Onerosa carga a futuro
AUN RETIRÁNDOSE SIN PENA NI GLORIA MILEI SE IRÍA CON LA MISIÓN CUMPLIDA

“Margaret Thatcher, en una de sus confesiones más cínicas y reveladoras, declaró que su mayor triunfo político no había sido derrotar a los sindicatos ni privatizar la industria británica. Su mayor logro, dijo, fue Tony Blair y el Nuevo Laborismo. La Dama de Hierro entendía algo que las élites sudamericanas aún no comprenden: la destrucción más perfecta no es la que elimina al adversario, sino la que obliga al sucesor a gobernar sobre las ruinas con las reglas que el destructor impuso. Ese es el recado que la historia le envía hoy a la Argentina”.
Alejandro Marcó del Pont
en Sección Mundo, Radio Gráfica.
Todo parecería indicar que el fin del año en curso someterá al gobierno anarcocapitalista de Argentina a sortear riesgosos obstáculos geopolíticos. En efecto, las próximas elecciones del 4 de octubre en Brasil - que por ahora auguran una reñida segunda vuelta - pondrán en tela de juicio quién habrá de liderar la entente ultraconservadora en el Cono Sur; el 27 de ese mismo mes se celebrarán elecciones en Israel, y a vuelo de pájaro, las perspectivas para el criminal de guerra Benjamín Netanyahu no se presentan para nada favorables; por último, EEUU también vota en elecciones de medio término el 3 de noviembre, y su actual presidente aparece en las encuestas tan cuestionado por propios como ajenos. En resumidas cuentas, lo que está en juego es ni más ni menos que quién será el niño mimado de la Casa Blanca en la región, y qué suerte correrán los principales mentores de Javier Gerardo Milei de cara a un 2027 en el que cada vez menos analistas barajan como posible su reelección.
Sin embargo, el oficialismo continúa “demoliendo hoteles” en modo autista. Últimamente impidió que la Organización de Estados Americanos (OEA) adoptara una declaración contra las detenciones arbitrarias. El motivo de la renuencia fue insólito: la representación de la administración de Javier Milei no quería que se hablara del “principio del Nunca Más”, el lema que levantó la sociedad argentina para oponerse a que volvieran a ocurrir los crímenes atroces que se habían perpetrado durante la última dictadura. Hace un año, se empezó a discutir en el consejo permanente de la OEA una propuesta para establecer el día interamericano contra la detención arbitraria y por la liberación de las personas detenidas por el ejercicio o la defensa de los derechos humanos y las libertades fundamentales. El texto fue impulsado por la representante de Canadá ante la OEA, Maude Kostine, y se presentó con el acompañamiento inicial de Brasil y Guatemala. Después se sumaron otros países como México, Uruguay y Antigua y Barbuda. Estaba previsto que la declaración se aprobara en la reunión del miércoles 19 de agosto. Sin embargo, el tema se malogró en un encuentro anterior, que tuvo lugar el 14 de agosto. La voz cantante la llevó Carlos Cherniak, embajador argentino ante la OEA. Cherniak es un diplomático de carrera que quedó a cargo de la representación el año pasado después de que Milei echara a Sonia Cavallo porque su padre, Domingo Cavallo, “torpedeaba” el rumbo económico del Gobierno, según declaró entonces Manuel Adorni. El texto propuesto por Canadá proponía declarar el 22 de noviembre como día interamericano contra la detención arbitraria. En esa fecha, en 1969, se adoptó la Convención Americana de Derechos Humanos (CADH), también conocida como el Pacto de San José de Costa Rica. Según explicó la delegada canadiense, con la declaración se buscaba honrar a quienes sufrieron detenciones arbitrarias, reconocer la importancia de la memoria y reafirmar los principios del sistema regional contra este tipo de prácticas. El texto no creaba nuevas obligaciones a los Estados ni generaba nuevos estándares. Más aún: no tenía implicancias financieras. Era simplemente un gesto simbólico. Quienes conocen el sistema interamericano entienden que es una maniobra para bloquear la elección de un nuevo titular de la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión. La ofensiva sobre el sistema regional de derechos humanos es fuerte. Semanas atrás, hubo una campaña que incluyó desprestigio en redes sociales y una denuncia en Comodoro Py contra la vicepresidenta de la CIDH, la jurista argentina Andrea Pochak. La ofensiva la lideró, nada más y nada menos, que Agustín Laje, director de la Fundación Faro y principal ideólogo de Milei.
En materia de política interna, el principal activo de La Libertad Avanza - la inflación - ya solo ocupa el 5% en la preocupación de lxs argentinxs, mientras que toda su atención se ha volcado a la cuestión del empleo y el salario, variables que motorizan a la mayoría de las luchas en curso.
Dicho panorama multiplica no pocos manotazos de ahogado para salvar el crujiente relato que habla del “mejor gobierno de la Historia”. Sin ir más lejos, Karina Milei corrió a Santiago Caputo de la comunicación estratégica del gobierno y dejó la tarea en manos del cineasta oficial Santiago Oría, quien lleva adelante una tarea monstruosa: quedó a cargo de la comunicación partidaria de La Libertad Avanza en todo el país, es el estratega de la comunicación gubernamental y de la estrategia digital del propio Milei. La intervención de Oría es tal que le filtra a Milei los tuits de las Fuerzas del Cielo y le muestra las cuentas karinistas. Pero aun así, Santiago Caputo sigue manejando el ARCA, la SIDE y las empresas públicas, además de brindar asesoramiento directo a Milei. El líder de los Peaky Blinders espera que lo llamen para la campaña, en medio de la continua caída de Milei en las encuestas. Santiago ya no escribe todos los discursos de Milei, como se notó en la aparición irascible del presidente en el Council of Americas y en la Bolsa de Rosario. Para semejante faena, Oría tuvo que contratar a 70 personas a fin de crear contenidos en redes, entre ellas a Sharif Menem.
En las filas libertarianas, la sensación de desahucio es tal, que el gobierno se apresura a desarrollar una política de “tierra arrasada” capaz de asegurarle cierta posteridad a su paso por la historia nacional. En tal sentido debe interpretarse el intento de “atornillar” al Presidente del Banco Central. El proyecto limita el financiamiento al Tesoro, redefine los objetivos de la entidad y endurece la remoción de sus autoridades. La oposición cuestionó el posible uso de activos como garantía y denunció que el Gobierno intenta condicionar la política monetaria de futuras gestiones. La reforma de la Carta Orgánica del Banco Central quedó en condiciones de ser discutida por el Senado luego de que el oficialismo consiguiera una amplia mayoría en la Cámara de Diputados. La iniciativa impulsada por el Gobierno obtuvo 144 votos afirmativos, 102 negativos y nueve abstenciones en la votación general. El resultado fue acompañado por el PRO, la UCR, el MID y legisladores vinculados a distintos gobernadores. El proyecto concentra la función del BCRA en preservar el valor de la moneda, prohíbe la emisión sin respaldo y busca cerrar las vías de financiamiento directo al Tesoro. También modifica el esquema de designación y remoción de las autoridades de la entidad. Para el Ejecutivo, la reforma representa “un paso fundamental para erradicar la inflación”. El Primer Mandatario celebró el resultado desde la Quinta de Olivos, mientras La Libertad Avanza presentó la iniciativa como una herramienta destinada a impedir que futuros gobiernos recurran a la emisión monetaria para financiar el gasto público. Aunque la oposición advirtió que algunos artículos podrían ampliar las posibilidades de utilizar activos del Banco Central como respaldo para nuevas operaciones financieras y cuestionó las condiciones previstas para desplazar a sus autoridades.
Pero la buena estrella que acompañó la primera mitad de la gestión libertariana parece irse apagando ante rumores de reclusión extrema y crecientes sospechas de insania mental del Presidente. Los analistas más jugados arriesgan que el hombre de la motosierra habría colmado la paciencia de los dueños del país cuando cometió la osadía de “mojarle la oreja” a Paolo Rocca - CEO de Techint - , típico tiro en el pie de un lumpen sin carrera política que brilló fugazmente… pero, como tantos inexpertos, confundió fatalmente gobierno con poder.
Por si no bastara con eso, mientras el oficialismo y el PRO exploran un acuerdo electoral para 2027, el partido de Mauricio Macri le puso un límite a una de las banderas parlamentarias del Gobierno: Su jefe de bloque en el Senado, Martín Goerling, sostuvo que la eliminación de las primarias no reúne los apoyos necesarios en la Cámara Alta y que la posición partidaria a favor de mantenerlas no se modificó. En la misma línea, ratificó que el espacio aspira a llevar un candidato propio a las presidenciales.
Con la seguridad social demolida, los estudiantes egresando prácticamente sin comprensión de textos, y la carestía haciendo invivible a la Argentina para el ciudadano de a pie, no cabe duda que el daño ya está hecho y llevará generaciones repararlo.
En la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, empezó a tomar forma una preocupación incómoda para el gobierno de Axel Kicillof: el deterioro social avanza por carriles que no coinciden con los indicadores tradicionales de inseguridad. Los homicidios bajan. Los asesinatos en ocasión de robo, también. La estadística más dura del delito no confirma, al menos por ahora, el cuadro de colapso que el oficialismo nacional busca proyectar sobre territorio bonaerense. Pero eso no trae alivio en La Plata. Al contrario: obliga a mirar otra zona del problema, la que se mete en los hogares, atraviesa a los jóvenes, roza a la propia Policía y empieza a ofrecerle a las economías criminales nuevas oportunidades de expansión. Eso es lo que hoy intenta leer La Plata: no una explosión ya consumada, sino un conjunto de desplazamientos. El deterioro puede no aparecer todavía en el corazón de la estadística criminal y aun así producir efectos profundos sobre la vida cotidiana, la salud mental, la convivencia social y la capacidad de penetración de las organizaciones ilegales. En ese marco, el caso de los prestamistas ligados al narcomenudeo adquiere un valor de síntesis. Muestra cómo una estructura con efectivo, presencia territorial y capacidad de intimidación puede avanzar sobre necesidades básicas y ampliar su influencia más allá de la droga. Muestra también algo más incómodo para la política: que el deterioro social no siempre se expresa primero en el delito que más mide el Estado, sino en zonas donde el daño tarda más en volverse visible y donde la respuesta pública resulta bastante más difícil. La preocupación del gobierno bonaerense está, en última instancia, ahí: no en los números que hoy puede mostrar para discutir con Milei, sino en aquello que esos números todavía no terminan de revelar.
En tal contexto, al cabo de la reciente cumbre justicialista, Kicillof salió del Hotel Emperador y bajó la orden de
acelerar a fondo con la instalación de su candidatura presidencial. El
gobernador estuvo reunido en ese punto de Retiro con Sergio Massa y Máximo
Kirchner donde se conversó exclusivamente de la necesidad de sostener las PASO de cara al año próximo.
De regreso a La Plata, Kicillof dio luz verde a una apretada agenda para los
días siguientes y pidió a sus armadores políticos acelerar los encuentros y
plenarios del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), la línea interna del
gobernador en el peronismo. Los días que siguieron fueron agitados. En apenas
cuatro jornadas viajó a Chaco para
encabezar un acto con la CGT; participó de un seminario del PJ bonaerense en La
Plata; se reunió con Susan Segal - la presidenta y directora
ejecutiva de Americas Society/Council of the Americas - en el Hotel Alvear;
y viajó a Montevideo para participar del Tercer Congreso Panamericano, un
ámbito que reúne a políticos progresistas de varios países.
Por su parte, tras la reunión con Kicillof - quien por estas horas prepara un acto nacional con el que buscará mostrar su perfil federal de cara a 2027 -, la Liga de Intendentes, conformada por once jefes comunales de la provincia de Buenos Aires, se reunió en Merlo con Máximo Kirchner. El encuentro tuvo como fin poner sobre la mesa una serie de temas vinculados a la gestión pero, sobre todo, inscribirlo en una continuidad de reuniones que sirven para mostrar la voluntad de buscar un consenso político y electoral.
Por otro andarivel, los reclamos y manifestaciones de protesta aumentan exponencialmente desde la periferia al centro del país, adquiriendo desde las formas más tradicionales, como el paro, la movilización o el piquete, hasta las más originales, como ciertas performances que han llamado particularmente la atención en los últimos días.
Si “para muestra basta un botón”, en el primero de los casos, se llevó a cabo en Córdoba la 12ª Marcha Contra el Gatillo Fácil. Sus organizadores explicaron la iniciativa de este modo: “Para liberar la presión que produce la violencia estatal estalla desde la fisura: manifestaciones callejeras, barriadas, denuncias colectivas y levantamientos. De esa fuerza colectiva, recoge los pedazos rotos por el fuego para sacudir el estancamiento de los tiempos judiciales, para visibilizar la complicidad entre poderes que solo da impunidad y para desnaturalizar la política económica y social del descarte que hace sonar. Hace 12 años hacemos un duelo público porque el responsable de los asesinatos por gatillo fácil, la represión en contexto de encierro y las desapariciones en democracia es el Estado”.
Además, en el marco de una creciente tensión política y judicial, los gremios docentes nucleados en la Confederación Nacional de Docentes Universitarios (CONADU) - con el respaldo de sindicatos de base como FEDUBA - llevaron adelante un paro nacional de 48 horas que comenzó en las primeras horas del último jueves y se extendió hasta el cierre del viernes. La huelga respondió al profundo malestar que impera en las casas de altos estudios frente a la retención y falta de transferencia de las partidas presupuestarias previstas por la legislación, desatendiendo incluso los fallos judiciales que ordenan su cumplimiento.
En el segundo de los casos, según analizó el experto en políticas tecnológicas Javier Pallero, la movilización de Gandalfs ante la casa del tecnomagnate Peter Thiel “es una manera de decirle a este empresario que vende una tecnología que se utiliza para la vigilancia que lo estamos viendo, que también los ciudadanos lo estamos vigilando”. Pero hay más. A su vez se vincula la idea que Thiel y otros oligarcas de Silicon Valley tienen sobre el futuro: uno en el que ellos son un grupo selecto destinado a conducir, con su poder económico y tecnología, los designios del mundo por sobre cualquier ente regulador y catástrofe. Son un grupo selecto que, según analizó en un texto Julián Varsavsky (“Castillos posapocalípticos del tecnofascismo mundial”), quiere sobrevivir a toda costa, y para ello crearon en Mendoza el proyecto Wamani, un refugio de diez millones de dólares con casas, domos, pista de aterrizaje y una IA a base de energía solar en caso de desastre nuclear. A todo esto, la singular Yihad de Gandalfs, inspirada en la obra de J.R.R. Tolkien, lo traduce de este modo: “Dirán que el mundo siempre fue así. Que la oscuridad siempre estuvo. Y razonan bien. Pero que la oscuridad haya existido desde los primeros eones no es razón para dejar de encender la llama. Hasta la más pequeña persona puede torcer el curso del porvenir”.
En sintonía con ello, como lo consignamos en nuestra editorial anterior, la Coordinadora Plurinacional Basta de Falsas Soluciones convocó a una movilización para el sábado 29 de agosto bajo la consigna de “Peter Thiel go home”. Marcharán desde la Flor de Lis Genérica de Figueroa Alcorta hasta la casa del magnate, luego del éxito que tuvo la citada marcha de Gandalfs a la casa del empresario fundador de Palantir. “No al Súper RIGI, la tierra y el agua no se venden”, dicen en su convocatoria, en la que también invitan a llevar máscaras y disfraces.
A todo esto, aunque hace tiempo ya que la palabra imperialismo desapareció del vocabulario de la casi totalidad de la dirigencia política, resulta innegable que en las últimas semanas y meses Argentina experimenta un resurgimiento del sentimiento nacional. La bandera de Malvinas desplegada por los jugadores de la selección, la resistencia ante la campaña de odio que incitaron medios conservadores y progresistas a nivel mundial y la marcha contra la extranjerización de tierras son algunos de los elementos a destacar. En un contexto muy adverso para ser argentinx, con sueldos que no alcanzan, sin tiempo para sumar nuevos trabajos, con hambre y saqueo, no es menor ni casualidad que aparezcan este tipo de sentimientos. Además, el fenómeno debe ser comprendido en el marco de una crisis de representación donde sectores importantes de nuestra población buscan una identidad hoy - nuevamente - a través de lo nacional.
Pese a que gran parte de las encuestas, a un lado y otro del arco político, reflejan una indisposición del electorado ante las ideas extremas, el panorama descripto hasta aquí impide presuponer que vaya a resultar exitoso un futuro gobierno recostado sobre la moderación, ya que el deplorable estado del país exige cirugía mayor. De modo tal que un buen termómetro para evaluar hasta adónde es simbólica o real esa “argentinidad al palo” que campea desde el Mundial de Fútbol será cómo afronte una propuesta pretendidamente popular la cuestión de la odiosa y fraudulenta deuda externa, para lograr que coman todxs lxs argentinxs. Incluso aquellxs que hoy, ante sus deudas impagables, están barajando la opción del suicidio.
La suerte está echada entonces. Una vez más, “quien quiera oír que oiga”.
Por nuestra parte, en esta humilde tribuna de opinión estaremos aportando sin descanso a cuanta iniciativa modesta o ambiciosa entronque con la histórica tradición nacional popular y revolucionaria que gestó las grandes epopeyas emancipatorias de la Argentina.-
JORGE FALCONE