sábado, 22 de agosto de 2026

Mientras el pueblo va diseñando a la intemperie su propio futuro

LOS DUEÑOS DEL PAÍS ACELERAN LA SUCESIÓN DE MILEI

Quien escribe estas líneas no es un periodista profesional sino un militante popular ejerciendo como comunicador social. Su mayor vínculo con las ciencias sociales es ser documentalista, profesión que tiene entre sus referentes al escocés John Grierson, padre de la Escuela Documentalista Británica, una de las más altas experiencias en la historia de este tipo de cine. Aquel maestro solía recomendar abordar lo general a partir de particularidades emblemáticas. En las últimas horas, este cronista recogió un par, capaces de dar cuenta tanto de un estado de situación como de ciertas perspectivas. En el primero de los casos, referido por un remisero amigo, un matrimonio de jubilados fue hallado en su departamento de Cipolletti, Río Negro, en un presunto pacto suicida motivado por deudas acumuladas y la imposibilidad de afrontar el aumento del alquiler. La justicia secuestró una carta de despedida donde detallaban la agobiante situación financiera, la imposibilidad de pagar deudas y el fuerte incremento en el valor del alquiler que debían afrontar con sus jubilaciones mínimas. En el segundo, de registro directo, en un vagón de tren de la línea Roca que viajaba de La Plata a Constitución atiborrado de pasajeros, una madre de mediana edad explicaba a una niña de 13 o 14 años, que la escuchaba perpleja, la razón del cambio de nombre de la Estación de Avellaneda, en memoria de dos piqueteros fusilados por la “maldita policía” bonaerense. Detalle: En su explicación, la mujer mezcló los nombres y apellidos de ambas víctimas. No era una militante, era una madre argentina. Palmario ejemplo, el primero, de una situación social desesperante; notable atisbo de esperanza, el segundo. Nada ha cambiado de cuajo. Pero el pueblo argentino está recuperando su autoestima y librando batallas cruciales, cada vez en un marco de mayor unidad, sin que ninguna expresión política capitalice aún la novedad.

 

De un tiempo a esta parte, el Riesgo País se disparó otra vez arriba de los 500 puntos como reflejo de la decisión de los principales fondos de inversión de acelerar la salida de los activos financieros argentinos en un contexto de pérdida de respaldo social al programa económico del presidente libertario Javier Gerardo Milei, que pone en duda la capacidad de sostener el esquema cambiario y genera una mayor expectativa de devaluación. La salida de capitales se extendió a los activos privados y los ADR, las acciones de empresas argentinas que cotizan en Wall Street, registraron pérdidas generalizadas del orden del 3% y 4% con especial castigo a los bancos ante el temor a que la flexibilización dispuesta por el Gobierno y el Banco Central de la República Argentina para que otorguen créditos en dólares pueda poner en riesgo la solvencia del sistema.

Por lo demás, a la espera de la reforma de la carta orgánica del BCRA, que se trata en Diputados y que es la nueva máxima prioridad legislativa para el presidente Javier Milei, la jefa del bloque oficialista de senadores, Patricia Bullrich (Capital), busca redefinir el cronograma de tratamiento de los proyectos impulsados por el Gobierno en un escenario político que empezó a enrarecerse para la Casa Rosada. La traumática aprobación del proyecto de ley de inviolabilidad de la propiedad privada, que perdió tres capítulos en su paso por el Senado, le mostró a la senadora libertaria que el PJ empezó a reordenarse de cara al año próximo y que, por lo tanto, tendrá que armar una nueva mayoría en la Cámara alta porque cada vez contará menos con senadores que hasta no hace mucho eran firmes aliados de la administración libertariana.

No son esos los únicos nubarrones que van nublando el cielo de La Libertad Avanza. El caso de Fernando Cerimedo, operador digital de la ultraderecha latinoamericana, acusado en Bolivia por tentativa de femicidio contra su ex pareja Nadia Beller e investigado por enriquecimiento ilícito, permite reconstruir una red de campañas sucias, trolls, medios digitales, dinero político, trumpismo y operaciones de desinformación al servicio de las derechas de la región. En Argentina Cerimedo fundó La Derecha Diario, y el oficialismo por estas horas solo ha atinado a soltar que el ataque a Beller - quien le atribuye vínculos con la CIA - se trató de un autoatentado. 

A todo esto, Victoria Villarruel profundiza su juego propio y en su entorno ya hablan abiertamente de una posible candidatura presidencial. La vicepresidenta busca correr a Milei por derecha y uno de los ejes que eligió para hacerlo es el campo: pidió eliminar las retenciones, una promesa incumplida del presidente. Lo hizo al visitar una muestra rural en Venado Tuerto, provincia de Santa Fe. "El futuro de nuestro campo y de nuestra industria debe ser sin retenciones a las exportaciones", afirmó. Campo, Malvinas y defensa del personal de las fuerzas armadas y de seguridad - que enfrentan los peores sueldos de las últimas décadas - son ejes centrales de su estrategia para construir una candidatura de derecha nacionalista, que el peronismo ve con expectativa porque le puede sacar a Milei los puntos que le impidan ganar en primera vuelta. Cerca de Villarruel creen que tiene niveles de conocimiento y una capacidad electoral muy superior a la de otros dirigentes que buscan instalarse para 2027 ante la debilidad de Milei, como el banquero Jorge Brito, el ex predicador Dante Gebel, el periodista Daniel Hadad, o el empresario Marcos Galperín

A propósito de esto último, como se recordará, el Primer Mandatario llegó a la Casa Rosada en 2023 como el gran outsider de la política argentina. Tres años después, el escenario empieza a devolverle una imagen conocida: dirigentes, empresarios y figuras públicas que no provienen de la política tradicional exploran la posibilidad de disputar el poder con una fórmula similar, basada en el rechazo a la dirigencia partidaria y en una fuerte conexión con la sociedad. La pregunta que comienza a instalarse es si alguno de esos nombres puede repetir el fenómeno que llevó a Milei a la Presidencia y convertirse en un competidor capaz de complicar su eventual reelección en 2027. De momento, el fundador de Mercado Libre aparece como uno de los nombres con mayor potencia dentro de este universo. Un sondeo reciente que midió exclusivamente figuras provenientes del mundo empresarial y de los medios ubicó a Galperín al frente, con el 37,8% entre quienes eligieron alguna de las opciones “outsider”.

En tal contexto, y dado que hasta no hace mucho un termómetro de la realidad nacional vino siendo esa franja de jóvenes que emergió libertariana de la cuarentena, vale la pena señalar que cierta lectura progresista busca explicar cualquier giro cultural mediante la manipulación algorítmica, la conspiración de las plataformas o la fragilidad moral de una supuesta “generación de cristal”. Esa explicación padece de demasiados puntos ciegos y de un exceso de condescendencia. A ese respecto, el sociólogo Pablo Semán viene insistiendo con lucidez: no hay pibe engañado; hay experiencia. El “neoliberalismo de abajo” no brotó de un tratado de la Escuela Austríaca, sino del trabajo informal, de la mochila de PedidosYa, de un Estado que prometía cuidar mientras se desmoronaban el hospital, el colectivo y la escuela pública. La autogestión de la supervivencia dejó de ser una teoría para volverse una conducta. El individualismo, ahí, no es una profesión de fe ideológica: es puro sentido común. Los datos de un estudio recientemente publicado por la Revista Panamá muestran que ese individualismo está lejos del “sálvese quien pueda” con el que se los caricaturiza. Una participante de la investigación, que cree que “si te esforzás, en una de esas tenés suerte”, sostiene en la misma frase que “no se puede salir adelante solo”. Otro joven, autodefinido como individualista, afirma sin dudar que “hay que estar en comunidad para progresar”. La mayoría de los encuestados cree en el esfuerzo propio y, al mismo tiempo, en que sin el codo a codo con el de al lado no se llega a ningún lado. El individualismo popular tiene límites éticos muy claros. La política tradicional no parece haber tomado aún debida nota para hacerse cargo de tales indicadores.

En tanto, la tensión social provocada por el modelo en curso, continúa en ascenso, y pone entre la espada y la pared a mandatarios provinciales hasta ahora incondicionales aliados del Gobierno. Con la provincia de Catamarca sumergida en una situación económica preocupante por las políticas del gobernador Raúl Jalil, por ejemplo, vecinos de la localidad de Belén marcharon contra el fuerte aumento de las boletas de energía y anticiparon que continuarán con las protestas hasta obtener una respuesta. Una jubilada que participó de las movilizaciones aseguró que recibió facturas de $380 mil y más de $400 mil, mientras que otros usuarios afrontan montos de $500 mil y $600 mil por cada período. “Es solamente un tarifazo, no se le puede llamar de otra forma”, sostuvo la mujer. La vecina pidió que se revise el esquema tarifario y planteó la dificultad de afrontar esos montos con salarios bajos y jubilaciones por el piso. 

En ese marco de situación, se multiplican las expresiones de protesta. El Movimiento Obrero Unido de Córdoba acaba de realizar su tercer plenario, con la participación de las organizaciones sindicales de la CGT Córdoba, la CGT Regional, la CTA de los Trabajadores, la CTA Autónoma Nacional y la UTEP. En la sede de la Mutual de Empleados del Banco de Córdoba, los gremios analizaron las acciones impulsadas de manera conjunta durante las últimas semanas, entre ellas protestas, acciones de apoyo a sectores en conflicto y ollas populares. Tras ello, las organizaciones compartieron propuestas sobre las próximas iniciativas a llevar adelante y presentaron una versión preliminar del Programa del Movimiento Obrero Unido de Córdoba, con el objetivo de reunir las demandas, visión y postura de los sindicatos en materia política, económica y social. El mismo será trabajado por cada gremio junto a las bases para su presentación final.

Mientras, como parte de las políticas de “desalojo express”, en Neuquén, fuerzas provinciales y federales, incluyendo al Grupo Especial de Operaciones Policiales (GEOP) y Gendarmería, concretaron un operativo de desalojo en los territorios que ocupan las comunidades mapuches Lof Kinxikew (Quintriqueo) y Lof Melo en la zona de Paso Coihue (Lote 42), en cercanías de Villa La Angostura. El operativo se concretó sorpresivamente, por orden del juez de Villa La Angostura, Francisco Bonorino. Antes del mismo, la lonko Amancay Quintriqueo expresaba que se trata de territorio ancestral mapuche el que les quieren quitar: “Hoy estamos acá en un territorio que estamos resguardando desde el año 2011 junto con el Lof Melo. Desde el año 2016 tenemos una orden de desalojo de nuestro propio territorio, territorio que ancestralmente habitaron nuestros abuelos, nuestros bisabuelos”,  y agregó que “en la década del 70 una familia de descendencia belga obtuvo un título de propiedad nefasto que ni siquiera está inscripto en el dominio del lote que hoy está en disputa” (…) “Hoy está la policía, la GEO, está gendarmería, bomberos, están en el hospital. No llegamos a ver porque nosotros estamos de la tranquera hacia adentro. No estamos pudiendo ver todo lo que está sucediendo en la ruta”, aseguró oportunamente la lonko. Finalmente, las fuerzas policiales cortaron las cadenas de la tranquera de la comunidad Quintriqueo y entraron a ejecutar el desalojo.

Como respuesta, la Coordinadora Basta de Falsas Soluciones, acaba de convocar a un DESALOJO EXPRESS A PETER THIEL, bajo las consignas NO al SÚPER-RIGI y la Tierra y el Agua no se venden. De tal modo, marcharán el sábado 29/8 a partir de las 15:30hs desde la Flor de Figueroa Alcorta hasta la casa de Peter Thiel, dado que en las próximas semanas el Senado se va a reunir para intentar dar la media sanción que le falta al "Súper RIGI", una legislación al servicio de los oligarcas tecnológicos que quieren apropiarse de los territorios, del agua y de la energía de los pueblos. En tal sentido, manifiestan que “ya logramos frenar con movilizaciones en todo el país las modificaciones que facilitaban la extranjerización de la tierra y la quema de territorios, y vamos a seguir hasta que caiga toda la ley. Por eso, mientras seguimos la pelea en el Congreso y acompañamos luchas como la del freno a la nueva privatización de AySA, vení a entregarle la orden popular de desalojo express que se merece este magnate neofascista amigo de Javier Milei”. Una iniciativa más que oportuna, ahora que Thiel, uno de los inversores más influyentes del mundo tecnológico y cofundador de PayPal, volvió a generar polémica durante su más reciente aparición en un destacado podcast. En una conversación profunda sobre el estado actual de la innovación y los desafíos de la humanidad, Thiel lanzó una frase que ha llamado la atención de miles de personas: “Los voy a dejar sin agua, con ruido de database que va a hacer temblar las placas tectónicas.” Esta declaración surgió específicamente cuando el entrevistador le preguntó sobre sus planes y visión para Argentina, país que ha despertado un creciente interés entre inversores tecnológicos. Thiel respondió con esta impactante frase, dejando entrever su intención de impulsar proyectos de gran escala que generen un verdadero terremoto en el ecosistema local. Con su característico estilo directo y provocador, este criminal de guerra utilizó esa metáfora para criticar el estancamiento tecnológico y la falta de avances reales en diversas industrias. Según sus palabras, el mundo actual necesita soluciones audaces y transformadoras, lejos de las promesas exageradas que, en su opinión, no están resolviendo los problemas fundamentales de la sociedad.

A su vez, más de 200 representantes sindicales, sociales, estudiantiles, socioambientales, de derechos humanos, jubiladxs, de la cultura, científicxs, de feminismos y diversidades, y de la izquierda, se reunieron a mediados del mes en curso en la Facultad de Ciencias Sociales (UBA), dando un primer paso para coordinar las luchas, enfrentar el ajuste de Milei y el FMI y la represión contra quienes pelean, y activar la Gran Marcha de la Bronca convocada para el 19 de septiembre, en el camino de derrotar a Milei, su plan y sus cómplices con la huelga general. Según los participantes, “la movilización del 6 de agosto frente al Congreso hizo retroceder al gobierno en la calle y abrió una situación nueva. Ese es nuestro punto de partida. Si Diputados vuelve a tratar la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, nos movilizamos ese mismo día. Hay bronca y peleas en curso en todo el país, pero continúan dispersas. Unificarlas es la tarea. Entendemos que la respuesta a la ofensiva del gobierno no puede quedar en manos de conducciones que negocian por arriba mientras el ajuste sigue golpeando abajo. Por eso nos proponemos unificar por abajo lo que las burocracias dividen por arriba y construir una coordinación real entre los distintos sectores en lucha. Exigimos que la CGT rompa el pacto con el gobierno y, junto con las CTA, convoque a un paro nacional como parte de un verdadero plan de lucha hacia la huelga general. Promovemos asambleas en todos los lugares de trabajo para imponer esta perspectiva”.

Con similar espíritu, para los días 17,18 y 19 de diciembre se anunció el segundo encuentro de la Conferencia Regional Antiimperialista y Antifascista de América Latina, que tendrá lugar  en Buenos Aires. Como ocurrió durante la primera edición llevada a cabo en Porto Alegre, se plantea la necesidad de organizarse de manera unitaria para enfrentar las ultraderechas en el país, el continente y en el mundo, haciendo propias las palabras del documento emitido por la IV Internacional en las jornadas brasileñas: “La crisis de la civilización capitalista (económica, política, ecológica, climática) plantea la posibilidad y la necesidad de vincular las preocupaciones inmediatas, incluida la lucha antifascista, con la necesidad de superar el capitalismo. Se necesita un conjunto de demandas que, partiendo de las preocupaciones populares más urgentes, conduzca al cuestionamiento del control privado de la producción y a la comprensión de la necesidad de colocarlo bajo el control democrático de los trabajadores y sus comunidades”.

Recapitulando, el agua está llegando al cuello de las grandes mayorías nacionales. La morosidad récord que hay en la Argentina registró un número impensado tiempo atrás. La mora del crédito a personas, que incluye el crédito del sistema financiero y no financiero, se quintuplicó en el último año y medio. Cuatro de cada diez endeudados tienen menos de 30 años y la morosidad creció a su nivel más alto en los últimos 20 años. Ese es el retrato de la realidad que está empujando al peronismo a la calle y obligándolo a ponerse al frente del debate. El tema atravesó la conversación pública en los últimos días y llevó a todo el arco político a poner en cuestionamiento la política económica del gobierno de Javier Milei. En ese terreno, el peronismo unificó un discurso y lo disparó desde distintas terminales, tratando de ser la proa de un problema que afecta la vida familiar de miles de argentinos.

Y no es para menos. Vano resulta celebrar la disposición unitaria que viene demostrando la dirigencia de la principal fuerza opositora, en la medida en que esta no dé el presente en todas y cada una de las luchas en curso.

A ese respecto, Agosto es pródigo en lecciones como la que dejó la indeleble renuncia de Evita “a los honores pero no a la lucha”, o la que brindó la legendaria fuga de Rawson, circunstancia histórica en que peronismo e izquierda revolucionarios demostraron plena conciencia del valor de la unidad en la acción contra un enemigo feroz como el que hoy vuelve a amenazar nuestra integridad nacional.- 


A la memoria de Don Guillermo Gallo Mendoza.

Ex Ministro de Asuntos Agrarios de la provincia de Buenos Aires durante la gestión del Dr. Oscar Bidegain, Presidente del SIESE Manuel Ugarte, Presidente de la Fundación Patagonia Tercer Milenio, y Fundador del Movimiento Peronista Auténtico.

 

JORGE FALCONE

sábado, 15 de agosto de 2026

2026: MATCH DE FONDO EN ARGENTINA ENTRE DOS PROYECTOS CIVILIZATORIOS

La nueva etapa en la que entra Nuestra América tiene puntos de contacto con la que precedió a los progresismos latinoamericanos: neoliberalismo y represión, impunidad y cercenamientos democráticos, ajustes económicos, privatizaciones y saqueo por parte de potencias imperialistas y multinacionales. Hoy, a esos factores comunes se suman las particularidades de las ‘batallas culturales’ que emprenden las ultraderechas envalentonadas por la ventaja tecnofeudalista del manejo absoluto de algoritmos y redes sociales. Pero, en esencia, la ofensiva de los megamillonarios tiene suficientes puntos en común con aquel Consenso de Washington como para tomar nota de qué es lo que funcionó a la hora de quebrar, en aquel entonces, la hegemonía reaccionaria. Claro que el ‘cambio de chip’ nunca es inmediato. La militancia suele hacer sus procesos acompañando los tiempos de los pueblos, y eso implica pacientes impaciencias. Así sucedió en los 90: la ofensiva neoliberal se apoyó en frustraciones previas (gobiernos socialdemócratas - en muchos casos post dictatoriales - que generaron hiperinflación, pobreza extendida y falta de horizontes); contó con consensos en los períodos iniciales (Menem en Argentina, Salinas de Gortari en México, Collor de Mello en Brasil); y el proceso de acumulación de fuerzas por parte del pueblo fue más lento de lo deseable. Volviendo al presente que nos aqueja: en función de la caracterización de esta etapa en concreto, la militancia deberá reelaborar objetivos (¿derrotar a la ultraderecha no solo por medio de la disputa del gobierno, sino erosionando su legitimidad en todos los planos?) y estrategias para la etapa (¿la rebelión social más allá de la disputa institucional, hacer valer el poder del pueblo en las calles?) No hay recetas inevitables, ni calcos ni copias que nos faciliten la tarea, como enseñó Mariátegui. Habrá que leer correctamente la etapa, medir el pulso social a cada rato, y estar dispuestos a aprender sobre la marcha. Pero no empezamos de cero, vale como muestra el ejemplo del pueblo boliviano: a pocos meses de asumido el gobierno de derecha, el campesinado protagonizó los primeros conatos de rebeldía. Nuestros pueblos mantienen siempre latente la memoria de la rebelión, insumo necesario para cualquier cambio a favor de los de abajo.

Pablo Solana

Latinoamérica: Cambio de etapa, ¿cambios en la militancia?

(02/08/2026, Revista Resistencias)

 

La confirmación de la visita del papa León XIV a la Argentina en noviembre, constituirá un acontecimiento de gran impacto político y geopolítico, que convertirá al país en el escenario de una pulseada global entre el humanismo cristiano y el capitalismo tecnológico de los magnates aliados a la extrema derecha, quienes, bajo el título “Vientos de cambio”, preparan una cumbre propia para principios de septiembre, donde disertará el mismísimo Peter Thiel, lo que confirma el rol que tal choque de cosmovisiones le viene otorgando a nuestro país. A través de las encíclicas, el legado de Francisco y las tensiones en torno al concepto de justicia social, dicha puja indudablemente repercutirá sobre la gestión de Javier Milei.

 

Como telón de fondo de la transición hegemónica global, y asordinados por la prensa hegemónica, siguen su curso tanto el conflicto bélico entre la OTAN y la Federación Rusa que tiene lugar en Ucrania, como el atroz genocidio en la Franja de Gaza. A propósito de ello, en las últimas horas circuló en las redes un vídeo conceptual chino sobre la guerra del futuro, que está provocando debate en todo el mundo. Inteligencia artificial, drones en forma de aves, sistemas autónomos, armas hipersónicas y una integración tecnológica que parece sacada de una película de ciencia ficción. Mientras algunos lo ven como simple propaganda, otros lo interpretan como un mensaje estratégico. Porque China ya no compite únicamente con fábricas, comercio o infraestructura. Ahora también quiere demostrar que puede liderar la próxima revolución militar. Durante décadas, Occidente actuó como si su dominio tecnológico y militar fuera permanente. Pero la historia tiene una costumbre incómoda: ningún imperio, ninguna potencia y ningún orden mundial han durado para siempre. La verdadera pregunta no es si China alcanzará a Estados Unidos. La pregunta es si Washington está preparado para aceptar un mundo donde ya no sea el único que dicta las reglas. Porque cuando una superpotencia empieza a asumir que el planeta le pertenece, suele descubrir demasiado tarde que la historia ya cambió de dirección.

En nuestro país, pese al correr de los días, aún reverbera la última victoria popular, producida cuando la presión de la sociedad logró que el Gobierno retirara el capítulo que pretendía eliminar los límites a la extranjerización de tierras y el que modificaba la gestión del fuego. Ante la aprobación ajustada de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada en el Senado, la mayor parte de lxs convocantes a hacerle frente destacaron una victoria histórica que abrió una discusión mucho más amplia: quién decide sobre la tierra, el agua, la energía y los bienes comunes de la Argentina. De este modo, el campo popular va advirtiendo que el mensaje de la movilización trasciende la ley en cuestión y alcanza también al Súper RIGI, la Ley de Sociedades y a cualquier iniciativa que pretenda abrir indiscriminadamente el territorio y los bienes comunes a grandes inversores sin una discusión democrática sobre sus consecuencias para el futuro del país.

Cabe recordar que la sesión ya venía cuesta arriba para el Gobierno, porque había tenido que retirar uno de los capítulos centrales de la ley en cuestión por la presión social y la falta de votos. Cuando el oficialismo intentaba dejar atrás el fracaso del capítulo sobre tierras y seguir con el resto del proyecto, Joaquín Benegas Lynch tomó la palabra, atacó a los “tibios del medio” y terminó de romper una negociación que ya pendía de un hilo. Patricia Bullrich le pasó factura por poner en riesgo los votos que el Gobierno necesitaba para avanzar. Todo empezó cuando Benegas Lynch respondió a la impugnación de la senadora Juliana Di Tullio, quien había cuestionado que participara del debate por ser dueño de una empresa dedicada a gestionar inversiones y ventas de tierras para extranjeros.

Tras de llovido mojado para el oficialismo, dado que, entre la marea de datos provenientes de los últimos sondeos de opinión pública,  resulta muy difícil encontrar indicadores favorables a la gestión de Javier Gerardo Milei. Sin embargo, una comparación de los niveles de aprobación de las últimas presidencias al cumplirse dos años y medio de sus respectivas gestiones resulta llamativamente alentadora para el actual jefe de Estado, quien ya ha adelantado que buscará su reelección el año próximo. En julio último, Javier Milei cumplió precisamente 31 meses desde que llegó a la Casa Rosada y el nivel de aprobación de su gobierno alcanza hoy el 36,8%, de acuerdo con la consultora Synopsis. Es cierto que su nivel de desaprobación es mayor, por cuanto ronda el 51,8% según la misma encuesta, concluida el 12 de julio entre 1359 casos relevados en el ámbito nacional. Y también es verdad que su aprobación actual dista de los más de 60 puntos que llegó a tener en abril de 2024.

Causas no faltan. El vocero de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Salvador Femenia, le contestó al fundador de Mercado Libre, Marcos Galperin, en medio de un debate sobre el nivel de consumo en el país, que según la organización empresaria se está desplomando con fuerza en medio de la crisis económica. Según la CAME, las ventas minoristas registraron una caída del 3,8% interanual en julio y una contracción del 2,1% frente a junio. De esta manera, en los primeros siete meses del año acumularon un retroceso del 2,7%.

Aunque, aún si estuviéramos ante el “canto del cisne” de la gestión libertariana, sobran evidencias de que su modelo continúa castigando fieramente a las comunidades en la Argentina Profunda, ahí donde solo los celulares del activismo se atreven a dar testimonio, ante la indiferencia de los grandes medios, cada vez más ocupados de una realidad circunscripta a la metrópolis.

Sin ir más lejos, la Comunidad Indígena de Santa Rosa, en Humahuaca, actualmente resiste a un intento de desalojo ordenado por la Justicia de Jujuy sobre un territorio comunitario de unas 120 familias. En tal circunstancia se produjo  una brutal represión contra quienes se encontraban defendiendo el territorio. Según las primeras informaciones, al menos cinco personas resultaron heridas y, hasta el momento, se desconoce si hubo personas detenidas. El desalojo se sostiene sobre el plano N° 0809, aprobado por la Dirección de Inmuebles de Jujuy. La comunidad denuncia que ese plano invade sus límites históricos y que la propia Dirección de Catastro habría reconocido el error en la delimitación, en coincidencia con las pericias realizadas en el lugar. A pesar de esto, la Justicia avanzó con el operativo. Policías, bomberos y personal municipal rodearon el territorio. Integrantes de la comunidad denunciaron además controles de DNI para circular dentro del lugar y cuestionaron la falta de garantías para niños, niñas y adultos mayores. Comunidades originarias de la zona se movilizaron para acompañar la resistencia. Desde Santa Rosa denuncian que se están vulnerando derechos territoriales reconocidos por la Constitución Nacional y los tratados internacionales, mientras la Justicia pretende ejecutar un desalojo basado en una delimitación que la propia comunidad señala como errónea.

Coincidentemente, el Gobierno de Misiones avanzó de manera criminal y racista junto a la Policía y la Gendarmería para expulsar a la tekoa Mbya Puente Quemado II de su territorio ancestral mientras protege los intereses del empresario forestal Alfredo Ruff. Topadoras destruyeron las viviendas de 7 familias que fueron desalojadas,  limpiando el terreno para que el desmonte avance. Todo el operativo estuvo destinado a imponer, por la fuerza, un modelo de provincia donde los negocios forestales pesan más que los derechos de los pueblos indígenas. Las pertenencias de las familias fueron cargadas en un camión jaula, perteneciente al empresario forestal, como si la vida de una comunidad pudiera ser tratada como una carga que debe ser retirada del camino para despejar el avance del extractivismo. La comunidad denunció que, antes del desalojo, efectivos policiales les ofrecieron dinero para que abandonaran su territorio. Las familias lo rechazaron porque su territorio no está en venta, ya que la dignidad de un pueblo no tiene precio. Estamos frente a un hecho de una enorme gravedad institucional que exige una investigación inmediata para determinar quién dio esa instrucción, con qué recursos se realizó ese ofrecimiento y en beneficio de quién. Ante semejante atropello, fue denunciado el juez Roberto Sena, que permitió ejecutar el desalojo mientras permanecían pendientes recursos e impugnaciones sobre el procedimiento, y también la responsabilidad política del que puso toda la estructura estatal al servicio de una medida para expulsar a la comunidad indígena de su propio territorio para permitir cambios de uso de suelo en territorio indígena, así como a la Dirección de Asuntos Guaraníes por no velar por los derechos del Pueblo Mbya. El extractivismo avanza con violencia institucional, desmontes, monocultivos de pino, ofreciendo todo el aparato judicial al servicio de las empresas y ejecutando órdenes que benefician a quienes concentran la tierra para destruirla.

Así las cosas, la primera quincena de agosto termina como arrancó: con alta intensidad política. Se sucedieron hechos variados, desde la escalada presidencial contra Lula da Silva - y el consiguiente deterioro de las relaciones con Brasil, principal obstáculo para la coalición de presidentes sudamericanos de ultraderecha aliados de Donald Trump - hasta la confirmación del viaje del papa León XIV a la Argentina. También, un paro nacional de docentes y una suba de los índices de pobreza. En esa sucesión vertiginosa, sobresalieron dos daños autogenerados por el oficialismo: el desgaste sufrido para aprobar en el Senado lo que quedó del proyecto sobre propiedad privada y el inédito conflicto que paralizó los puertos de todo el país durante cuatro días. Fue, otra vez, una mezcla de mala praxis y cerrazón ideológica. Puro microclima del poder. 

A todo esto, la jefa de bloque de La Libertad Avanza (LLA) en el Senado, Patricia Bullrich, detalló los avances entre el partido oficialista y el Pro de cara a las elecciones del 2027, dado que la jefa del partido violeta, Karina Milei, y el líder del Pro, Mauricio Macri, retomaron el diálogo y representantes de ambas agrupaciones se reunieron en Casa Rosada. La ex ministra de Seguridad afirmó que su candidatura el año que viene dependerá de si se llega a un acuerdo electoral. Mientras que el ex Ministro de Hacienda Hernán Lacunza, ya habilitado por Macri para competir por la presidencia, afirmó: “Veo a Macri y a una parte importante del Pro decididos a enfrentar a Milei en 2027″.

Por su parte, a instancias de ambos jefes de sus respectivos bloques parlamentarios, tuvo lugar en Buenos Aires una cumbre del peronismo que después de mucho tiempo reunió a sus principales referentes, desde Áxel Kiciloff a Máximo Kirchner, pasando por Sergio Massa, junto con sus seis gobernadores leales, quienes se comprometieron a involucrar en el proceso de unidad en ciernes a los de Tucumán y Catamarca. El encuentro duró varias horas y transcurrió en un muy buen clima. El eje central de la deliberación fue la defensa de las PASO como herramienta para dirimir liderazgos. Por el momento, dicho cónclave puso freno a la interna y se interpretó como el inicio de un acuerdo electoral.

Si bien está claro que cualquier síntesis que pueda surgir del seno peronismo volverá a ensayar alguna forma de humanizar al capital en un contexto post democrático en el que el orden constitucional se ha vuelto incompatible con este sistema, más vale que enfrente al oficialismo unido que fragmentado, aunque más no sea para facilitar que el campo popular recomponga sus fuerzas: Un célebre estribillo de Alí Primera, cantautor bolivariano por excelencia, reza “si descansan las costillas mientras el palo va y viene”. Pues de eso se trata.

A su vez, tras la masiva movilización contra la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, la izquierda convocó a preparar una gran Marcha de la Bronca contra Milei y todo su plan, por ahora prevista para el 19 de septiembre. A tal efecto, organizaciones sociales, políticas, sindicales, estudiantiles, ambientales, feministas y piqueteras se reunieron en la Facultad de Sociales de la UBA para concretar tal objetivo. Entre lxs convocantes estuvieron Myriam Bregman, Nicolás del Caño y otros referentes de dicho espacio. El objetivo es organizar una nueva jornada de movilización nacional para el día en que la Cámara de Diputados trate el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada.

Paralelamente, empresarios argentinos y estadounidenses desarrollan un refugio autosuficiente en Mendoza, destinado a enfrentar crisis globales como guerras nucleares, desastres climáticos o colapsos económicos. El proyecto, impulsado por el argentino Martín Varsavsky y otros cinco inversores, acaba de ser destacado por el prestigioso medio estadounidense Financial Times. Abarca una estancia de 32.000 hectáreas en las estribaciones de los Andes equipada con casas prefabricadas, domos geodésicos, pista de aterrizaje, energía solar y planes de producción ganadera, con el objetivo de asegurar autonomía en escenarios extremos. En el mundo que nos toca, resulta legítimo interrogarse si, en caso de necesidad, tales desarrollos estarán a disposición de quienes se sacrifican a diario por sostener con sangre, sudor y lágrimas este territorio que todavía se llama República Argentina. Abundan pues nuevos dilemas que atender, mucho más trascendentes que las internas partidarias.

A su turno, la Confederación General del Trabajo (CGT) confirmó que marchará el próximo jueves 20 de agosto hacia la sede del Ministerio de Economía para exigir respuestas ante el drama del sobreendeudamiento que atraviesan cientos de miles de trabajadores y familias argentinas. La decisión se tomó en el marco de una reunión de la mesa de conducción de la central obrera, que tuvo lugar en la histórica sede de Azopardo 802. Los representantes de la CGT revisaron exhaustivamente los informes elaborados por la Secretaría de Defensa del Consumidor, liderada por Pablo Flores, integrante del gremio de trabajadores de la ex AFIP, AEFIP.  La movilización busca poner de relieve la pandemia del endeudamiento entre las familias trabajadoras, en un contexto donde millones enfrentan dificultades para cumplir con sus gastos y compromisos financieros.  Según los datos presentados por la central, aproximadamente 5,3 millones de personas tienen problemas para pagar sus deudas, las cuales, en gran medida, han sido contraídas para cubrir gastos esenciales, como la alimentación.  La marcha hacia el Ministerio de Economía es parte del nuevo esquema de protestas que el Consejo Directivo de la CGT ha implementado para atender diversas problemáticas que afectan a los trabajadores.  Esta resolución fue adoptada en la misma reunión que se llevó a cabo en Azopardo, en la que participaron los principales líderes de la central, incluyendo a sus tres secretarios generales: Jorge Sola, Octavio Argüello y Cristian Jerónimo.  La citada movilización se enmarca en una serie de recientes protestas que la CGT ha apoyado, entre las que se destacan la manifestación contra la Ley de Extranjerización de Tierras y la histórica movilización del 7 de agosto en defensa de la Paz, Pan, Tierra, Techo y Trabajo. Tras la marcha por el endeudamiento, la CGT tiene planes de continuar su agenda de acciones en diferentes ámbitos. Existe la posibilidad de realizar una protesta coincidiendo con la deliberación del Consejo del Salario Mínimoaunque aún no se ha definido una fecha específica. Además, participará en la Semana Social de la Iglesia y está organizando una movilización para el Día de la Industria, programada para el 2 de septiembre. Asimismo, la CGT se alista para acompañar la visita del Papa León XIV a Argentina en noviembre, convocando a una misa en Luján y buscando una audiencia privada con el pontífice. 

Recapitulando, hoy nuestro país es un experimento del tecnofeudalismo occidental, circunstancia cuya dimensión la clase política está a distancia sideral de mensurar a cabalidad. De modo tal que, en un escenario global atravesado por la incertidumbre, ese período de transición turbulenta donde lo viejo no termina de morir y lo nuevo no acaba de nacer, la ausencia de hegemonías claras  produjo un acelerado avance de la extrema derecha radical y neo-reaccionaria que disputa de forma agresiva el sentido común y la conversación pública. De más está decir que este fenómeno no surgió de la nada, sino que se alimentó directamente del descontento social generado por el corrimiento conservador y la falta de soluciones materiales de los gobiernos progresistas. Tras el fin del boom de las commodities y la crisis de la pandemia, la concentración de liderazgos y la incapacidad de atender urgencias cotidianas como la precarización económica abrieron la puerta a que sectores populares optaran por discursos de ruptura o "saltos al vacío". Esta dinámica se enmarca dentro de una “policrisis” donde se cruzan y potencian simultáneamente la degradación ambiental, la desigualdad socioeconómica, las tensiones bélicas y la erosión institucional. En este contexto, el entorno digital actúa como una herramienta fundamental para difundir el odio y naturalizar la insensibilidad, configurando un modelo de dominación apalancado por tecno-magnates globales. De modo que, a nivel regional, el gobierno de Milei constituye un verdadero "laboratorio a gran escala" de la ultraderecha, que busca correr los límites de lo políticamente aceptable, imponiendo un alineamiento internacional servil y un ajuste desregulado que promueve la crueldad, el individualismo extremo y el desmantelamiento de los derechos sociales.

En conclusión, la clase dirigente de nuestro país, ya no persigue una utopía productivista sino extractivista, y mayormente basada en el mito eldoradista de Vaca Muerta como solución de todos nuestros males, así como en la esperanza de contar con los minerales estratégicos que el capitalismo de plataformas requiere para su desarrollo. Muchos analistas continúan preguntándose por qué no estalla una sociedad tan oprimida por un ajuste descomunal, cuando partidos tradicionales y coaliciones variopintas han venido ensayando sin suerte dar con la piedra filosofal de una comunidad organizada capaz de garantizar cierta movilidad social ascendente y sin embargo aún flota entre nosotros el fantasma del “que se vayan todos, que no quede ni uno solo”, que a principios de este siglo demandó de un viraje progresivo para restaurar la gobernabilidad puesta en tela de juicio. Puede que hoy volvamos a requerir de un volantazo semejante, pero ocurre que en la dialéctica entre explosión e implosión se juegan condicionantes diversos: En aquella circunstancia no existía tanta fragmentación social ni estaba tan depreciada la promesa nacional - popular de garantizar la Justicia Social. No resulta extraño pues que lo que ayer se canalizara colectivamente mediante el piquete y la cacerola hoy busque un cauce individual a través de las más variadas opciones religiosas, mientras una dirigencia política que continúa disputando liderazgos en clave de Siglo XX libra al pueblo a un prolongado estado de disponibilidad hegemónica, hasta que algún/a patriota se digne desconocer la porción ilegítima de una deuda odiosa contraída violando embarazadas en centros de detención clandestina y arrojando opositores al Río de la Plata. Si existe una certeza en medio de semejante incertidumbre, es casualmente que no se encauzará al país mimetizándose con el discurso de sus depredadores (equilibrio fiscal, reducción del Estado, y otras yerbas)

Antes bien, ese oscuro panorama impone apelar a la capacidad humana para reinventar el presente a través de la acción colectiva, recuperando imaginarios radicales, que articulen la justicia social con la transición ecosocial, ya que, lejos de estar clausurada la historia, hoy más que nunca exige  alimentar narrativas de esperanza.

Por lo pronto, desde la simple iniciativa de un par de hinchas que garabatearon un trapo luego enarbolado por los sub campeones del fútbol mundial - acaso la operación soberanista más económica y viral de los últimos tiempos - hasta la concurrencia superavitaria de familias y autoconvocadxs sueltxs que colmaron la Plaza de los Dos Congresos pese a la lluvia torrencial imponiendo un claro límite a la venta indiscriminada de nuestro territorio, nadie puede negar que va en ascenso el protagonismo de un pueblo que se autogestiona ante el abandono de sus principales dirigencias, y que acaba de ratificar la vigencia de un nacionalismo plebeyo que nada tiene que ver con el de los Cúneo o las Villarruel.

Caldo de cultivo propicio para aguar los planes de los neo colonizadores que nos quieren convertir en maquila de su transhumanismo, toda vez que, como reza el último párrafo del valiosísimo memorial recientemente publicado por Mario Eduardo Firmenich, “no hace falta esperar que llueva para que renazca la vida. El secreto del milagro está en regar pacientemente las raíces”.-

 

JORGE FALCONE

 

 

 


 

viernes, 7 de agosto de 2026

Sin licencia social para vender la Patria

CUANDO LA CALLE ADVIERTE QUE PUEDE TORCERLE EL BRAZO AL PALACIO

La lenta disolución de los movimientos nacional/populares que campearon durante el Siglo XX, el  paulatino incremento del abstencionismo electoral que se verifica desde la recuperación del orden constitucional, una nueva regionalización prioritaria del territorio nacional, y la ruptura del Pacto Federal propiciada por la necesidad de muchos gobernadores forzados a aprobar hasta leyes con las que no acuerdan con tal de no entrar en cesación de pago en sus respectivos distritos, son algunos síntomas locales del agotamiento que viene experimentando en el mundo entero la democracia liberal surgida durante el Siglo XIX, cuando la Constitución y el Estado cumplían un rol regulador que, en la era de las redes sociales va dando paso a una a una gestión de la cosa pública cada vez con menos mediaciones. Ante semejante panorama, bien vale preguntarse si la Revolución es un hecho arcaico al que corresponde dar de baja. Una respuesta provisoria podría ser que aquella concebida a lo largo del siglo pasado, indudablemente sí. Pero la que seamos capaces de inventar para este… eso aún está por verse. Por lo pronto, entre gallos y medianoche, el Senado aprobó el proyecto de Ley de inviolabilidad de la propiedad privada impulsado por el gobierno nacional, aunque el oficialismo debió resignar uno de los capítulos más cuestionados: las modificaciones a la Ley de Manejo del Fuego. La decisión se tomó ante la falta de acompañamiento de sectores provinciales y aliados legislativos. La iniciativa fue aprobada en general por 37 votos afirmativos contra 34 negativos, luego de una extensa sesión que superó las diez horas de debate. Ahora, la Cámara alta avanzará con la votación en particular de los distintos artículos. El capítulo eliminado permitía cambios sobre las restricciones vinculadas a terrenos afectados por incendios. La resistencia de bloques provinciales y patagónicos creció ante la posibilidad de levantar prohibiciones para disponer de predios ubicados en bosques implantados, áreas protegidas y humedales afectados por siniestros. En tanto, el campo popular impuso su masiva presencia en una Plaza Congreso hegemonizada por sectores independientes autoconvocados, en un clima que recordó al despertado por La Scaloneta cuando desplegó ante los medios mundiales el trapo que rezaba "Las Malvinas son argentinas". Y aunque un operativo represivo descomunal (valuado en 49.000.000$) - aviesamente alentado por los medios hegemónicos - intentó construir un relato adverso a la concurrencia, este no logró sostenerse.

 

Diversos cambios simultáneos sacuden el mundo y nos enfrentan a la incertidumbre sobre el futuro. Alteraciones ecológicas, demográficas y tecno económicas, así como el retorno de las hostilidades bélicas y comerciales entre Estados marcan severas restricciones sobre las chances de desarrollo de continentes enteros.

Aquel mundo neoliberal de los 80/90s (Reagan/Bush), signado por flujos y reglas internacionales ha dado paso a este tecnofeudalismo (Trump/Elon Musk - Peter Thiel) prescindente de ambas variables. No obstante, cuanto más restrictiva se pone la administración Trump, más abierto se pone el resto del mundo. De 200 países existentes, 40 atraviesan conflictos bélicos, con eje en EEUU - Irán y Ucrania - Federación Rusa. 9 en total posee la bomba atómica. Así y todo, transitamos un siglo menos belicoso que el anterior.

En este contexto, paradojalmente, al igual que los narcotraficantes, las oligarquías tecnológicas globales evitan o limitan en sus hogares el consumo de los productos que comercian. Lo cual permite deducir que algo saben que el común de la gente ignora. En el ámbito académico, por ejemplo, lo que en materia de investigación humana venía siendo asistido por la Inteligencia Artificial, lentamente comienza a ser sustituido por la misma. En consecuencia, todo parece indicar que la innovación tecnológica viene reemplazando preferentemente al trabajo intelectual más que al físico, lo que contribuye a que los oficios se estén revalorizando en todo el mundo. De este modo, la commodity actual está siendo la inteligencia, mientras que el valor continúa pasando por las manos. A esto se suma la crisis actual de la natalidad, y un proceso de envejecimiento creciente de la población mundial, por ahora mayor en Europa que en nuestro continente. Ese panorama viene multiplicando tanto los servicios de belleza personal (peluquería, manicuría) como los de cuidado de la ancianidad. Vale decir que la tendencia dominante no apunta a que los robots sustituyan a los trabajadores portuarios sino a los docentes universitarios. En este entorno altamente signado por la innovación tecnológica, puede que el exceso de pantallas esté produciendo daños, pero es mucho más seguro que está produciendo cambios, al punto de que en un futuro no podremos prescindir de ellas, que vienen moldeando nuestra manera de entender al mundo.

A todo esto, si bien existen países que han sacado millones de personas de la pobreza (Brasil, China), esas personas no necesariamente pasan a integrar las capas medias, dado que mantienen una vulnerabilidad social dependiente de un ingreso, pero no cuentan con un capital social (familia, título) En materia de desarrollo, cabe hacer no menos de cuatro distinciones: La de los países pioneros, particularmente promotores de la Revolución Industrial (Ej.: Inglaterra); la de los herederos, que se independizaron de los anteriores (Ej.: EEUU, Canadá, Australia, Nueva Zelanda); la de los países invitados, útiles para los grupos anteriores (España, Portugal, Grecia); y la de los países que se desarrollaron por emulación (Japón) En base a su PBI per cápita, China está en la frontera de su desarrollo, pero al tener escala, no precisa de complementariedad. Respecto de esto último, vale la pena señalar que El Gigante Asiático mantiene intereses comerciales en todo el mundo, pero no coloniales. Por lo demás, Argentina, como gran reservorio de alimentos y tecnología, está en condiciones de ser un país invitado al desarrollo, lo que en tal caso demandará atender a la defensa de su soberanía integral.

El ascenso de Javier Gerardo Milei se edificó sobre una periferia geográfica, generacional y social. Cabe ratificar que para garantizar la organización de un país tendiente a su prosperidad hace falta el Estado, institución que el presidente ha manifestado que vino a destruir desde adentro. Como se sabe, en plena transición hegemónica global, él ha apostado toda nuestra suerte a los EEUU, a riesgo de que su mentor principal se derrumbe en las elecciones intermedias de noviembre. Está a la vista que el poder circunstancial del gobierno nacional se asienta en el interior, y no en el AMBA: Ahí reside lo que el Norte Global precisa, y La Libertad Avanza está dispuesta a entregar.

En tanto, una reciente encuesta realizada por el consultor Hugo Haime, analizando el humor de lxs argentinxs, da cuenta de los siguientes indicadores: Un 42% de la población dice estar triste y desanimado, la que manifiesta su enojo asciende al 34%, apenas el 20% se muestra contento y esperanzado, y un 4% no responde. Tal desencanto explica mejor que nada una conducta social más implosiva que explosiva.

Por lo demás, el 65% de lxs encuestadxs exige un cambio. Y la variable que pasa al frente en el interés colectivo, por encima de la corrupción, es el salario. Lo cual permite inferir que cualquier aspirante a presidir el país deberá ofrecer soluciones concretas ni bien asuma, dado que, cuando cunde la miseria, la necesidad de comer se impone sobre cualquier relato. De momento, el campo popular continúa en estado de disponibilidad hegemónica.

Recapitulando, transitamos un presente atravesado por fenómenos sin precedentes: Un crecimiento regresivo, con superávit de viejos ignorantes del universo en que viven los jóvenes, y amenazado por un severo cambio climático negado por los poderosos, próximo a padecer un derretimiento de los casquetes polares, lo que sepultaría bajo las aguas a vastas poblaciones costeras.

Hay quienes hablan de que el capitalismo está en crisis, otros consideramos que  la vida de mierda que llevamos es inherente a su naturaleza. La lógica de la ganancia extrema, la exclusión social, la depredación del medio ambiente, las guerras, le son constitutivas. Más bien vivimos su sincericidio. En todo caso la crisis la experimentan los proyectos anticapitalistas. Lo importante parece ser  dimensionar qué momento de esa derrota histórica atravesamos en Occidente. La Revolución Popular Bolivariana, que fue el proceso más radicalizado de la última avanzada continental plebeya, hoy también aparece derrotada. Pero no es lo mismo hablar de derrota que de fracaso. Esa experiencia, y la de los 70s, son las que más lejos fueron en su desafío al sistema. En Argentina, el ciclo inaugurado en 2001, por ejemplo, está absolutamente cerrado. Sin embargo, nuestro pueblo continúa peleando, y atraviesa un proceso de recomposición de fuerzas.

Quizás lo que ha caducado es la idea de progreso, que durante el Siglo XX fue tan común entre las derechas como las izquierdas. La novedad es que las generaciones que comienzan a politizarse lo hacen bajo un paradigma catastrofista, que les obtura el futuro. Se ha desarmado la idea lineal del tiempo (pasado atrás, porvenir delante) Lo que emerge pues como impostergable necesidad es la abolición del capitalismo, y el parto de un nuevo horizonte, que difícilmente sea el socialismo, que ya demostró no haber conseguido las metas que prometió. China lo demuestra palmariamente.

A todo esto, un dato no menor es que el avance en la consideración pública de la izquierda institucional, con ser un dato auspicioso, no se produce en un contexto de ofensiva popular próximo a transformar la hegemonía social. Antes bien, no hace más que subrayar la crisis que atraviesa el peronismo. Y, además - como vivimos repitiendo -, evidentemente el cambio necesario no es electoral, ya que en ese teatro de operaciones cada vez se consiguen menos conquistas. La deriva venezolana es un buen ejemplo al respecto.

En resumidas cuentas, creemos más en un acontecimiento disruptivo que en una evolución acumulativa. Por consiguiente, a nuestro entender, construir comunidad auto organizada en los territorios sigue siendo nuestra más acuciante prioridad.-

 

JORGE FALCONE


 



sábado, 1 de agosto de 2026

ARGENTINA DEMANDA UNA NUEVA EPOPEYA DE ALCANCE SANMARTINIANO

Que el capitalismo financiero mutó a capitalismo de plataformas, y que las oligarquías tecnológicas de Occidente han escogido a la Argentina como cabecera de playa de un nuevo proyecto civilizatorio, ya constituyen primicias de ayer. La novedad, en todo caso, es que en nuestro país se avecina un punto de inflexión para ponerle coto, si salimos todos y todas a hacerle frente a la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada (Expte. PE-13/2026, Mensaje 22/26) que pretende aprobar el Senado, para poner nuestros recursos al servicio de un nuevo estatuto del coloniaje. Si es cierto pues que nos debemos a la Madre Tierra, como alguna vez cantó un cruzado del rock argento, será menester que nadie se atreva a tocar a nuestra vieja.

 

Buenas nuevas desde el Sur Global

En un mundo que se afana por encontrar un correlato actual del viejo movimiento de  países no alineados, en Albania, manifestantes derribaron las instalaciones del proyecto Kushner en la Playa de Kakome. La multitud logró atravesar las barreras de seguridad y arrojar colina abajo las instalaciones que habían sido colocadas para dar inicio al resort del yerno de Donald Trump. "Albania no está en venta para extranjeros", coreaban mientras lo hacían. No fue un acto simbólico. Fue la demolición física de lo que el gobierno del Primer Ministro Edi Rama aprobó sin consulta pública, sin evaluación ambiental completa y sin transparencia sobre quiénes son los verdaderos inversores. El movimiento lleva más de un mes en las calles, con marchas que se convirtieron en algunas de las más grandes de Albania desde la caída del comunismo. Lo que empezó como una protesta ambiental contra bulldozers en una laguna protegida acumuló en semanas un reclamo más amplio: corrupción estructural, nueve años de gobierno de Rama y la sensación concreta de que el país se legisla a medida de quien llega con plata desde Washington. El proyecto en cuestión vale entre 1.600 millones y 4.700 millones de dólares según la fuente, incluye hoteles de lujo en la reserva de Vjosa-Narta y la transformación de Sazan, ex base militar soviética, en destino turístico de alta gama. La firma que tiene el permiso de desarrollo está controlada por cinco empresas fantasma registradas en Ámsterdam. Affinity Partners, el fondo de Kushner, dice que no participa directamente. Ivanka Trump describió la isla como un "hallazgo" propio en un podcast, lo que encendió a muchos albaneses que veían su propio territorio presentado como tierra recién descubierta. La fiscalía anticorrupción SPAK tiene las cuentas de la empresa propietaria de los terrenos congeladas desde hace semanas, y Rama sigue sin dar marcha atrás.

En tanto, el escenario de Oriente Medio se define bajo el concepto de Saturación Balística de Cobertura Total. Los ataques recientes contra Tel Aviv han marcado un punto de inflexión en la guerra debido a la combinación de enjambres de drones suicidas y misiles hipersónicos lanzados de forma simultánea. El objetivo de esta estrategia no consiste solo en causar daños materiales, sino obligar al sistema de defensa Cúpula de Hierro (Iron Dome) a agotar sus baterías de interceptores rápidos. Aunque el escudo neutralizó la gran mayoría de las amenazas en el aire iluminando el cielo nocturno, los impactos residuales de metralla pesada en áreas residenciales y zonas industriales periféricas desataron alertas rojas continuas, paralizando por completo el aeropuerto internacional Ben Gurión y forzando a millones de civiles a pasar noches enteras en los búnkeres de seguridad. La ofensiva demuestra que el alcance del arsenal rival ya tiene la capacidad de golpear profundamente el centro de gravedad de la entidad sionista.

Simultáneamente, el primer ministro de Malasia, Anwar Ibrahim, anunció que cualquier ciudadano israelí que sea localizado en su país será deportado de inmediato, en apego a la política de Kuala Lumpur de no reconocer al Estado de Israel. Su gobierno ha reiterado que la actuación de Israel en Gaza refleja un desprecio por la paz y por el derecho internacional.

Por otra parte, la reconfiguración geopolítica del continente africano ha dado un paso clave hacia la autonomía financiera. Las juntas militares de Malí, Níger y Burkina Faso, integradas en la Alianza de Estados del Sahel (AES), iniciaron la puesta en marcha del Banco Confederal para la Inversión y el Desarrollo (BCID) para financiar sus propios proyectos de infraestructura sin depender del FMI ni de donantes extranjeros. La medida busca romper con el histórico diktat financiero poscolonial y garantizar soberanía en sectores clave como energía, transporte y agricultura. Financiado en parte por una cuota del 5% de la recaudación fiscal de estos Estados, el banco nace como un mecanismo directo para retar a las instituciones tradicionales y recortar la influencia de las potencias occidentales en la región. En ese contexto, el Capitán Ibrahim Traoré, durante un mensaje dirigido a los habitantes de la región de Yaadga, fue contundente al recordar los siglos de explotación y violencia: "Los occidentales vinieron durante 400 años, nos deportaron para trabajar para ellos y nos mataron de todas las maneras posibles". Para el líder burkinés, la violencia de la esclavitud y el colonialismo no solo dejaron víctimas físicas, sino que generaron un trauma psicológico de larga duración, que se manifiesta en la actualidad. "Nos traumatizaron tanto que ahora los amamos; los amamos más que a nosotros mismos". Esta relación de dependencia y admiración hacia los antiguos colonizadores es lo que Traoré define como un "síndrome de Estocolmo". Advirtió que, si el continente no toma conciencia de este fenómeno, puede considerarse "perdido" y "acabado", y que quienes los agredieron terminarán con ellos "de una manera u otra"

Paralelamente, lo que debía ser una celebración para casi seis mil graduados de la Universidad de Stanford se convirtió en una nueva muestra de las tensiones que atraviesan los campus estadounidenses por la guerra en Gaza y el papel de las grandes empresas tecnológicas. Decenas, y según algunos reportes más de 200 estudiantes, abandonaron la ceremonia de graduación mientras el director ejecutivo de Google y Alphabet, Sundar Pichai, pronunciaba el discurso principal. Los manifestantes portaban banderas palestinas, hacían sonar silbatos y coreaban “Free, free Palestine” (“Palestina libre”), en protesta por los vínculos comerciales de Google con el gobierno israelí.

Eso no es todo en el Gran País del Norte. Como se sabe, el auge de los centros de datos está arruinando la vida de las personas y acelerando el colapso climático, mientras los multimillonarios se enriquecen y la IA se extiende sin control; pero las comunidades locales están luchando. Los centros de datos generan enormes emisiones de carbono, consumiendo el 6% de toda la electricidad en el Reino Unido y Estados Unidos, según un estudio reciente de la Autoridad Internacional de Centros de Datos (IDCA) Su consumo energético ha aumentado un 15% en tan solo dos años. Obviamente, necesitamos centros de datos: internet no podría existir sin las unidades de almacenamiento, los ordenadores de red y los servidores que albergan. Sin embargo, la actual explosión en su construcción se está produciendo de forma irresponsable y antidemocrática, y la gente común está asumiendo la mayor parte de los costos, mientras que los ultrarricos disfrutan de la mayoría de los beneficios. Además, este auge de la construcción está impulsado por la expansión mal regulada de la IA, una tecnología que a menudo se utiliza en perjuicio, o de maneras que tienen poco o ningún valor para la sociedad. En consecuencia, ello ha levantado una ola de protestas populares desde Tower Hamlets hasta Wisconsin.

En Nuestra América, durante el “Semillero de guerra contra la humanidad” que se celebra en Cideci-Unitierra, en las montañas de los Altos de Chiapas (México), el Comandante Insurgente Moisés manifestó que “Nadie va a llegar a liberarnos, está en nuestras manos de todas y todos. Nosotros lo resumimos en tres palabras, el sistema capitalista es: inhumano, es crueldad y es criminal (…) nosotros no creemos que se pueda humanizar al sistema y quien dice eso, por qué no lo humanizaron al Trump de lo que está haciendo junto al Netanyahu de Israel. Que lo humanicen eso y si no que no vengan con su chingadera de que se puede humanizar al sistema capitalista”. Lo anterior, tuvo lugar en el marco de las ponencias “Huellear a la hidra cabezona. Pistas para una contrahistoria rebelde” y “Los nuevos rostros de la explotación en la guerra del capital contra la clase trabajadora”.

Mientras, en el Caribe, un grupo de revolucionarios chavistas de distintas partes de la Venezuela se convocaron en la capital del estado de Aragua bajo la consigna “¡Nuestra Patria no morirá!”, deliberaron, y suscribieron una Carta Abierta denominada “Declaración de Maracay”, en la que, entre otros conceptos, manifestaron la imperiosa necesidad de articularse en torno a la defensa de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. A propósito del anuncio de inicio de un diálogo a celebrarse a partir del 1° de agosto, demandaron que ese espacio sea coherente, honesto y transparente, que anteponga los intereses de las grandes mayorías de los venezolanos y venezolanas. E hicieron un llamado a la más amplia unidad nacional en pos de defender la soberanía nacional, indispuestos a convertirse en protectorado del imperialismo yanqui.

A su turno, Cuba y Rusia, aliadas en la lucha contra el cáncer, anunciaron la creación de su primera empresa mixta en el sector biofarmacéutico, que contará con la colaboración de BioCubaFarma, así como de proyectos vinculados a startups en incubación dentro de la plataforma tecnológica de Skólkovo, uno de los principales polos de innovación del país euroasiático. Dicha empresa tiene como finalidad impulsar el desarrollo biotecnológico, la producción de medicamentos innovadores y el intercambio de conocimientos en el ámbito de la salud.

¿Será que, una vez más, “la era está pariendo un corazón”?

 

“¡Argentinos, a las cosas!” (*)

En la República Argentina, que a partir del Mundial de Fútbol viene siendo vapuleada tanto por conservadores como por progresistas del Norte Global - estos últimos por hacer extensivos a nuestro pueblo los despropósitos de nuestro Presidente -, a la visita tutelar de la Directora Gerente​ del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva, se sumó la del número dos del FBI, cuyo propósito es el de  acordar “inteligencia criminal”, intercambio de información y operaciones coordinadas. De más está decir que detrás de esas palabras vienen la IA, el reconocimiento facial, la geolocalización, el espionaje de celulares y el análisis masivo de redes desarrollado por corporaciones como Palantir, Microsoft, Amazon, Google y Oracle, contratistas habituales del aparato de inteligencia de EE.UU., tecnologías que pueden terminar identificando dirigentes, armando mapas de vínculos, infiltrando organizaciones y persiguiendo a movimientos populares, progresistas y de izquierda. De este modo, la ultraderecha aporta el gobierno y el tecnofeudalismo  los algoritmos. El FBI, la NSA y la CIA aportan la doctrina y la infraestructura… siempre destinada a combatir el terrorismo. Por tanto, es menester que los sectores populares  exijan que se publiquen los convenios, las empresas contratadas, las bases de datos compartidas y los mecanismos de control judicial, dado que, si la dirigencia política, sindical, social y de derechos humanos calla ahora, después no podrá decir que lo ignoraba. Porque cuando empiecen las listas negras, el espionaje selectivo, las causas armadas y la persecución digital, ya será tarde, ya que están construyendo la infraestructura de una dictadura algorítmica que muy probablemente se implemente, como en otros países de la región, para definir elecciones.

A todo esto, la violencia verbal del Primer Mandatario - que se torna más incendiaria cuanto peor le va en las encuestas -, no deja de enardecer a algunos de sus adherentes más incondicionales, que devenidos en grupos de choque, parecen buscar su propia Noche de los Cristales Rotos (**) Al menos eso parecería estar sucediendo con la multiplicación de actos de hostigamiento y amedrentamiento perpetrados de un tiempo a esta parte contra casas de altos estudios. Eso acaba de ocurrir durante el receso en la Universidad Nacional del Comahue, circunstancia en la que, aprovechando la ausencia de la mayoría de la comunidad universitaria, se produjo el ingreso de encapuchados. Acciones parecidas se vivieron días atrás en otras universidades de nuestro país. Mientras pintan "viva Milei" dejando su marca política, tapan la cara de desaparecidos/as, escriben "palestinos de mierda", tapan banderas de pueblos originarios, entre otras manifestaciones de intolerancia ideológica y racismo. No buscan un debate de opiniones ni defienden la libertad de pensamiento o expresión: utilizan métodos fascistas para imponer su ideario. Evidentemente, las Universidades públicas son su "enemigo", dado que llevan dos años y medio enfrentando la política de destrucción del sistema educativo, científico y tecnológico que impulsa el anarcocapitalismo.

Y la situación no es menos dramática en los barrios humildes, donde la base social parecería estar padeciendo un éxodo de las causas colectivas: “(A la política) me la paso por los huevos. No me importa. Te digo la verdad, ni me importa el presidente que tenemos hoy en día. Yo mientras tenga mi casa, tenga mi familia, y tenga fuerza para salir todos los días con un carro y poder traer plata a mi casa, yo estoy bien. No dependo del presidente, de la política, de nadie, dependo de mí mismo. Ellos no hacen ninguna función en mí, ni nada”. La frase, que pertenece a un pibe de 19 años, del barrio Mitre, en San Miguel, retrata esa sensación expandida que se vive en el conurbano de que la política no les sirve para cambiar sus vidas, pero sobre todas las cosas, de que no hay nadie que los vaya a ayudar, salvo ellos mismos con su propio esfuerzo. El Estado benefactor no existe más. Malas noticias para la narrativa tradicional del peronismo. Pero al mismo tiempo tampoco Javier Milei emerge como el tributario del individualismo que profesan. Los jóvenes pobres se reflejan sólo en ellos mismos; Milei es una circunstancia. No se percibe siquiera un ánimo revolucionario; el 2001 también les queda lejos. Transmiten más bien desencanto y descreimiento; un sálvese quien pueda resignado, en el que se diluye cualquier noción de solución comunitaria.

Frente a semejante panorama, la oposición mayoritaria continúa dilatando peligrosamente un entendimiento político que salga resueltamente al cruce del genocidio social y la descarada entrega en curso.

Sobre el particular, en reciente entrevista con el periodista Jorge Fontevecchia, el Dr. en Ciencias Sociales Alejando Horowicz opinaba de esta forma:

Lo que nosotros vemos hoy es un orden político donde las siglas políticas ya no remiten de ningún modo a las políticas del ciclo anterior, entre otras cosas porque el mundo del primer, segundo y tercer peronismo ya no existe más. La fábrica fordista no existe más. Los obreros peronistas que hacían política eran obreros de la fábrica fordista, y los obreros hoy no hacen política. Cuando miramos el resultado electoral y lo chequeamos con su sustento sociológico, vemos que en el mismo lugar donde una corriente política no tiene ninguna representación sindical, vemos que los votantes no escuchan ni se referencian políticamente en su dirección sindical de ninguna manera. Hace muchos años que las direcciones sindicales no son direcciones políticas, y si algún secreto tenía el peronismo era precisamente que esta capacidad política se conservaba. Desde el momento en que el peronismo pierde en 1975 esta capacidad y no la recuperó nunca más, la idea de que el antiperonismo es lo mismo es otra cuestión. Lo que nosotros vemos es básicamente un antikirchnerismo, que es el modo de detestar a Cristina porque la relación entre el discurso de Cristina y la práctica política de Cristina tiene una zanja tan creciente e impresionante que no se puede sostener sino por aquellos que están dispuestos a no reconocer nada de lo que sucede por el horror a quedarse huérfanos. Uno de los grandes problemas de la política argentina es la falta de confianza de la sociedad en sus propias fuerzas.

No obstante, en las últimas horas la Directora de Zuban Córdoba y Asociados,  Paola Zuban, en las últimas horas afirmó que, según su trabajo de campo, hoy por hoy “el antimileísmo está 10 puntos por encima del antiperonismo”, y que “si Milei no logra ganar en primera vuelta, se le va a complicar mucho en balotaje”. A, su vez, la consultora explicó qué los problemas de la economía doméstica están siendo más gravitantes que otras preocupaciones de la gente, como por ejemplo la corrupción, aún a pesar del escándalo Adorni. Sin embargo, también manifestó que un 30% de la población está dispuesto a no ir a votar, lo que deja palmariamente en claro que estamos ante un dilema sistémico y no circunstancial. Dicho con todas las letras: Resulta impostergable construir una democracia participativa y de base.

Por lo pronto, en un momento en que el rechazo al oficialismo asciende al pico más alto de esta gestión, como siempre, lo más auspicioso sucede lejos de El Palacio.

Agosto es el Mes de la Madre Tierra y de nuestro Libertador. El 6 del corriente se votará en Senadores la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, que  amenaza la autonomía alimentaria, hídrica, aumenta la desprotección y libera la extranjerización de territorios, lagos, ríos y nacientes de agua, agiliza y facilita el desalojo y despojo de comunidades originarias y de quienes son vulnerades en su derecho a la vivienda. La militancia socioambiental del AMBA ha convocado a sumarse a numerosas acciones de resistencia como volanteadas, asambleas abiertas contra la legislación citada. De la más importante de ellas, surgió el siguiente Manifiesto por la Emancipación. "Por todas las Vidas, el Agua, la Tierra y el Buen Vivir":

A casi tres años de gobierno libertario, estamos en presencia de la entrega de derechos y soberanía más obscena desde la última Dictadura hasta la fecha.

Nos vemos en la impostergable misión de dejar de solo proclamar la UNIDAD DE LAS LUCHAS para llevarla a cabo de una vez por todas, con el objetivo de decirle basta a tanta destrucción socioambiental : NO TIENEN LICENCIA SOCIAL!

(…) referentes de los distintos ámbitos de la sociedad avasallada, manifestamos que este gobierno cipayo, cruel e insensible, no tiene legitimidad social para seguir lesionando nuestra dignidad y a nuestros cuerpos territorios. En honor a esa necesaria Unidad, convocamos a una acción mancomunada que impulsamos junto a todos los sectores populares, a favor de las Vidas, el Agua, la Tierra y el Buen Vivir, que frene tamaño atropello de disolución y exterminio.

Porque seguir separados será una sangría imperdonable que no nos podemos permitir y que sin duda la Historia no absolverá.

Con esa idea-fuerza nos convocamos a pensar juntxs y hacer realidad una medida de lucha concreta y efectiva que revierta la actual relación de fuerzas. 

Vamos a torcer el brazo criminal del gobierno que, desde que asumió, empuña una motosierra contra todo el pueblo trabajador y las comunidades vivientes. Un poder ejecutivo que, junto a su aristocrática Corte Suprema de Injusticia y a un Parlamento asquerosamente comprado, se autodenomina sin vergüenza alguna como el "más sionista de toda la historia". Y eso significa capitalista, imperialista, genocida, fascista, extractivista y Ecocida. 

La guerra a la democracia, al pueblo y a las vidas está declarada. Nos defenderemos en unidad.

En consecuencia, una de las primeras medidas resueltas será el banderazo que tendrá lugar en CABA el 1° de mes a las 17hs tomando como punto de encuentro la esquina de las avenidas Callao y  Corrientes, para marchar hacia el Obelisco  en defensa de nuestra soberanía territorial. Poco después tendrá lugar un Paro Educativo convocado por la CONADU Histórica para el lunes 3 de agosto, en unidad con CTERA, CONADU y ATE, dada la persistente negativa del Gobierno Nacional a convocar a la paritaria y el sostenido deterioro de los salarios profundizan el conflicto educativo en todos sus niveles. A ello se suma el desfinanciamiento de la educación pública y el incumplimiento de derechos consagrados por la ley. La medida incorpora a esta jornada de lucha un reclamo central: el cumplimiento inmediato de la medida cautelar que ordena la aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario. Y la batalla continuará en la Plaza de los Dos Congresos cuando el parlamento discuta la ley anteriormente citada, que apunta a la extranjerización de la tierra.

Recapitulando, la situación que atraviesa la Argentina es de tal gravedad que para revertirla demandará una gesta nacional poco menos que equivalente al Cruce de los Andes.

Si la ola de patriotismo que generó la renovada viralización de la consigna “Las Malvinas son argentinas” no se limita a lo meramente simbólico, descontamos que esa gesta está en camino.

 

(*): En su tercera visita a la Argentina, José Ortega y Gasset dictó una conferencia en la Municipalidad de La Plata, titulada “Meditación del pueblo joven”. A esa altura de 1939, ya había completado un curso sobre “El hombre y la gente” en la Asociación Amigos del Arte y finalizaría ese año con un ciclo radial al que denominó “Meditación de la criolla”. Sin embargo, la “Meditación del pueblo joven” contiene una frase que se haría tan famosa como su creador. Allí pronunció el filósofo español, frente a un numeroso público de devotos oyentes, casi en el comienzo mismo de sus palabras introductorias, la exclamación que titula el segundo bloque de esta nota, la cual perduraría hasta nuestros días como una impostergable invitación.

 

(**): Una serie de linchamientos y ataques combinados ocurridos en la Alemania nazi y también en Austria, durante la noche del 9 al 10 de noviembre de 1938 y al día siguiente, llevados a cabo contra ciudadanos judíos por las tropas de asalto de las SA junto con la población civil, mientras las autoridades alemanas observaban sin intervenir.

 

JORGE FALCONE