensibles y en la capacidad del país para negociar con otros mercados. La discusión ya llegó al terreno político y promete instalarse con fuerza en el Congreso cuando el acuerdo requiera tratamiento. 

Un factor a tener en cuenta es el propósito de reformular el status de ambas economías, hasta ahora competitivas, buscando hacerlas más bien complementarias, pasando de la prioridad agraria a la extractiva, en la medida en que los minerales contenidos en el llamado Triángulo del Litio (Bolivia, Chile y Argentina) hoy constituyen el insumo fundamental del Capitalismo de Plataformas, y el alineamiento pro imperialista de esos respectivos gobiernos permite avizorar un incremento de su saqueo. El otro tópico fundamental consiste en cerrarle el paso a las inversiones chinas en territorio nacional.

Consecuentemente con lo antedicho, por ejemplo, en medio de las negociaciones por el Presupuesto 2026 y las reformas, el Gobierno acelera el traspaso definitivo de Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio (YMAD) a Catamarca y a la Universidad Nacional de Tucumán.

El gobernador Raúl Jalil acaba de reunirse con María Ibarzábal, la secretaria Legal y Técnica. El objetivo es avanzar en una ley convenio que le permita a las provincias recibir regalías, aportar a eventuales sociedades y obtener ganancias a partir de la renta minera. “Las tratativas están avanzadas en un 70%”, indicó una fuente oficial. Para que el traspaso se concrete exitosamente se deben poner de acuerdo Catamarca, Nación y la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), institución que se tiene en cuenta a la hora de las negociaciones porque fue la exploradora de las principales vetas mineras. “Ellos descubrieron, pero en nuestra tierra, con autorización nuestra”, indicaron desde Catamarca. Por ende, la presencia del gobernador Jalil en Balcarce 50 significó un paso más en el acuerdo para transferir YMAD, que figuró en su momento como una de las empresas que Javier Milei quería privatizar en la primera versión de la Ley Bases.

En sintonía con el realineamiento de otros sectores sociales ante el nuevo panorama - cuyo rasgo principal consiste en el desconocimiento de derechos civiles larga y arduamente conquistados por nuestro pueblo -, aunque no siempre consiguen resultados, las entidades gremiales del agro van por una estrategia de construir alianzas con el Gobierno, que ha salido a la caza de aliados en ambas cámaras y busca quebrar las filas kirchneristas. Montado en el malestar creciente con Cristina Kirchner y sus seguidores, esa es la intención del oficialismo, al menos en la Cámara baja; en el Senado buscan a radicales y provinciales.

De modo tal que La Libertad Avanza suma tres radicales “peluca” en Diputados y queda al borde de arrebatarle la primera minoría al PJ. Mariano Campero, Luis Picat y Federico Tournier se integran a sus filas; mientras Menem capitaliza el pase como un triunfo personal y consolida su peso interno.

Desde luego, todo esto sucede en un marco extremadamente tenso, dado que, en el mismo ámbito, la Comisión Investigadora de la criptoestafa acaba de considerar que, “por la alta gravedad institucional y la malversación de la investidura presidencial, (…) Javier y Karina Milei tienen responsabilidad política en la sucesión de hechos vinculados a la criptomoneda $LIBRA”, y que “el Congreso de la Nación debe evaluar si el Presidente incurrió en ‘mal desempeño en el ejercicio de sus funciones’ ”.

Por su parte, la ministra de Seguridad reveló “cierta diferencia” de miradas con la vicepresidenta sobre cómo encarar el futuro, y le pidió al espacio que lidera Mauricio Macri apoyar al Gobierno “sin miedo” a perder su identidad. Fiel a su estrategia, Villarruel abrió el paragua ante la prensa mostrándose como garante de la Constitución Nacional en la Cámara Alta.

En tanto, la Presidenta del PJ recibió en la vivienda donde cumple su injusta prisión domiciliaria a nueve economistas para discutir un documento de más de 400 páginas. La dirigente lo anunció a través de sus redes, resaltando el carácter abierto del trabajo presentado: “En el Día del Militante, recibimos a un grupo de economistas que en representación de más de 80 profesionales entregaron consideraciones y propuestas sobre un modelo económico nacional... No es un trabajo cerrado, sino una hoja de ruta abierta al debate”.

Sumamente preocupada por la deriva de su espacio, la Dra. Kirchner siempre activa desde el porteño departamento de San José 1111, según sus colaboradores, está “hablando con todo el mundo”. En esas charlas, bajó un mensaje unívoco para su tropa, que se traduciría más o menos como todo bien con que negocien el Presupuesto con la Casa Rosada, nadie los va a juzgar, pero no rompan la unidad en el Congreso.

Cristina sigue de cerca los puentes que tiende el oficialismo a través de su nuevo ministro del Interior, Diego Santilli, con los gobernadores peronistas. La Casa Rosada habilitó el diálogo con algunos de ellos pero no con todos. El caso más sensible es el del santiagueño Gerardo Zamora porque además de ser un aliado histórico de la ex mandataria, mantendrá un peso legislativo más que relevante en ambas cámaras: tres senadores (incluido él) y siete diputados que le responden. Y Santilli ha apuntado en esa dirección.

Recapitulando, a 20 años del NO AL ALCA, todo indica que comienza a inaugurarse en Nuestra América un nuevo ciclo político-económico de signo radicalmente opuesto al que vivió la primera década de este siglo.

En apretada síntesis, podría considerarse que el saldo más positivo del ciclo progresista que inauguro el siglo en curso fue la construcción del poder comunal bolivariano durante la gestión del Cdte. Hugo Rafael Chávez Frías en esa Venezuela hoy asediada por la Cuarta Flota estadounidense, lo cual, complementándose con una sólida alianza cívico - militar, aún contrarresta la posibilidad de que se genere un nuevo Viet Nam en nuestro continente.

Desde el pensamiento crítico hay generalizado consenso acerca de la claudicación de los gobiernos post neoliberales a la hora de aplicar cambios de fondo en las economías de la región.

El movimiento popular, a su vez, se encuentra en plena redefinición del sujeto histórico capaz de hacer frente a la gobernanza tecnofeudalista global, a fin de construir nuevas hegemonías sociales que despejen el horizonte para transitar hacia democracias directas de carácter plebiscitario, objetivo que, en el caso argentino, parecería indicar que nuestro pueblo deberá desempatar este partido durante el tiempo de descuento.

Ante este panorama, viene bien detenerse a meditar si en las elecciones intermedias del 26 de octubre se impuso un voto solamente contra un colapso financiero... o incluso contra un nuevo Argentinazo, en cuanto a las posibilidades contrahegemónicas que aquel acontecimiento abrió.

El panorama descripto, y la falta de alternativas a la vista, han conducido a que incluso algunxs luchadorxs de siempre se pregunten “¿y si este experimento sale bien?” Pues la continuidad histórica - con resultados a la vista - entre el último gobierno de facto, el menemismo, el macrismo, y el gobierno actual, indica que el único éxito posible del modelo dependería del aniquilamiento del pueblo argentino, lo que está muy lejos de suceder.

Más allá de su euforia post electoral, como reza el refrán, para el oficialismo “no todo lo que brilla es oro”. Por lo pronto, el paquete de USD 20.000 millones prometido por los bancos internacionales fue finalmente “cajoneado”, según confirmó el Wall Street Journal, dejando al descubierto un entramado político-financiero que influyó en pleno clima electoral. Además, Argentina está viviendo un aluvión de productos importados - autos, electrodomésticos y bienes de consumo a precios cada vez más bajos - gracias a una combinación explosiva de tipo de cambio retrasado, apertura extrema y caída de costos. Es más, el swap activado por el Tesoro de EE.UU. permitió reforzar reservas en el corto plazo, pero agravó el problema de las reservas netas negativas, alejando aún más al país de las metas con el FMI y dejando a la economía dependiendo del humor de Washington.

En tal sentido, vale la pena destacar que la interna de Donald Trump tampoco pasa por su mejor momento. Medios estadounidenses ya hablan del "gran colapso de Make America Great Again". Lo que durante años fue sinónimo de Trump, hoy está dividido, rebelado y dispuesto a cuestionarlo en público. La eventual desclasificación de los Archivos Epstein es solo el primer frente visible; detrás vienen arancelesIsraelVenezuela, y la sensación generalizada de que Trump ya no puede dar nada por sentado dentro de su propio movimiento. Tucker Carlson, uno de los referentes del mundo MAGA y antiguo aliado de Trump, también ha levantado la voz. En una reciente entrevista con el New York Times, Carlson desautorizó el apoyo económico que el presidente de los EEUU está dispuesto a brindarle a la Argentina, aduciendo que su país tiene muy otras urgencias.

Y, en un plano menos coyuntural, la inteligencia artificial (IA) sigue siendo la gran promesa de la economía global. De Silicon Valley a Wall Street, la narrativa es irresistible: productividad infinita, disrupción total, una revolución comparable a la industrial. Pero debajo de la espuma, los números empiezan a mostrar un cuadro mucho menos glamoroso: Descomunal gasto de capital, financiamiento agresivo, señales de saturación y una preocupación creciente entre los grandes fondos del mundo.

Todo esto debería encenderle una luz roja a Milei, que construyó una parte central de su apuesta estratégica sobre la idea de que Argentina puede convertirse en un nodo de IA… justo cuando el ciclo global podría estar entrando en una zona de riesgo.

La señal más fuerte estriba en que los fondos creen que las empresas están gastando demasiado. Por primera vez en casi veinte años, una mayoría de los administradores de fondos globales cree que las compañías están sobreinvirtiendo. No es una opinión más: es un quiebre histórico en una encuesta que corre desde 2005.

Desde ya, ello no obsta para que los dueños del mundo sigan imaginándolo  sin nosotrxs.

De modo que las principales batallas que se avecinan tendrán lugar en la Argentina Profunda contra la radicalización del extractivismo, y en el AMBA y principales conglomerados urbanos contra la Reforma Laboral, lo cual requerirá de un sobreesfuerzo de articulación entre el activismo medioambiental y el sindical combativo, a fin de golpear a este modelo suicida con un solo puño.

Frente a semejante orden, corresponde tener en cuenta que, más allá de su agresividad, el libertariano es un gobierno que cuenta con una relativa mayoría electoral pero aún carece de mayoría social, y la enajenación de nuestro patrimonio es de una alevosía y obscenidad tales que estimula un reverdecer soberanista en vastos sectores de la militancia.

Sin ir más lejos, en ocasión de conmemorarse justamente otro Día de la Soberanía, las organizaciones de jubilados que sostienen la batalla semanal de los miércoles ante el Congreso de la Nación, convocaron a organizaciones sindicales, de Derechos Humanos, piqueteras, barriales, y estudiantiles bajo la consigna “Contra la entrega y el ajuste. Abajo el pacto del gobierno con Trump y con el Tesoro yanki”, para retomar la resistencia con más fuerza. 

A todo esto, la CGT formuló una fuerte amenaza al Gobierno por la reforma laboral: “Si no nos llaman, chocarán con la pared de siempre”; expresó la entidad. En su reunión con los diputados sindicales, los líderes cegetistas analizaron cómo frenar el proyecto oficial. Ahora verán a los gobernadores y a legisladores del bloque de Miguel Ángel Pichetto.

A su turno, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) consiguió una alta adhesión al reciente paro en rechazo a la reforma laboral impulsada por el Gobierno, exigiendo además la inmediata reapertura de paritarias.

“La reforma laboral y el reciente acuerdo con los Estados Unidos están íntimamente vinculados. Trabajar más y por menos plata para abaratar los costos del saqueo. Sin huelga y movilización no la frenamos”, aseveró Rodolfo Aguiar, Secretario General de ATE Nacional, en referencia al acuerdo comercial anunciado días atrás entre los gobiernos de ambos países.  La decisión fue tomada en un plenario de delegados de todo el país, donde se votó por unanimidad realizar el paro y una movilización a la Secretaría de Trabajo.

Y La Federación Argentina del Trabajador de las Universidades Nacionales (FATUN) se sumó a la medida de fuerza para exigir la aplicación inmediata de la Ley de Financiamiento Universitario. A más de 40 días del rechazo parlamentario al veto presidencial del 2 de octubre, denunciaron que el Poder Ejecutivo continúa evitando su implementación, lo que pone en riesgo el funcionamiento de las universidades nacionales.

Además, el Secretario General de la Federación Aceitera, Daniel Yofra, oportunamente anunció que los trabajadores de este sector irán a la huelga para “rechazar la reforma laboral regresiva” y llamó a lograr la unidad sindical para llevar adelante un plan de lucha.

Todo indica que ha llegado la hora de que - de una vez por todas - los pueblos de la región inviertan el capital más rentable con que cuentan: Su imaginación.

Porque, como sostiene con enorme lucidez la Dra. en Ciencias Sociales Natalia Romé, “este presente no es todo lo que somos”.-

 

(*): Concepto acuñado por Juan Carlos Puig, abogado y diplomático argentino que se destacó como teórico de la relación entre la dependencia y la autonomía de los países periféricos. En 1973 fue el ministro de Relaciones Exteriores del presidente Héctor J. Cámpora.

 

JORGE FALCONE

 

 

 

 

 

 

 

sábado, 15 de noviembre de 2025

Hacia una Argentina post peronista

¿HAY POTENCIA EN LA IMPLOSIÓN?

Una Nación ciclotímica, acaba de transitar del desahucio de un gobierno terminado a una resurrección que para algunos analistas hasta habilita perspectivas reeleccionistas. Ni lerdo ni perezoso, oxigenado y tutelado por la administración Trump, el oficialismo profundiza el diálogo con las provincias y se muestra abierto a discutir la coparticipación. Su hoja de ruta para las sesiones extraordinarias apunta a tratar presupuesto en diciembre y reformas en febrero, evalúa desdoblar la fecha y aspira incluir la Ley de Inocencia Fiscal. La reforma del Código Penal y los posibles cambios en la reglamentación de la Ley de Glaciares quedarían para principios del 2026. A todo esto, Victoria Villarruel perdió el último contacto con la Casa Rosada tras la renuncia de Francos - el único funcionario de alto nivel con el que la vicepresidenta mantenía una relación política -, aunque ahora observa a Santilli. Mientras, la ministra de Seguridad ya se prueba el traje de jefa de bloque de LLA, y desde el entorno de la vice anticipan una relación institucional, pero "distante". Por su parte, al interior del peronismo el debate que se inaugura parece darse entre unidad forzada o competencia para legitimar su dirigencia.  En ese clima, Sergio Massa baraja la posibilidad de cortarse solo. No es el único. En igual sentido murmuran gobernadores e intendentes. Máximo Kirchner, en cambio, comparte actos con Moreno y se aferra a la Presidencia del PJ bonaerense, pero no tiene consenso amplio. En el Movimiento por el Derecho al Futuro creen que la elección es una forma de saldar la interna. En tanto, el proceso de desposesión de nuestros bienes comunes sigue su curso de manera escandalosa, acompañado por un relato negacionista como el que expuso el subsecretario de Derechos Humanos ante la ONU volviendo a poner en duda la cifra de detenidxs - desaparecidxs, lo que habilita la marcha a Plaza de Mayo prevista para fin de noviembre en reclamo de la impunidad de los genocidas, todo ello sin que nadie consiga aventurar qué marcará el umbral de tolerancia del pueblo argentino.


“ 'Eso que suena es la sociedad implosionando' (...) las categorías antes puestas a prueba toman velocidad, bordean la coyuntura agitada de un año de crisis económica y política, para discutir con la pregunta que una y otra vez parece repetirse en los análisis profesionales y caseros: '¿Por qué no estalla?'. 

La imagen de la implosión - un estallido hacia adentro, muchos estallidos en estratos distintos - es capaz de dar cuenta de una guerra molecular por el día a día, por rebuscar la existencia, y - de nuevo - una fenomenología de comportamientos concretos, de sentimientos acumulados, de dramas no contabilizados".

Tinta Limón

en el prólogo del libro “Implosión” (*)

de Ignacio Gago y Leandro Barttolotta

 

El ensordecedor silencio de Evita 

El recambio en la conducción de la central obrera para muchxs dejó sabor a poco. Su composición demuestra que la cúpula sindical argentina se mantiene sujeta a paradigmas propios del Siglo XX, atendiendo fundamentalmente las necesidades de lxs trabajadorxs formales (alrededor de 6 millones, de los cuales puede que solo dos millones estén sindicalizados) en un país ganado por la precariedad laboral (más de 9 millones) Y, lo que es aún peor, el perfil de la dirigencia recientemente electa no augura gran disposición para hacer frente a una reforma laboral regresiva que ya está sobre el tapete.

En resumidas cuentas, no hay a la vista Ubaldinis como el de los 80s ni Moyanos como el de los 90s.

Pero, afortunadamente, la suerte de la clase trabajadora no depende de los enjuagues de la burocracia. He ahí como ejemplo el encuentro anual de la Federación de Aceiteros, que produjo fuertes definiciones contra la reforma laboral y un llamado a “pelear contra un gobierno desalmado”. A días de haber cerrado una paritaria que fija para el sector un salario inicial de $2.344.000 para enero de 2026, la Federación de Trabajadores del Complejo Industrial Oleaginoso, Desmotadores de Algodón y Afines (Ftciodyara) celebró su 74° Congreso Nacional Ordinario en el Club Español.  El dato más relevante del evento consistió en la participación de dirigentes de peso de otros gremios combativos, como Abel Furlán (UOM) y Rodolfo Aguiar (ATE), en momentos de levantar la guardia frente al proyecto de reforma laboral flexibilizadora impulsado por el Gobierno.

Por su parte, la oposición política exhibe la misma pasividad que la cúpula cegetista. Y solo le habla a lxs incluidxs, convocando a defender derechos que las nuevas generaciones desconocen.

¿Supone eso que un sujeto social aparentemente ausente ha renunciado a la noción de justicia, y que la condición de emprendedor autoexplotado por el pluriempleo lo sustrae de todo magma colectivo?

De hecho, en una reciente encuesta mediática realizada entre sectores juveniles, la Justicia Social fue repetidamente interpretada como justicia por mano propia.

Claro indicio de una sociedad en plena reconfiguración. 

¿Qué rol juega en tal contexto el movimiento que a partir de 1945 hizo de la Justicia Social su nave insignia, ahora que ha dejado de ser el último dique de contención frente al riesgo de disolución nacional?

A nuestro modesto entender, su máxima potencia - tanto transformadora como interpeladora - tuvo lugar en el período comprendido entre 1945 y 1975, lapso en el que le tocó fundar el Estado de Bienestar, librar una resistencia sin cuartel contra regímenes de facto, y entrar en descomposición tras la muerte del General Perón, sin relevar a este de ninguna responsabilidad respecto de ese desenlace.

La versión que irrumpió en 1989 y se sostuvo por una década, asimilándose al pensamiento hegemónico de Occidente sintetizado en las formulaciones de Francis Fukuyama acerca del “Fin de la Historia”, se alejó significativamente del transgresor espíritu fundacional, aunque algunos analistas ameriten - bajo la calificación de pragmatismo o real politik - esa supuesta versatilidad que permitiría al movimiento mantener cierto virtuosismo original aun adaptándose a las lógicas dominantes de cada época.

A su turno, la versión que se hizo cargo del gobierno por default a partir de 2003, en plena era de alza del precio de las commodities y co protagonizando la llamada Década Larga Progresista de Nuestra América, leyó atinadamente que la institucionalización del potencial disruptivo desplegado durante el Argentinazo de 2001 imponía restaurar la gobernabilidad “por izquierda”, aunque ello se circunscribiese mucho más a lo discursivo o simbólico que a una transformación estructural. Vale decir que por entonces el gesto primó sobre los hechos. Esto último, sin restar a ese proceso ningún mérito en lo referente a cierta ampliación de derechos y a un limitado intento de revisionismo histórico. 

En tanto la versión “alfonsinista” inaugurada en 2019 - cuyo saldo está pagando con creces la cismática versión de 2025 - no merece mayor consideración si no se desea seguir gastando tinta en patear al caído... que, para sorpresa de muchxs, parece dispuesto a volver al ruedo.

De resultas que lo que oportunamente fuera la experiencia política contemporánea más productiva gestada por los sectores populares en Argentina, malherida por una enorme miopía para leer la crisis civilizatoria, el cambio antropológico generado por el Capitalismo de Plataformas, y - por encima de todo - la uberización del mundo del trabajo, ha dejado de ser una fuerza nacional para conurbanizarse/municipalizarse riesgosamente, sumida en disputas intestinas, a considerable distancia de una posible actualización programática. 

Tal el penoso presente - siempre desde nuestro humilde y opinable punto de vista - de un movimiento que supo escribir páginas heroicas de nuestra historia y aportar debates tan sustanciosos como el que sostuvo John William Cooke con el propio líder, o Carlos Olmedo con el PRT.

Esto sin desconocer que el peronismo - lo hemos afirmado en numerosas oportunidades - no se limita a su correlato institucional/parlamentario, sino que posee una vasta dimensión cultural, sustrato en el cual aún se conserva, insuficientemente o no, lo mejor de sus principios y valores.

De modo que solo nos limitaremos a sostener que su destino histórico está cuanto menos en suspenso.

Ante el panorama descripto, la novedosa constante de la realidad nacional parecería ser la imprevisibilidad.

Eso no necesariamente supone una carencia absoluta de certezas. Sin ir más lejos, está a la vista que al anarcocapitalismo no se lo frena desde el Congreso. 

De manera que, hasta que una nueva dirigencia con visión de futuro releve a una partidocracia, de izquierda a derecha, mayoritariamente anclada en el pasado, nuestro statu quo parece ser el de un equilibrio social inestable. Lo que algunos analistas describen como “empate asimétrico” de los bloques históricos en pugna, dado que, si bien los de arriba han concentrado su poder, los de abajo - por ahora dispersos - continúan resistiendo.

 

Qué nos dice el rumor de una sociedad que no grita 

No hace falta demasiado esfuerzo para convenir que el escarmiento sin precedente de las osadías setentistas perpetrado a sangre y fuego entre 1976 y 1983 dejó, entre otras consecuencias, un notable desarme ideológico de la sociedad argentina, lo que en algunos sectores de la militancia mantiene cierto régimen de obviedad en los análisis (“la Patria es el otro”, “votan por sus verdugos”, “nadie se salva solo”, etc.)

Así, parte de su ideario parecería adolecer de un cierto AMBAcentrismo de la percepción política, combinado con un razonamiento que llamaremos algorítmico, o sea, circulante al interior de reducidos grupos de pertenencia casi a ritmo de tik tok, lo que no hace más que generar miradas fragmentarias de la realidad,  más atentas a su foto que a la película, contribuyendo todo ello a la deshistorización de determinadas conclusiones que, por lo general, van perdiendo vigencia velozmente (ej.: “no llega a fin de año”, “se cae solo”, “en cualquier momento explota”, etc.)

Al interior del pensamiento crítico, tomando como referencia de “explosión social” al hartazgo de los sectores plebeyos, como el que tuvo lugar en diciembre de 2001, de un tiempo a esta parte se ha comenzado a caracterizar el cuadro de situación actual como de “implosión”, designando así al proceso por el cual la conflictividad social no estalla hacia afuera, sino que se reconfigura y se manifiesta de forma silenciosa y dispersa hacia el interior, carcomiendo los lazos sociales desde adentro.

En consecuencia, ese fenómeno se diferencia de la explosión social porque no supone una revuelta masiva, sino una degradación interna que se vive como precariedad, violencia difusa, resignación o insatisfacción en la vida cotidiana. Un ejemplo es cuando las dificultades económicas empujan a los problemas sociales en los hogares, generando estrés, desánimo y conflictos internos. Cada vez que ensayamos describir este momento, recurrimos a la expresión “lo pequeño se hace grande cuando lo grande no existe”.

Creemos que hoy por hoy, a fin de indagar en “la cuestión social” corresponde apelar a un lenguaje de combate. Porque implosión confronta la noción de “lo social” en tanto aquello a comprender para ser administrado, lo tumultuoso a contener o el conjunto de consecuencias inevitables de un modelo de socialización y trabajo que margina y frustra. Proponemos pues leer lo social desde abajo y desde las periferias, para que el resultado de esa operación sea necesariamente holístico.

Por ejemplo, resulta sumamente difícil interpretar - y, por ende, interpelar - a la Generación Z desde un analfabetismo digital impuesto o escogido. No es ningún secreto ya que los jóvenes pasan buena parte de sus vidas alternando espacio real y virtual, ni que, bajo el Capitalismo de Plataformas, el teléfono celular a veces funciona como refugio y la mayor parte del tiempo como cárcel. Y ese es solo uno de los tantos desafíos que se nos impone conjurar. A ese respecto, el último documental presentado por Ofelia Fernández aporta bastante claridad: https://www.youtube.com/watch?v=d2JHtBoSxBg

Entonces, profundizar en la idea de implosión facilita comprender la actualidad de los vínculos, de las violencias que los constituyen, pero también de sus derivas estratégicas y sus perfiles cotidianos. La precariedad es la condición de posibilidad de esa implosión.

Es urgente, por tanto, complejizar nuestros repertorios perceptivos y de intervención. 

Sin embargo, vale la pena tener presente que los poderosos están en ofensiva y empeñados en triturarnos, porque bien saben que agotamiento social no es lo mismo que derrota, y repliegue no es igual a espera. Por el contrario, es en esa dimensión del presente, donde por abajo se verifican los lazos solidarios más fuertes de una comunidad que se resiste a desmembrarse, y va entretejiendo el futuro.

La tolerancia de ningún pueblo es infinita. Baste con tomar nota de lo ocurrido en Brasil durante las últimas horas: Desde hace una semana, la ciudad amazónica de Belém se convirtió en epicentro del clima global. Porque ahí fue convocada la 30ª Conferencia de las Partes (COP30), el espacio donde gobiernos, organismos internacionales y grandes corporaciones negocian qué hacer ante el colapso climático. Solo que, en esta ocasión, el acontecimiento no tuvo lugar dentro de climatizadas oficinas ya que, a poco de inaugurarse las deliberaciones centenares de indígenas ocuparon el área central de las negociaciones oficiales, históricamente reservada a gobiernos, empresas y organismos multilaterales. Dicha intervención, convocada por la COP de los Pueblos Indígenas, denunció la exclusión sistemática de esas voces en los acuerdos climáticos y reafirmó una verdad ineludible: no hay futuro posible sin la protección de los territorios y los modos de vida ancestrales.

Es así. A la larga o a la corta, los invisibilizados y las silenciadas siempre terminan metiendo las patas en las fuentes de la Historia. -

 

(*):https://tintalimon.com.ar/public/jhvqc4xn7fboq4ajadgsvrgxllcp/Tinta%20Lim%C3%B3n-Ignacio%20Gago%20y%20Leandro%20Barttolotta-Implosi%C3%B3n-2023.pdf

 

JORGE FALCONE


sábado, 8 de noviembre de 2025

El peronismo ha dejado de ser alternativa y la izquierda aún no lo es

UN PUEBLO EN ESTADO DE DISPONIBILIDAD HEGEMÓNICA

“En el fordismo la estructuración organizativa piramidal permitía las relaciones de las personas, para luego transformarla en un elemento de dominio en contra de las mismas personas que la crearon a través de las representaciones (burocracia sindical, parlamento, partidos políticos etc.) Las relaciones digitales, por el contrario, nos permiten relacionarnos al margen de las estructuras y la distancia, en tiempo real. Y son fructíferas siempre y cuando se complete el ciclo de volver al contacto entre personas. Caso contrario, la relación sería conjuntiva (Berardi, 2016: 243) anti-empática, ajena a la vida, como es fácil observar en la vida cotidiana. Desde los volúmenes de tiempo, estructuras perimidas y representaciones políticas fordistas no se puede crear una alternativa autónoma - global o regional - a la Élite Financiera Global, porque esta funciona en red y en tiempo real”.

Luis Lea Place - Pedro Cazes Camarero

https://purochamuyo.com/la-politica-post-milei/

  

La avanzada imperial inaugura un nuevo ciclo de luchas 

A fines de octubre tuvo lugar la sorpresiva renuncia del almirante Alvin Holsey, jefe del Comando Sur de Estados Unidos, en medio de un infrecuente despliegue militar en el Caribe que incluye destructores de misiles guiados, aviones F-35 y unos 6,500 soldados. La decisión del alto oficial, que no ofreció razones públicas, desató una catarata de interpretaciones sobre posibles desinteligencias en el Pentágono y sobre el verdadero propósito de las operaciones que Washington impulsa frente a las costas de Venezuela, bajo el viejo pretexto de la “lucha antidrogas”.

Este retiro inesperado reabre un debate que trasciende la coyuntura: el del rol histórico del Comando Sur como herramienta de proyección de poder de Estados Unidos en Nuestra América. Desde su creación, esa estructura ha servido como brazo ejecutor de la política exterior estadounidense, misión que ha mutado desde las operaciones contrainsurgentes de la Guerra Fría hasta la actual estrategia de control geoeconómico sobre los bienes comunes de la región. La salida de Holsey, más que un hecho administrativo, pone nuevamente bajo la lupa la naturaleza misma de la doctrina militar que ha moldeado, durante décadas, el pensamiento y la obediencia de los ejércitos latinoamericanos.

Esa misma lógica reaparece en las palabras de la ex jefa del Comando Sur, generala Laura Richardson, quien declaró sin ambages que “a Washington le urge aprovechar al máximo la diversidad y riqueza en recursos naturales con que cuenta América Latina. Con todos sus ricos recursos y elementos de tierras raras, tienes el triángulo de litio, que hoy en día es necesario para la tecnología. El 60 % del litio del mundo está en el triángulo de litio: Argentina, Bolivia, Chile”. La frase, lejos de la diplomacia habitual, desnuda la continuidad de una doctrina que combina retórica moralista con fines geopolíticos. Del carbón japonés al litio del triángulo andino, el hilo conductor sigue siendo el mismo: asegurar el acceso a materias estratégicas indispensables para la industria y la hegemonía tecnológica del norte.

No obstante, nuevas voces enriquecen el damero global, demostrando que este Tercer Milenio no tiene porqué suponer el triunfo de lo más abyecto de la humanidad. Sin ir más lejos, el socialista demócrata Zohran Mamdani acaba de imponerse en las elecciones locales en Estados Unidos al hacerse con la batalla por la alcaldía de Nueva York, donde se enfrentaba al exgobernador del Estado Andrew Cuomo, que se presentaba como independiente. Millones de estadounidenses acudieron a las urnas para elegir alcaldes, gobernadores, y aprobar nuevas leyes locales en el país, en una cita que se ha interpretado mayoritariamente como un referéndum sobre la presidencia de Donald Trump, un año después de su victoria en las urnas. La participación ha sido muy alta para unas elecciones locales, especialmente en Nueva York y en California. Las elecciones de gobernador presentaban una oportunidad para los demócratas de resucitar un año después de la derrota de Kamala Harris en las presidenciales de 2024 en Nueva Jersey y Virginia, donde han ganado las candidatas demócratas, Mikie Sherrill y Abigail Spanberger, quienes hicieron campaña con un mensaje anti-Trump, aunque sin mencionarlo tan explícitamente como en el caso de Mamdani.

En línea con el aguerrido alcalde de Chicago, Brandon Johnson, un hombre de color que viene enfrentando al poder monopólico, este joven de origen musulmán encarna los ideales de trabajadores precarizados, madres solteras y migrantes indocumentados, que ya constituyen los cimientos del Gran País del Norte. 

Tal es el mapa continental que matiza la nueva etapa que las elecciones intermedias acaban de abrir en la República Argentina. 

Como se sabe, el voto en blanco tuvo un fuerte impacto en las ocho provincias que elegían senadores, al punto que en algunos distritos triplicó la cantidad entre categorías. En Chaco y Salta, por ejemplo, llegó al punto de superar el 10% del total de sufragios emitidos.

Mucha tinta ha corrido desde que se conoció el resultado final de esos comicios, tratando de interpretar qué factores incidieron para que, muy a pesar de estar ante un gobierno prácticamente desahuciado por haber asimilado la casta a sus filas, haber fomentado la estafa de las criptomonedas, haberse guardado vueltos correspondientes al presupuesto destinado a atender las discapacidades, haber entrado probadamente en connivencia con el narcotráfico, y reprimir feroz y semanalmente a nuestros adultos mayores, gran parte de nuestra sociedad ratificara en las urnas su gestión.

Es más, acaso no haya sido exactamente eso lo que ocurrió, sino más bien - ante una alevosa vacancia de alternativas -, la decisión de no innovar. Hasta nuevo aviso. Dicho esto último porque no revistamos entre quienes consideran que el pueblo argentino se derechizó ni que viene votando a sus verdugos.

De ahora en más, y hasta que este pueblo - que no deja de luchar a brazo partido por sus derechos - levante cabeza, deberemos tomar nota de ciertos detalles que corresponde no pasar por alto, pese al duelo que imponga ver defraudada la casi certeza de la derrota electoral del oficialismo.

En primer término, entender que ni la lucha de las asambleas ambientales, ni la del Garrahan, ni la de los jubilados o los discapacitados alcanzó frente el apoyo político y económico de Washington.

En segundo término, que, ante el desarme de nuestra sociedad frente a una situación tan crítica, florecen “pescadores de río revuelto” como Barry Benett - supuesto asesor del presidente Donald Trump -, que oportunamente admitió su culpabilidad en un juicio diferido por realizar tareas de lobby “clandestino” a favor de Qatar. A través de Santiago Caputo, el hombre habría transmitido al gobierno nacional determinadas pretensiones en materia de minería, a cambio de la ayuda económica estadounidense, lo que Marco Rubio, Secretario de Estado de ese país, desmintió en pleno rostro del presidente Javier Gerardo Milei, poniendo en duda que el mentor de Las Fuerzas del Cielo sea “el hombre de Trump” en la administración anarcocapitalista. Tal es la endeblez de las relaciones bilaterales que se vienen estableciendo desde el corazón de la Casa Rosada.

En tercer término, corresponde computar que, con la integración de Diego Santilli al Ministerio del Interior, La Libertad Avanza continúa drenando al PRO, y apunta a consolidar su vínculo con unos gobernadores librados a la buena de Dios por un peronismo absolutamente conurbanizado, que el flamante funcionario intentará terminar de hacer añicos.

De este modo, en su renovada relación con las provincias, el Primer Mandatario planea comenzar a realizar visitas periódicas al “interior” del país. En principio, la idea apunta a mantener reuniones en cada una con las autoridades locales y bajar al territorio. En la Casa Rosada incluso se analiza hasta la posibilidad de hacer, en alguna oportunidad, reuniones de gabinete. 

Así, la segunda fase del gobierno de Javier Milei arranca con un empoderamiento de Luis "Toto" Caputo mediante la designación de Pablo Quirno, su ex secretario de finanzas, como nuevo Canciller. Cabe agregar que el Presidente ha declarado que el rotundo triunfo electoral libertariano corresponde por entero a su hermana Karina.

A todo esto, pocas horas después de que la ex mandataria Cristina Kirchner publicó una carta en la que volvió a insistir con que "fue un error político desdoblar la elección" legislativa, reiterando su cuestionamiento al gobernador bonaerense Axel Kicillof por la derrota electoral que sufrió el peronismo, desde la administración platense salieron al cruce, aduciendo que la dirigente "aburre y repite argumentos amañados".

Por su parte, al borde de la ruptura con la Presidenta del PJ, Kiciloff le da forma a su liderazgo nacional apostando a un peronismo amplio, y poniéndose al frente de la edificación de una propuesta federal.

Por último, la agenda inmediata culmina con el recambio en la desgastada cúpula cegetista, concretado en un momento tan crucial como lo define el riesgo de aprobarse una reforma laboral digna de un país bananero.

En medio de un celoso operativo de seguridad interno y con escasa participación de columnas gremiales en la calle, el consejo directivo de la CGT celebró su congreso nacional ordinario en Obras Sanitarias y terminó votando en primer lugar la continuidad del triunvirato como el modo más sustentable de garantizar una conducción que contenga a la mayoría de los sectores, y luego decidió  incorporar dos nuevos nombres al mismo, Jorge Sola y Cristián Jerónimo - el moyanista Octavio Arguello renovó su mandato -, como forma de ganar poder para la dura negociación que se avecina con el Gobierno por la mentada reforma laboral. 

El debate finalmente se postergó ya que, por presión de Luis Barrionuevo, se votó si se abandonaba el formato de triunvirato para pasar a un unicato. El encargado de llevar la moción del histórico dirigente fue el maquinista Omar Maturano, que en la previa pidió votar por urna. Pero los presentes avalaron el voto a mano alzada, resultando ratificada luego la continuidad por "mayoría" de un triunvirato. En ese momento se retiraron del recinto los delegados de los colectiveros de la UTA, afincados en el armado del gastronómico. Queda claro que la crisis de representación que atraviesa la política nacional exhibe una carencia absoluta de referentes indiscutidos tanto en el principal partido opositor como en el ámbito gremial.

La “renovación” dirigencial en la central obrera "dejó muchos enojados" pero en principio sólo se alejaría de la nueva central obrera la UTA de Roberto Fernández, al parecer, también molesta por la incorporación de Jerónimo al triunviro (lo acusan de haber apoyado una revuelta contra Fernández en 2018) Barrionuevo, en cambio, se sumó al acuerdo de los sectores mayoritarios de la central que impulsaron el nuevo triunvirato. Dirigentes de su confianza siguen en Azopardo: "Tito" Geneiro continúa al frente de la secretaría de Formación Profesional y Carlos Acuña, en Turismo. El hijo de Maturano (Sebastián), estará en la secretaría de Juventud, entre otros.

De momento, se desconoce que las nuevas autoridades electas hayan convocado a un plenario abierto de trabajadorxs formales e informales para debatir democráticamente un proyecto de reforma laboral que recoja el sentir de las bases.

Las agrupaciones de jubilados que protestan regularmente en la Plaza de los Dos Congresos hicieron llegar al Comité Central Confederal de la CGT su perentorio reclamo de una huelga general. Están en su derecho, pero - como dice la sabiduría popular - es “difícil que el chancho chifle”.

Pese a ello, en un marco de lucha generalizada, la Dirección del Hospital Garrahan anunció un incremento del 61% sobre la asignación básica (salario básico más dedicación funcional) El primer cobro incluirá un retroactivo respecto del sueldo de octubre. En la publicación oficial afirman que el bono sigue. Sin admitirlo, el gobierno empieza a aplicar parcialmente la ley votada en el Congreso. Es un extraordinario triunfo de esa lucha, que conmovió a la Argentina durante meses. Es, a la vez, una derrota del oficialismo, que apostó todo a la división y el desgaste. En el país de las paritarias al 1%, la huelga del Garrahan perforó ese techo a fuerza de una pelea incansable. Asambleas generales sin distinción de afiliación, tarea o sector; paros; movilizaciones; festivales; acciones de visibilización y un sinfín de hechos que tuvieron como protagonistas a los trabajadores y trabajadoras del hospital, acompañados por un apoyo popular sin precedentes.

En paralelo, continúa la resistencia al cierre de las #AceriasBerisso. Muchos de los familiares de sus trabajadores están por ser desalojados por falta de pagos de alquileres y cuentas que cumplir. La situación es crítica y se exige una solución urgente. Como viene sucediendo en tantos conflictos, las mujeres se han puesto al frente, dado que son quienes manejan la economía hogareña, ahora más que nunca

Además, en el marco de una jornada global de solidaridad con Palestina, habrá una nueva movilización de Congreso a Plaza de Mayo el sábado 29 de noviembre desde las 15hs. En Italia y otras partes de Europa la movilización será precedida por una huelga general el viernes 28, mientras ya están confirmadas convocatorias centralizadas para el 29 en capitales como Roma, Paris y Berlín, entre otras ciudades.  

Simultáneamente, el Frente de Lucha Piquetero convocó a debatir un plan de lucha conjunto contra Milei y el FMI, apuntando a realizar el próximo 20 de diciembre una importante marcha reivindicativa del Argentinazo de 2001, acontecimiento que popularizara la siempre vigente consigna de “Que se vayan todos, que no quede ni uno solo”.

A su vez, desde Squatters (colectivo de contrapublicidad que inició sus actividades en el año 2008, y está conformado por una red de profesionales, artistas y activistas que tienen como objetivo develar las distintas formas en que la publicidad y la propaganda corporativa afectan a la sociedad) se convocó a copar las escaleras del edificio de la ANMAT - responsable de las modificaciones injustificadas a la Ley de Etiquetado Frontal, también conocida como Ley de Promoción de la Alimentación Saludable (27.642) - para realizar pintadas con esténcil y pegatinas contra la medida.  

Mientras, en el Espacio Intercuencas (red de vecinxs y organizaciones por el agua, las cuencas hídricas y contra la contaminación, que funciona desde 2007) se está hablando de una concentración prevista para el 12/12 en las oficinas de AySA en CABA, contra la privatización de ese servicio vital.

Y, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos interpeló al Estado argentino y estableció que el gobierno de Catamarca no emita nuevas autorizaciones en el proyecto MARA (Minera Agua Rica-Alumbrera), contra el que viene jugando un rol clave la Asamblea El Algarrobo.

En tanto, el Gobierno de Mendoza aprobó y envió a la Legislatura una Declaración de Impacto Ambiental (DIA) condicionada, cuando antes debería haber solicitado a la Minera San Jorge que salvara todas las observaciones al proyecto, señalaron los vecinos, aludiendo a la Ley General del Ambiente 25675. Para la Asamblea local, “la información presentada es incompleta y la ley exige certeza científica previa (no posterior)”. En su comunicado, acusan al gobierno de perseguir a opositores a la empresa, “con represión, grupos de choque (como la patota de la UOCRA), censura, privación ilegítima de la libertad, apremios ilegales y el armado de causas inventadas”. 

Por lo demás, los comuneros mapuches recientemente detenidos recuperaron su libertad, pero imputados por el presunto delito de usurpación y el desapoderamiento de una amoladora y una motosierra. Se negaron todas las acusaciones y se abren 6 meses de investigación y 60 días de prohibición de acercamiento al territorio. Se tomó en cuenta una causa civil previa por una venta irregular con anuencia del instituto Autárquico de Colonización y Fomento Rural - I.A.C

Recapitulando, a 50 años del paso a la inmortalidad de Agustín Tosco, emblema del sindicalismo de liberación, cabe concluir que es total el contraste entre los resultados obtenidos por la metodología del Garrahan (sindicatos combativos, unidad en la asamblea general, planes de lucha) y la ruina de salarios a la baja y despidos cuando domina la burocracia sindical. Lo que se dice: Un modelo a imitar.

 

“Tras los muros, sordos ruidos oír se deja de corceles y de acero”

Indudablemente, el sistema viene empujando a la sociedad argentina hacia su implosión.

Puede que el votante de Milei esté diciendo algo que la militancia no atina a interpretar, aunque es harto evidente que se viene poniendo en tela de juicio desde el rol del Estado hasta el de las organizaciones sociales.

En consecuencia, se impone traducir e interpelar al 60% de lxs no votantes. Suponer que semejante masa crítica está integrada exclusivamente por activistas de la antipolítica suena demasiado liviano. Algunas pistas al respecto brinda el artículo del que extrajimos el epígrafe que encabeza esta nota.

En principio, parece recomendable poner en duda lo que hasta ahora se ha venido aceptando como “normalidad”, y permitirse cuanto menos considerar si lo que a principios de este siglo fuera un clamor explícito hoy no es uno tácito, pero en igual sentido: La total desconfianza en las vías institucionales para la resolución del destino colectivo.

Por lo pronto, indicadores tan significativos de deserción electoral merecen concebirse cuanto menos como una demanda general de escucha, habida cuenta de que un Estado solo presente para aumentar impuestos y reprimir la protesta se muestra organizado para desoír al soberano.

Ya nadie con pizca de sensatez y honestidad puede dudar que nuestro pueblo no figura en la agenda oficial.

El título de esta nota no busca ofrecer como perspectiva de futuro un cóctel de tradiciones que tuvieron justificada vigencia a lo largo del Siglo XX. Sin embargo, estamos convencidos de que en su seno reside el ethos y la programática seminal que debe iluminar lo nuevo.

Como alguna vez lo exigiera el dirigente boliviano Álvaro García Linera, “hay que interrumpir la huelga de imaginación política”.

Solo por mencionar una de tantas problemáticas a resolver imperiosamente, corresponde asumir que la mayoría de los jóvenes habita un mundo que gran parte de la militancia desconoce y al que, por ende, le cuesta llegar, como si a partir de la pandemia y su consecuente mediación tecnológica de los vínculos, la brecha generacional contemporánea se hubiese ensanchado exponencialmente.

No hace falta recordar que la participación política no se limita al mero acto electoral. Es más, buena parte de los jóvenes ha demostrado en numerosas encuestas mediáticas votar casi por descarte y sin demasiada consideración de las ofertas en danza, como concurriendo a sacarse de encima un examen escolar al menor costo posible.

Puede que hacerles reconsiderar la importancia de su participación en la vida pública hoy esté dependiendo de ejercer docencia cívica mediante la inauguración de experiencias virtuosas de democracia directa ejercidas desde las comunas, ese espacio donde el poder es más vulnerable y el pueblo se mueve como pez en el agua.

Las viejas y efectivas prácticas de acción directa reclaman sortear la presencia obstaculizadora del Estado para plantarse lisa y llanamente frente a los dueños reales del país e interrumpir su apacible digestión.

Pero, dada la multiplicidad y dispersión de las luchas en curso, corresponde elegir qué batallas ir librando para recuperar la potencia de darlas al unísono.

En conclusión, la capitulación generalizada de nuestra dirigencia política, y la consecuente ausencia de un proyecto de país mejor está siendo cubierta desde Washington mediante un grado de injerencismo nunca visto por generaciones precedentes.

Entonces, la insoslayable necesidad de revertir el desguace de la Argentina también impone, quizás nunca como antes, recuperar una perspectiva macro y de largo aliento. –

 

JORGE FALCONE