sábado, 21 de febrero de 2026

Argentina: Esta Reforma Laboral incita al desacato

EN UN CONTEXTO POST DEMOCRÁTICO

NO HAY MÁS ESPACIO PARA MEDIDAS DE LUCHA SIMBÓLICAS

No acorrales a tu enemigo

o te responderá aún con más fuerza”.

Sun Tzu

El arte de la guerra

 

En procura de que la era vuelva a parir un corazón

En la reunión inaugural de su Junta de Paz en Washington D.C., el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que el mundo sabrá "en los próximos, probablemente, 10 o 15 días" si EE.UU. llega a un acuerdo con Irán o si toma una acción militar. 

Cuando la multilateralidad global parecía un escenario irreversible, el Gendarme de Occidente encara una batalla desesperada por revertirlo. 

Ante esta situación, China elevó el tono en su discurso hacia Estados Unidos y lanzó una advertencia directa en medio de las crecientes tensiones entre ambos países. “Si quieren la guerra, la tendrán; si quieren destruir a China, serán destruidos”, afirmó Victor Gao, presidente del Instituto de Seguridad Energética de China. El funcionario sostuvo que su país no iniciará un conflicto, pero dejó en claro que responderá ante cualquier ataque. “China no disparará el primer tiro, pero tampoco permitirá que disparen el segundo”, señaló.

Pese a tales tensiones, como lo consignó en los últimos días el New York Times, Estados Unidos se prepara para un eventual enfrentamiento militar con Irán. En efecto, mientras Trump analiza sus opciones bélicas para el caso en que la diplomacia no lograra resolver sus disputas con Teherán, el Pentágono está aprovechando el tiempo para terminar de construir sus fuerzas ofensivas

Pero cabe recordar que Irán no es Cuba. Solo por brindar un ejemplo, su misil balístico Haj Qasem pertenece a una nueva clase de sistemas diseñados para un lanzamiento más rápido y una mayor flexibilidad operativa.

Con un alcance de aproximadamente 1400 km, puede alcanzar objetivos en gran parte de Oriente Medio. El arma utiliza combustible sólido, lo que elimina el largo proceso de repostaje que requerían los antiguos diseños de combustible líquido. Esto le permite permanecer móvil, oculto y listo para el lanzamiento con un tiempo de preparación significativamente reducido.

Transporta, además, una ojiva de aproximadamente 500 kg y está equipado con un vehículo de reentrada maniobrable, lo que le permite ajustar su trayectoria durante la fase final del vuelo. Esto reduce la previsibilidad en comparación con las trayectorias balísticas tradicionales y refleja una tendencia más amplia hacia diseños de ojivas más avanzados.

El Haj Qasem forma parte de una nueva generación de misiles iraníes desarrollados después de 2020, centrados en la movilidad, la preparación y una mayor capacidad de supervivencia, en lugar de depender únicamente de sistemas heredados.

Si el último ataque de Irán atravesó las defensas aéreas de Israel a pesar del apoyo de la OTAN, vale la pena preguntarse qué sucederá cuando misiles como el Haj Qasem se utilicen masivamente.

No obstante, como en el relato bíblico sobre Sodoma y Gomorra - aunque “en cómodas cuotas” -, el Paraíso en la Tierra de los poderosos comienza a desmoronarse. El ex príncipe Andrés, conocido actualmente como Andrew Mountbatten-Windsor, fue detenido el 19/2 por las autoridades británicas en su residencia de Sandringham. La operación policial, que coincidió con su cumpleaños número 66, fue ejecutada por agentes de la Policía del Valle del Támesis. Según los informes oficiales, el arresto se produjo bajo la sospecha de mala conducta en el ejercicio de un cargo público, un delito que en el sistema legal británico puede conllevar penas severas. Las investigaciones apuntan a que el hermano del rey Carlos III habría compartido información gubernamental confidencial con el finado financista Jeffrey Epstein durante su etapa como enviado especial de comercio del Reino Unido. Pero, como es de público conocimiento, no fue solo eso lo que el noble detenido compartió con el lobista “suicidado”.

A todo esto, el Sur Global no ha pronunciado aún la última palabra. El reciente reconocimiento por parte del juez de Nueva York sobre el status de Nicolás Maduro marca un punto de inflexión en el proceso judicial que enfrenta Estados Unidos contra el mandatario venezolano. Al certificar que Maduro no es un acusado común, sino un Jefe de Estado en funciones de la República Bolivariana de Venezuela, la fiscalía estadounidense ha cometido un error estratégico fundamental, ya que este reconocimiento de su investidura oficial desmonta la narrativa de un juicio penal ordinario y traslada el caso al terreno de la confrontación política internacional. 

Y, a propósito de la isla socialista del Caribe, Washington profundiza el bloqueo en su contra con un nuevo asedio energético que amenaza con paralizarla.

El presidente cubano Miguel Díaz-Canel informó que el último envío de crudo proveniente de Venezuela y México ingresó en diciembre pasado, y que el país se prepara para un “desabastecimiento agudo”. En conferencia de prensa, el mandatario anunció medidas de emergencia para racionar el combustible y priorizar su uso en servicios esenciales. Además, reiteró la disposición del gobierno cubano a entablar un diálogo con Estados Unidos, siempre que sea sin presiones y en el marco del derecho internacional.

A ese respecto, Trump afirmó públicamente que su administración mantiene negociaciones con “las figuras más importantes” del gobierno cubano. Sin embargo, funcionarios de alto nivel de ambos países negaron que existan conversaciones en curso.

Según la investigación realizada por periodistas de La Habana, México DF y Washington, el secretario de Estado Marco Rubio - hijo de padres cubanos, y cabal exponente de la máxima regresión que ha sufrido la gobernanza global desde hace siglos - es el principal interesado en que las conversaciones fracasen, para que se caigan las vías diplomáticas y así forzar un cambio de gobierno.

El uso del desabastecimiento de bienes esenciales como herramienta de presión política contra una población civil constituye una forma de castigo colectivo prohibida por el derecho internacional. Tal situación impone denunciar una política abusiva que expone a millones de personas a condiciones de vida cada vez más precarias como parte de una disputa geopolítica y una lógica imperialista.

Sin embargo, los pueblos del mundo responden decididamente ante semejante emergencia humanitaria. Organizaciones sociales de diverso origen han conformado una coalición para solidarizarse con Cuba, ante el endurecimiento del bloqueo impuesto por Estados Unidos.

Así como en 2025 la Flotilla Global Sumud se trasladó hasta Gaza para abrir un corredor humanitario, la misión marítima Flotilla Nuestra América se propone llevar alimentos, medicinas y suministros de primera necesidad al pueblo cubano en tan afligente contexto.

Como es de prever, si la isla se queda sin petróleo, las centrales termoeléctricas - que lo queman para generar electricidad - estarán fuera de servicio y se multiplicarán aún más los cortes de energía. La falta de electricidad y combustible afecta la distribución de agua potable; la producción y conservación de alimentos; el funcionamiento de hospitales, escuelas y universidades; el transporte público, privado y la recolección de residuos; y la principal fuente de ingresos, que es el turismo.

La Flotilla Nuestra América se encuentra en etapa de planificación y pretende zarpar durante el mes de marzo.

Mientras tanto, dos buques con bandera mexicana acaban de entrar al puerto de La Habana con ayuda humanitaria. Además, el partido Morena y el Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba ya lanzaron campañas de acopio en todo el país para enviar medicamentos e insumos médicos; linternas de mano, lámparas solares y pilas; productos de aseo personal y gestión menstrual; y alimentos no perecederos. E iniciativas similares se multiplican desde nuestro país y otros de la región.

 

Puede que vengan nuevas derechas,

pero la local cuelga de las botamangas de Trump

Por obra y gracia de la política aceleracionista de desmantelamiento de los últimos vestigios del Estado de Bienestar, llevada a cabo por el gobierno de Javier Gerardo Milei - improvisado mandatario que gestiona la economía a contramano del mundo en ciernes -, nuestra sociedad está a punto de ingresar en una Argentina que desconocieron las generaciones precedentes, soñada por los genocidas de 1976, quienes no alcanzaron a masacrar la suficiente cantidad de compatriotas como para  conquistar esa meta.

No obstante, la suerte de la gestión libertariana pende del infortunio que por estas horas padece su amo en la Casa Blanca.  Por ejemplo, la Corte Suprema de EE.UU. acaba de anular los aranceles recíprocos de Trump por seis votos contra tres; economistas y analistas advierten que Argentina pierde la ventaja relativa que había logrado frente a países como Brasil, que tenía tarifas de 50%. Como en la literatura romántica, almas gemelas corren similar suerte. 

De un tiempo a esta parte, dos indicadores claves reclaman la máxima atención de nuestra militancia.

En primera instancia, la evidente y para nada sorprendente defección de la cúpula cegetista, que no invirtió todo su poder de movilización cuando la negrera Reforma Laboral en debate se trató en la Cámara Alta, y - conteste de la creciente insubordinación de algunos gremios importantes a sus “mandos naturales” - para su tratamiento en la Cámara Baja resolvió convocar a un Paro Nacional sin movilización (que, al involucrar a la Unión Tranviarios Automotor, limitó la ocupación del espacio público por parte de los sectores dispuestos a librar una lucha de calles contra la regresiva norma y facilitó la eficacia represiva contra los asistentes), a fin de monopolizar el efecto de esa iniciativa restándole todo tipo de mérito a la presión de otras fuerzas sociales y políticas, así como despegando de las cada vez más previsibles expresiones de acción directa.

Y, en segunda instancia, ese fenómeno - aún incipiente - que está incidiendo sobre la conducta de la central obrera: La emergencia de una articulación de gremios díscolos que comienza a ignorar su mandato, y el arrojo de ciertos sectores juveniles indispuestos a jugar un rol pasivo en concentraciones donde lo que está en juego puede cambiar para mal la vida de todxs lxs argentinxs. 

El ejemplo de lo primero es la auspiciosa conformación del Frente de Sindicatos Unidos, recientemente lanzado en la Unión Obrera Metalúrgica, que tuviera su bautismo de fuego en Córdoba y Rosario, y ahora se propone federalizar su acción, declarándose en Estado de Alerta y Movilización (https://www.pagina12.com.ar/2026/02/15/el-frente-de-sindicatos-unidos-ratifica-el-plan-de-lucha-y-anuncio-paro-general/), acaso constituyéndose en polo de atracción para sectores laborales rebeldes refractarios al mandato  cegetista.

Y el ejemplo de lo segundo - más allá de la controversia generada al interior de ciertos sectores influenciados por el relato oficial referido al reciente uso de cócteles molotov en una concentración popular, fenómeno inmejorablemente analizado por el compañero Pablo Solana en nota publicada por ANRED (https://www.anred.org/molotovs-en-el-congreso-la-tercera-hipotesis/) -, es la radicalización, orgánica o no, de la confrontación con el gobierno como manifestación de hartazgo con los enjuagues sindicales y parlamentarios en un país donde, pese al sistemático escamoteo de este dato, a las últimas elecciones las ha venido ganando la suma del abstencionismo, el votoblanquismo y la impugnación. 

La novedad, lejos de constituir una expresión de deseo de quien escribe estas líneas, es producto del atento análisis de numerosos indicadores. Algunas pruebas al canto: “Nos obligan a estar custodiando la paz social, y a la paz social la tienen que custodiar primero los gobernantes y después el pueblo”. Omar Maturano (Secretario General del gremio de maquinistas ferroviarios La Fraternidad) en Radio con Vos (17/2/2026) / "Esto se para con un Cordobazo del Siglo XXI"”. Myriam Bregman (Diputada Nacional por el Frente de Izquierda - Unidad) durante el tratamiento en comisión de la Reforma Laboral (18/2/2026) / "Milei dio el paso final para un estallido social". Nancy Pazos (periodista) en Radio 10 (19/2/2026) 

Para sobrevivientes de varias ofensivas tácticas - y alguna estratégica - del campo popular que aún creemos en el cambio social, en situaciones que comprometan la suerte de las grandes mayorías, el ejercicio de la violencia no debe constituir un monopolio del Estado, sino que tal recurso queda absolutamente legitimado como parte de la autodefensa popular, caso en el cual, lo que corresponde debatir es si la eventual vanguardia que la lleve a cabo cuenta o no con una retaguardia de masas, a los efectos de evitar el riesgo de convertirse en “patrulla perdida” (Rodolfo Walsh dixit)

Recapitulando, oportunamente, el voto unánime del PJ en el Senado contra la Reforma Laboral intentó ocultar o disimular un entramado de crisis dentro del interbloque, donde los pases de factura y las amenazas de intervención son moneda corriente. En horas claves como esta, el peronismo nuevamente enfrenta el fantasma de la fractura. 

Como si eso fuera poco, carente de votos para rechazar la reforma laboral en Diputados, la oposición apostó por ganar tiempo y desgastar al Gobierno. Tanto opositores duros como dialoguistas pusieron el foco en algunos artículos, como los cambios en las licencias y el Fondo de Asistencia Laboral.

Ahora, con 135 votos a favor, 115 en contra, y algunas modificaciones, el texto volverá a tratarse en el Senado el viernes 27 del corriente. Lo más probable es que el 1° de Marzo, en la sesión de apertura de las sesiones parlamentarias de este año, el ex panelista de Intratables que está destruyendo a la Argentina celebre una pírrica victoria contra la clase que vive de su trabajo.

Si bien dicho plexo legal no se aprobará en su versión original, su implementación no hará otra cosa que generar mayor conflictividad social.

Para vislumbrar sus consecuencias, ahí tenemos el ejemplo de Fate, que al cabo de más de 80 años de operaciones, comunicó el cese de sus actividades y el despido de sus más de 1000 empleados. Se trata de la única empresa nacional de producción de neumáticos. Habían circulado rumores en tal sentido  y, de buenas a primeras, la planta apareció militarizada. Mediante un cartelito exhibido en su entrada formalizaba el cese de sus operaciones y el despido de la totalidad del personal.

El propio Secretario General del gremio, Alejandro Crespo (SUTNA), fue retenido por la policía dentro del establecimiento. Poco después, sus operarios ingresaron y lo tomaron, amenazando con no retirarse hasta su reapertura. Acto seguido, la Secretaría de Trabajo decretó la conciliación obligatoria, lo que debería retrotraer la situación a 15 días antes del conflicto.

Pese a hechos como el señalado, esta nefasta legislación laboral no es irreversible, ya que queda sujeta a la lucha de clases. Para más dato, desde el año 2000 se presentaron 90 proyectos  referidos al tema. Y la CGT acaba de anunciar que habrá de judicializarla debido a su carácter inconstitucional.

De modo que, si - como parece - el campo popular pierde este round de la pelea, cuando sea capaz de modificar la hegemonía social y el sentido común existentes, deberá retomarse y profundizarse el debate apenas larvado sobre las nuevas formas de trabajo condicionadas por la Revolución Tecnológica, y la mejor manera de legislar al respecto. Sin ir más lejos, muchos especialistas ya vaticinan que dentro de entre 2 y 5 años la Inteligencia Artificial reemplazará alrededor del 50% del trabajo humano.

La joven y aguda politóloga Leyla Bechara ha aportado la insoslayable visión de su generación sobre el tema (https://www.rumbo180.com/blog-posts/anatomia-del-despojo?utm_source=ig&utm_medium=social&utm_content=link_in_bio)

Como “dato de color”, agreguemos que en los últimos días tuvo lugar en la India una cumbre destinada a regular la IA a fin de que su desarrollo no afecte los derechos humanos ni el bienestar de los pueblos. A dicho encuentro  concurrieron importantes CEOs de la oligarquía tecnológica global, y algunos presidentes. Ni EEUU ni Argentina enviaron delegación oficial.

En todo caso, el saldo más positivo del nuevo escenario que se viene configurando en nuestro país, signado por la casi total ausencia de políticas universales en materia social, será la creciente toma de conciencia colectiva acerca de que en el marco de la crisis civilizatoria y el orden global post democrático vigentes, nada más puede esperarse de partidos políticos venales y rentistas ni de un sindicalismo patronal exclusivamente ocupado en defender sus intereses corporativos.

Poco a poco, el pueblo lo va entendiendo. Como lo expresara con meridiana claridad una vecina de Capilla del Monte (Córdoba) que repudió junto a la asamblea comunitaria local la regresiva medida aprobada en la Cámara Baja: “es un cambio en las relaciones de fuerza que tenemos, la única manera es organizarnos desde abajo, porque además ya no contamos con las direcciones sindicales”.

Si aquello de crisis y oportunidad tiene algún asidero, transitamos un excelente momento para retomar las mejores prácticas participativas que quedaron a mitad de camino a partir del Argentinazo de 2001, en pos de gestar una democracia directa que habilite al pueblo ya no solo a debatir la política sino - fundamentalmente - la economía.

Y ese tren no pasa con frecuencia.- 

 

JORGE FALCONE



sábado, 14 de febrero de 2026

Mientras el Imperio cruje

CERRAR FILAS JUNTO A LA CLASE TRABAJADORA

COMO ÚLTIMA FRONTERA DE LA DIGNIDAD NACIONAL

"Resulta imprescindible reorganizar al movimiento sindical, de trabajadoras y trabajadores, en el sentido inicial del reagrupamiento que dio origen al Congreso de Trabajadores de la Argentina en los 80/90 del siglo pasado. Es un propósito vigente y más necesario aun, que trasciende iniciativas parciales de grupos, movimientos y partidos, y demanda más unidad de acción en la resistencia, al tiempo que se articula un proyecto político alternativo que le otorgue posibilidad de existencia a la confrontación con la liberalización en curso. Se trata de animar un nuevo tiempo de acumulación de poder popular para la emancipación.” 

Julio Gambina

Doctor en Ciencias Sociales de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA.

“Un golpe más al ingreso popular: media sanción de la reaccionaria reforma laboral”

 

Misceláneas globales 

Las cosas están más o menos así: El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, advirtió que su país adoptará “contramedidas militares” si Occidente decide incrementar su presencia armada en Groenlandia, en respuesta a la posibilidad de que la isla se convierta en un enclave estratégico contra Moscú. Lavrov explicó ante legisladores que “en caso de militarización de Groenlandia y de la creación de capacidades militares destinadas a Rusia, tomaremos medidas adecuadas, incluidas las de carácter técnico-militar”.

Por su parte, uno de los destructores del grupo de portaaviones Abraham Lincoln, el Petersen (DDG 121), llegó hace unos días al puerto de Fujairah, Emiratos Árabes Unidos. La distancia de este barco a la costa más cercana de Irán (Jask) es de menos de 150 kilómetros. 

En tanto, en Roblox están apareciendo universos donde se recrean redadas migratorias y, en respuesta, protestas virtuales contra ellas.  De este modo, lo que sucede en Estados Unidos se traslada al popular videojuego y convierte a la plataforma en un nuevo escenario de disputa social.

Paradojalmente, además de al presidente argentino - su principal aliado en la región - , Donald Trump cursó invitaciones a otros 26 líderes mundiales para integrar a partir del 19 de febrero el board de su Junta de Paz personal. En la ocasión, Javier Gerardo Milei compartirá idéntico escenario con el emir de Qatar, el presidente de Paraguay y el primer ministro de Turquía, entre otros jefes de Estado.

Los países más poderosos de Europa - Alemania, Francia, Reino Unido - rechazaron la creación de este organismo alegando que sus intenciones geopolíticas se solapan con las facultades institucionales del Consejo de Seguridad de la ONU.

Benjamín Netanyahu - primer ministro de Israel - aceptó integrar dicha Junta pese a la presencia de Turquía y Qatar, dos países que actúan en tándem para proteger a Hamas y condenar al gobierno de Jerusalén. 

Así, mientras en su interior, amenazado porque el componente blanco anglosajón pronto constituya una selecta minoría ante la creciente presencia inmigratoria latina - fenómeno recientemente puesto de manifiesto con la impactante performance del artista borinqueño Bad Bunny en el Súper Bowl LX Halftime Show 2026 -, el Gran País del Norte libra una cuenta regresiva destinada a reordenar el damero global antes de que el martes 3 de noviembre próximo la gestión Trump resulte sepultada por votos opositores, en tanto el Gigante Asiático contempla sus movimientos con proverbial paciencia, propia de la trajinada cita que reza “siéntate a esperar y verás pasar el cadáver de tu enemigo”.

 

Desvelos locales

Los pueblos del mundo ya lo saben: En Argentina tiene lugar un vertiginoso proceso de depredación de la industria y el trabajo. En vastos sectores afectados, el malestar reinante parte de percibir que, pese a ello, no habría resistencia contra semejante atropello.

Sin embargo, más allá de la incidencia de la guerra cognitiva en curso, la realidad contante y sonante desmiente tal presupuesto, al punto tal de que unas fuerzas represivas de modesto origen, movilizadas para reprimir a su propia clase, acaban de poner el grito en el cielo en la Provincia de Santa Fe.

Efectivos de la policía local protagonizaron una protesta que generó tensión ante la posibilidad de acuartelamiento del resto de la fuerza. La movilización comenzó con dichos agentes junto a familiares, concentrándose frente a la Jefatura de Policía para exigir mejoras salariales y condiciones laborales ante la marcada pérdida de poder adquisitivo. Tuvo lugar en Rosario y otras localidades, incluida la capital provincial. Tras varias horas manifestando, efectivos en servicio recibieron la orden de desalojar a sus compañeros, que estaban bloqueando la calle con patrulleros y motos oficiales. El reclamo por salarios, salud laboral y condiciones de trabajo viene creciendo desde hace meses y recrudeció  luego de que un agente de 32 años se quitara la vida frente a la sede del Cuerpo Guardia de Infantería.

La medida de fuerza demuestra la descomposición del propio aparato del Estado y la creciente miseria social. El gobernador Pullaro acaba de aprobar un reajuste salarial y desistir de pasar a retiro a los cabecillas amotinados, mientras los libertarianos, amenazados con que dicho reclamo se esparza, se abstuvieron de intervenir en la provincia. 

Eso no es todo. En un momento en el que el gobierno nacional - cuya suerte hoy depende del incierto destino del magnate inmobiliario que ocupa el Salón Oval de la Casa Blanca - vive un verdadero festival de renuncias y despidos (en lo que va del año ya se fueron el titular de la Unidad de Intervención Financiera, el director del INDEC, el secretario de Transporte y el presidente de Nucleoeléctrica Argentina), en los últimos días, además de la  movilización popular específicamente convocada para rechazar la regresiva reforma laboral oficialista, cuyos retoques parciales han venido negociando bilateralmente gobernadores y gremios colaboracionistas, la Columna “Juana Azurduy”, integrada por representaciones juveniles y sindicales de perfil patriótico, volvió a burlar a la guardia pretoriana del magnate británico Joe Lewis marcando presencia en un Lago Escondido (Río Negro) tan nuestro como las Islas Malvinas; a su vez, tuvo lugar una reedición de la Marcha del Orgullo Antifascista y Antirracista, que recorrió el centro porteño movilizando una confluencia político social de cuatro cuadras de gente; y la Asamblea por el Agua de Mendoza, a pesar de sus presxs y judicializadxs,  continúa peleando a brazo partido para salvaguardar esa fuente de vida.

Si a esto último se le suma el inicio del histórico juicio oral a 7 productores y 2 funcionarios públicos de Pergamino por fumigaciones con agrotóxicos, lo cual  tendrá lugar en el Tribunal Oral Federal Nro. 2 de Rosario, verdadero hito en una lucha completamente asimétrica contra un agronegocio que mueve millones de dólares, a costa de envenenar cuerpos y territorios, nadie en su sano juicio puede sostener que nuestro pueblo agacha la cabeza ante el poder o que luchar no sirve.

En todo caso, hilando fino llegaremos al trajinado argumento de la falta de unidad en la lucha. Y, en efecto, esa percepción nos permitirá advertir, tan solo revisando cada eje convocante enumerado, en un primer caso el referido a las condiciones de trabajo; a continuación el de la soberanía territorial (que, por cierto, en pleno Siglo XXI también debe incluir la cultural, la cognitiva, y la de los cuerpos); luego, la causa de género y de raza, nucleada en torno a una definición probablemente inevitable - el rechazo al fascismo - pero que, así formulada, parecería no terminar de prender entre las grandes mayorías; y, por último, la lucha ambiental en defensa de los bienes comunes, indudablemente vinculada con la soberanía, lo que a menudo no queda tan claro como cuando se lo vincula con la disputa por una determinada franja territorial.

Indiscutiblemente, citando el título de un film probablemente oscarizable, se trata de una batalla tras otra libradas para evitar la disolución nacional. Pero ofreciendo el flanco de su dispersión, en un momento donde se libra la Madre de todas las Batallas, en tanto apunta a quebrar el espinazo de la clase social que vive de su trabajo, y ha sido la protagonista principal de los grandes cambios que registra la Historia.

El oficialismo logró cerrar esta semana con una demostración de fuerza que apuntala una posible victoria en la inminente sesión en Diputados. Pero en la Cámara baja no alcanzan a seguir el impulso que Patricia Bullrich le imprime al tratamiento del proyecto de “modernización”. Por fuera de la intransigencia que venden los voceros oficiales, en el Gobierno mantienen ventanas de intercambio, y la letra chica ya incluye la derogación de cuatro estatutos.

De hecho, la discusión reservada que ha venido manteniendo la cúpula cegetista con Santiago Caputo, Bullrich y los Menem alcanzó un significativo acuerdo: se eliminarían o modificarían puntos que alteran el derecho colectivo (negociaciones nacionales mantendrán su prioridad) y que golpean las finanzas de las obras sociales. Ese entendimiento fue clave para que la central convocara a una movilización y no a un paro el pasado miércoles. 

Hay que decirlo: La citada movilización, más cualitativa que cuantitativa, no estuvo a la altura de las circunstancias. Pese a ello, se presentó batalla. No está de más expresar que, cuando no predomina en las masas un ánimo insurgente, cualquier desborde de hartazgo será objeto de las más variopintas conjeturas. Quienes alguna vez entendimos necesario ejercer la acción directa en favor de una causa que lo justificara, no nos plegaremos a reflotar la nefasta Teoría de los Infiltrados. Antes bien, consideramos que un piberío aguerrido y sin representación alguna puso en acto toda la bronca que todavía están rumiando muchxs compatriotas aún no decididos a desatar la suya. Dicha circunstancia habilita un interrogante sumamente incómodo para las mentes biempensantes: En un contexto post democrático, ¿qué es lo que aún se puede conseguir de buenas maneras?

A nuestro modesto criterio, lo verdaderamente repudiable, al fin y al cabo, fue continuar sesionando con represión en las calles. 

En ese marco, resulta estridente la claudicación de una cúpula sindical que se hace merecedora al cadalso.

Sobran los antecedentes que explican el escaso poder de fuego actual del campo popular. Desde el espectro global, con la implosión en la ex Unión Soviética de la última utopía civil de bienestar colectivo, pasando, en un plano local, por la lobotomía social perpetrada en nuestro país por el último gobierno de facto, que hizo tabla rasa con la conciencia crítica acumulada a lo largo de varias generaciones, hasta llegar a la capitulación de un movimiento nacido con la insurrección del 17 de octubre de 1945, que hizo de la Justicia Social su nave insignia, y a cuya dirigencia la dramática realidad social descripta parece pasarle por encima.

A ese respecto, hemos sostenido en diversos cenáculos - generalmente sin eco alguno - que Argentina está ingresando en su fase post peronista. Más allá de los momentos épicos, claudicantes, o hasta entreguistas que atravesó el movimiento creado por Juan y Eva Perón, la hipótesis que sostenemos no resulta digna de celebración. Para fundamentar la degradación que advertimos al respecto, no basta con reseñar las últimas candidaturas con que ha competido electoralmente dicha fuerza ni sus correspondientes derivas (Daniel Scioli, Alberto Fernández, Sergio Massa) Sin embargo, la posible sanción de la Reforma Laboral propuesta por el anarco capitalismo y la aprobación de la baja de imputabilidad para punir delitos, acompañadas por una mayoría parlamentaria, dan de lleno  contra el ideario que alguna vez propuso que donde hubiera una necesidad hubiera un derecho, y que los únicos privilegiados fueran los niños.

Con semejante cóctel, mal se podría imputar al campo popular la principal responsabilidad en materia de desarticulación de las abundantes luchas en curso.

Creemos que hoy no basta con responder al imperativo moral de asistir a cuanta causa justa nos convoque, para dormir más tarde con la conciencia tranquila: La convocatoria más eficaz es la que contempla un objetivo de interés colectivo y, por su masividad y organización, garantiza incidir sí o sí sobre la realidad concreta.

Bien sabemos que remontar un proyecto emancipador para la Argentina del Siglo XXI, en un momento histórico en el que no están en auge ni los santos ni los héroes, no es una tarea menor. Es más, puede que ya no sea ni la fábrica ni el sindicato sino el territorio el punto de acumulación política que permita revertir la hegemonía social y el sentido común vigentes. Pero irlo dilucidando es el perentorio deber de toda militancia insumisa.

Por lo pronto, nuestro pueblo no llega a esta circunstancia despojado de referencias para la pelea. Los Aguiar (ATE), los Furlan (UOM), los Crespo (Neumático), los Yofra (Aceiteros), y tantos más, existen. Solo hace falta la plena conciencia de que no habrá otra oportunidad para seguir siendo un país digno, que autoconvocarse saltando la tranquera que imponen las dirigencias venales y rentistas que debieran defender nuestros intereses y nos rifan al mejor postor.

De momento, que ATE haya desafiado a la central obrera convocando a todos los trabajadores a "parar igual" contra la reforma laboral es un digno antecedente a tener en cuenta. Y en igual sentido va que se haya constituido un Frente de Unidad Sindical que aglutina a los gremios combativos, e incluso a algunos nucleados en la CGT, como Camioneros y la UOM.

“La Patria existe, la Patria vencerá”, rezaba la máxima principal del mejor Saúl Ubaldini. Es hora de convencerse de que en este preciso instante está en juego como nunca antes ni más ni menos que la autodeterminación nacional.

El trovador español Paco Ibañez sabe corear unos poderosos versos de Gabriel Celaya que vienen muy a cuento en la circunstancia descripta:

Nosotros somos quien somos.
¡Basta de Historia y de cuentos!
¡Allá los muertos! Que entierren como Dios manda a sus muertos.

Ni vivimos del pasado,
ni damos cuerda al recuerdo.
Somos, turbia y fresca, un agua que atropella sus comienzos.

Somos el ser que se crece.
Somos un río derecho.
Somos el golpe temible de un corazón no resuelto.

(…)

De cuanto fue nos nutrimos,
transformándonos crecemos
y así somos quienes somos golpe a golpe y muerto a muerto.

¡A la calle! que ya es hora
de pasearnos a cuerpo
y mostrar que, pues vivimos, anunciamos algo nuevo
.-

 

JORGE FALCONE

A mi amigo Fabián Valle,

referente de la Agrupación “Amarilla y Negra” de taxistas.



sábado, 7 de febrero de 2026

En un mundo en guerra, arranca el Gran Clásico Argentino

LA CLASE TRABAJADORA NACIONAL

CONTRA EL APÁTRIDA MILEI 

“Mientras el mundo celebra la hiperconectividad y el avance científico-técnico y digital, algo se erosiona silenciosamente, la condición humana: la subjetividad, la memoria histórica, el inconsciente colectivo, los imaginarios simbólicos. Vivimos una paradoja histórica: hemos alcanzado un desarrollo moderno que jamás alcanzado en otras épocas, convive con una deshumanización profunda: la palabra es sustituida por la fuerza, el diálogo por la manipulación y la verdad por la guerra cognitiva”.

Pedro Alcalá 

Doctor en Ciencias Sociales venezolano

 

A estas horas, el Gran País del Norte se empeña en que la Venezuela Bolivariana vuelva a ser su colonia petrolera en un contexto de guerra económica y militar como en la 2da Guerra Mundial, y se prepara para atacar política, económica y militarmente los cimientos del naciente mundo multipolar aprovechando la fortaleza de disponer del petróleo venezolano. 

En esa tesitura, Donald Trump anuncia que India sustituirá el petróleo ruso por el venezolano. En un escenario de ataque militar yanqui a Irán esperan contar con suministro seguro y barato del hermano país caribeño para mitigar el impacto de una interrupción del tráfico de petroleros por el Estrecho de Ormuz. 

Simultáneamente, la medida de sustituir el petróleo ruso e iraní por el venezolano para surtir únicamente a los mercados que EEUU. autorice - como India, pero no  Cuba -  contribuye a desmantelar la estrategia rusa de sustituir la venta de su petróleo que antes iba a Europa, a la India, y posiblemente a otros mercados.

El anuncio de Alerta de Seguridad de la Embajada de Estados Unidos en Cuba recomienda guardar agua, alimentos, combustibles baterías eléctricas, mantenerse en contacto con familiares ante un inminente colapso eléctrico nacional en el país que paralizaría las comunicaciones, la refrigeración de alimentos, el suministro de agua y posiblemente la atención sanitaria por falta de suministro a las plantas de los centros de salud. La Embajada ofrece un servicio especial en la red social WhatsApp para mantener informada a la población estadounidense en Cuba. EE.UU. ha preparado las condiciones generadoras de protestas sociales en Cuba provocando una crisis energética con la intensificación del bloqueo económico y la amenaza de sanciones a los países que suministren petróleo o sus derivados a la isla.

Por otra parte, está claro que EE.UU. no podría atacar militarmente a Irán sin antes asegurarse el petróleo venezolano. Tampoco estaría en condiciones de desafiar a Rusia en la defensa que ésta haga de Irán sin antes asegurarse de que Venezuela sustituya a Rusia en el mercado petrolero, golpeando así sus ingresos por exportación.

Paralelamente, el control de los yacimientos de litio de Bolivia, Chile y Argentina, de coltán en el Congo y de uranio en Groenlandia le permite mitigar la dependencia de minerales estratégicos afectando la capacidad disuasoria de China como exportadora de tierras raras.

Tras disponer del petróleo de las invadidas Libia y Siria, el siguiente paso es obligar a Canadá y a Venezuela a garantizarle sus yacimientos petroleros a perpetuidad y a Groenlandia a iniciar la explotación de ese oro negro contra su voluntad (hasta ahora ese país ha decidido no explotar a gran escala el codiciado hidrocarburo y el uranio debido al alto impacto ambiental que ello supone) no solo debilita la capacidad disuasoria de Rusia e Irán sino además le permite a EE.UU. dejar de depender de Arabia Saudita - por el acuerdo de este país con China y la India para venderles petróleo saudita en yuanes y rupias - y procurar reflotar el petrodólar, lo cual reposicionaría a esa divisa en plena desvalorización.

De modo que Trump no debería ser subestimado en su capacidad estratégica para rediseñar el mundo.

Pero, a la vez, ocurre que su país padece una crisis de significativa proporción, que obliga a Washington a apelar a formas de represión cada vez más salvajes y, en consecuencia, a una censura cada vez más estricta, como acaba de demostrarlo la detención de Don Lemon, antiguo presentador de la CNN, tras cubrir las protestas de Minneapolis contra la política migratoria de Trump. El periodista quedó a las pocas horas en libertad sin fianza. Poco después, otra reportera del lugar fue arrestada por acompañar a unos activistas durante un servicio religioso.

A ello se ha sumado una nueva desclasificación de los llamados Archivos Epstein, que vinculan al primer mandatario yanqui con una red de trata  regenteada por el magnate financiero, ​ delincuente sexual infantil y violador en serie estadounidense, ​“suicidado preventivamente” el 10 de agosto de 2019 en el Metropolitan Correctional Center de Nueva York, y conocido por sus estrechos vínculos con figuras influyentes del mundo político, académico, del entretenimiento y del ámbito empresarial. No obstante, aquí cabe señalar que los intereses que silenciaron a Jeffrey Epstein no lo hicieron debido a su flagrante descomposición moral, sino a su condición de lobista del sionismo israelí. Vale decir, de hombre que sabía demasiado.

Ahora, millones de páginas, miles de fotos y horas de registros audiovisuales fueron liberados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos en el marco de nuevas obligaciones de transparencia. No se trata de una filtración ni de una investigación periodística aislada, sino de un acto institucional que, paradójicamente, produce más ruido que claridad. La verdad aparece, pero fragmentada, incompleta, dispersa en un océano de papeles que exige interpretación más que consumo inmediato.

En los flamantes archivos, aparecen mencionadas figuras de primer orden del poder global: el ex príncipe Andrew del Reino Unido figura de manera reiterada en correos, agendas y registros de contacto; Trump aparece citado miles de veces en documentos que incluyen referencias periodísticas y testimonios; Bill Gates y Elon Musk son mencionados en intercambios sociales y correos vinculados a encuentros o invitaciones; también aparecen nombres de financistas y empresarios como Steven Tisch y Howard Lutnick, además de políticos británicos como Peter Mandelson. Otros nombres que aparecen en los correos son los de Noam Chomsky, Stephen Hawking, Woody Allen, Bono o el argentino Roberto Giordano. Todos ellos insertos en un mismo circuito de sociabilidad de élite que rodeaba al influyente difunto.

En el transcurso de la última semana, los aberrantes delitos cometidos por la adinerada minoría que frecuentaba la isla del millonario en cuestión han sido repetida y atinadamente comparados con la metáfora cruel que propone el potente film Saló. Los 120 días de Sodoma, cuya realización - sumada a recurrentes denuncias contra el poder de la época - costara la vida al cineasta y poeta italiano Pier Paolo Pasolini, dado que su involuntario testamento cinematográfico  refleja con extrema crudeza la decadencia del régimen fascista que padeció su país, tan semejante a la que hoy exhiben los dueños del planeta.

Si a lo antedicho sumamos la escalada de tensiones entre EEUU y China;  la estrategia de seguridad nacional de la Casa Blanca, que aspira a apropiarse desde Groenlandia al Puerto de Ushuaia; su siniestro plan para urbanizar Gaza, hoy destruida en un 80%; los 32 asesinatos de ICE en Minneapolis, acompañados por 625.000 detenciones; y el reciente lanzamiento de una red social que posibilita el diálogo entre IA, en un momento en que la ex N° 2 del FMI, Gita Gopinath, declara que todo el dinero de los grandes fondos de inversión se invertirá en esa tecnología cuyos servidores consumen cantidades industriales de agua y energía, y sus mentores prevén montar granjas de los mismos en la Patagonia, aprovechando las  250.000 hectáreas arrasadas por incendios evitables… entre otras “menudencias”, así despunta  un año considerado bisagra por numerosos analistas.

Ante el panorama descripto, desde el pensamiento crítico cada vez hay más coincidencia acerca de que la ofensiva de Occidente contra el multilateralismo bien puede llevarnos a una nueva guerra mundial. Sin embargo, algunos incautos aún consideran esa posibilidad como una exageración conspiranoica. Aunque en el Norte Global se estén construyendo aceleradamente bunkers antinucleares para “salvar” del próximo diluvio a los selectos pasajeros de un nuevo Arca de Noé.

Mientras, en nuestro sufrido país todavía hay gente que ignora o también interpreta como tremendista la afirmación de que Argentina va camino a convertirse en una estrella más de la bandera estadounidense, muy a pesar de que abundan datos que confirman su avanzada condición colonial, como lo confirma obscenamente Santiago Caputo en su reciente mensaje publicado en la red social X, en el que analizó la posición supuestamente ventajosa de Argentina en el mapa mundial. Según el asesor presidencial, las principales potencias atraviesan un proceso de reorganización estratégica. “Los grandes bloques de poder están buscando cómo integrarse verticalmente. Hay una búsqueda desesperada de las potencias de minerales, energía, alimentos, etc.”, señaló, antes de subrayar: “Nosotros tenemos todo eso”. A buen entendedor, pocas palabras.

Como recordarán los más viejos, en la fábula de El Pastor Mentiroso, la última vez que este gritó “que viene el lobo”, ya fue demasiado tarde.

En tanto, un Javier Gerardo Milei que representa algo más que al antiperonismo histórico, ya que capitaliza las horribles performances de ese movimiento durante los últimos 15 años, continúa enseñoreándose como único referente de la derecha local, aprovechando la temporada veraniega para rockear en Mar del Plata junto a  Fátima Flores o seguir agitando a su tropa en el Derecha Fest de Punta Mogotes,  por ahora ajeno a la circunstancia de que si el protector con que cuenta en Washington es eyectado del poder, ambos irán a parar inexorablemente al basurero de la historia.

Y, a propósito de eso último, corresponde consignar que 18 senadores republicanos acaban de unirse a los 51 demócratas para avanzar en la exigencia de juicio político contra Donald Trump, inaugurando una situación sin precedentes, consistente en el pedido de impeachment a un presidente en ejercicio por parte de miembros de su propio partido.

De modo que, mientras puede, el ex panelista de Intratables disfruta impunemente de su cuenta regresiva en la Casa Rosada, permitiéndose llamar Don Chatarrín a un potentado como Paolo Rocca, - quien posee gran influencia en la UIA y cuya gente maneja ni más ni menos que el Ministerio de Trabajo -, ahora víctima del aluvión de importaciones contrario al proteccionismo que ejerce la administración Trump.

Ante este cuadro de situación, consultado por algunos medios acerca de hasta cuándo durará el apoyo a Milei, el antropólogo Pablo Semán acostumbra a responder “porqué dejarían de apoyarlo”.

Acto seguido, el cientista social da el ejemplo de tantos trabajadores de Rapi que opinan que “ahora estamos mal pero vamos a estar mejor”. Según el estudioso, de momento buena parte de la gente se conforma con descender cada vez menos de la estantería social, recurriendo a veces hasta a rentabilizar el chapuzón en un container convertido en pileta pública.

En semejante marco, la Batalla Cultural que Antonio Gramsci concebía como el acto de habitar el sentido común, es encarada por el mileísmo como combate contra el mismo. Algo de eso ocurre con la apropiación libertariana del sable corvo que perteneciera al Gral. Don José de San Martín. Pero corresponde advertir que para desmantelar el imaginario igualitarista de la Argentina Profunda hace falta mucho más que un mandato electoral.

Para el buen entendedor, los pueblos del mundo vienen ofreciendo elocuentes ejemplos de que “siempre que llovió paró”: Ahí está para demostrarlo el ejemplo de los más de 600 bomberos franceses que participaron en una movilización en Lille para denunciar la falta permanente de personal en las estaciones de bomberos del departamento y exigir fondos del SDIS 59. Esos bomberos arremetieron contra la fuerza represiva del CRS, cuando comenzaron sus provocaciones y la andanada de gas pimienta. El resultado fue una verdadera paliza colectiva desbordando a la represión al punto de que esta tuviera que suplicar para escapar de la manifestación. Como queda de manifiesto, los recortes para bomberos y brigadistas no constituyen una política exclusiva de Javier Milei, pero estos trabajadores no tuvieron reparo en darles una paliza al CRS y mandar un mensaje global: somos más pueblo que milicos.

Y otro tanto le ocurrió recientemente al actual presidente derechista de Bolivia, quien asumió con la intención de emular a Milei intentando imponer en el hermano país un nuevo orden conservador, y 60 piquetes obligaron a su gobierno a negociar con las comunidades.

Recapitulando, aunque la gestión libertariana semeje un monólogo al que la oposición carece de disposición o fuerza para contradecir, sin prisa pero sin pausa parece ir ordenándose la interna en el PJ bonaerense. Por su parte, Cristina Kirchner afrontará en los próximos días definiciones relevantes para su futuro personal y político. El kirchnerismo, hoy en baja, supo  interpretar e intentó representar el reclamo social de 2001, pero aún nadie da en el clavo para interpelar al sentido común actual.

Inflación, seguridad, corrupción, son temas que una oposición casi totalmente volcada a lo transaccional no toma en cuenta. Si las diferencias de Milei con Trump - y la endeblez institucional de este último - constituyen el punto débil de La Libertad Avanza, la anomia opositora constituye su punto fuerte.

Sabido es que gran parte de la dificultad existente en materia de representación  estriba en la enorme heterogeneización del campo popular y la fragmentación de la clase media, básicamente merced a la precarización o uberización laboral y el desempleo. Pero sortear dicha dificultad es un desafío impostergable de toda militancia insumisa que aspire a construir un nuevo horizonte emancipatorio.

A todo esto, frente a la multiplicidad de iniciativas socio ambientales y soberanistas en danza (contra la reforma laboral, los incendios intencionales, o en defensa de los glaciares), y seguramente teniendo más presente que nunca la vieja consigna que empieza “con los dirigentes a la cabeza…”, la Confederación General del Trabajo (CGT) confirmó una movilización para el día en el que el Senado debatirá el mentado proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno, aunque aún no hay consenso para concretar el paro general que tanto reclaman las bases. 

Como venimos afirmando desde principios de 2026, en la tierra de Evita y el Che se inicia un año sin elecciones nacionales que dispersen las luchas, y con varios aniversarios trascendentes (medio siglo del último Golpe de Estado oligárquico - militar genocida, de la caída en combate del Comandante del PRT - ERP Mario Roberto Santucho, del fallido intento por escarmentar al movimiento estudiantil con la Noche de los Lápices, y 40 años del Primer Encuentro Nacional de Mujeres), todas ellas conmemoraciones aptas para re historizar, comprender, y combatir contra el presente que nos toca.

Recientemente, el hijo del propio Santucho, sociólogo, periodista, escritor e integrante del colectivo editorial de la Revista Crisis, expresaba en el diario  Tiempo Argentino que, en este contexto, “seguir operando y actuando con los parámetros de la situación anterior explican la ineficacia del campo popular. Tenemos que hacer un reseteo crítico y darnos cuenta de que cambió el escenario”.

Reza un adagio alquímico que "por el fuego la naturaleza se renueva íntegramente". Los pueblos deben comenzar a entender que la única forma de erradicar al sistema imperialista de gobiernos corruptos que arrasan con nuestros derechos es quemándolo hasta las cenizas para que lo nuevo florezca de ellas.-


A la memoria de “Beto” Pianelli, metrodelegado

A lxs 9 activistas encarcelados en Mendoza por defender el agua,

a quienes la lucha popular ha conseguido que se les conceda prisión domiciliaria

 

JORGE FALCONE

 


sábado, 31 de enero de 2026

El Imperio agoniza matando a propios y ajenos

EN BUSCA DE UNA ALTERNATIVA POPULAR

ANTE EL NUEVO ORDEN GLOBAL POST DEMOCRÁTICO

Durante la pandemia del COVID 19, no pocos idealistas creímos advertir indicios de un eventual nuevo orden global más humano y en sintonía con la Madre Tierra, a partir del clareamiento de cielos y espejos de agua propiciados por la desaceleración de la economía, la incursión de animales silvestres en algunos cascos urbanos, y el emocionado reconocimiento general al compromiso de los agentes de salud.

Sin embargo, tras el desconfinamiento, ese “Efecto Disney” se disipó de inmediato. Para muchos analistas de la política internacional, aquella cuarentena ofició como caldo de cultivo de un nuevo orden global post democrático del que ya habla sin tapujos desde el Wall Street Journal al Partido Verde británico, y que ha sido categóricamente confirmado durante la madrugada del 3 de enero próximo pasado con la incursión imperial a sangre y fuego en una nación soberana de Nuestra América, cuya motivación - el saqueo del petróleo - no intentó maquillar ninguno de sus promotores.

Como si no alcanzara con ello, acaba de trascender la advertencia del presidente de EEUU, Donald Trump a las autoridades venezolanas, afirmando que si no cooperan con las exigencias de Washington, “están preparados para un segundo ataque”, incluso más duro que el primero. Esta amenaza surge tras la operación que resultó en la captura del presidente constitucional de la Venezuela Bolivariana, Nicolás Maduro Moros, y el interinato en ese cargo de Delcy Rodríguez. Trump explicó desde la Casa Blanca que mantienen contactos con la presidente interina y canales abiertos con Caracas, pero insistió en que si las autoridades “no se portan bien”, podría haber una nueva ofensiva militar estadounidense dentro del territorio venezolano. Por su parte, Rodríguez ha rechazado públicamente las órdenes de Washington sobre la política interna venezolana, defendiendo que las decisiones del país deben tomarse desde adentro e insistiendo en la intención de resolver las divergencias a través del diálogo político, no por imposiciones externas. Esta tensión se da en un momento crucial tras la captura de Maduro, donde Washington ha mostrado interés en influir en la “transición” política, incluso vinculando temas como el acceso al crudo y la restauración de relaciones diplomáticas, lo que ha reconfigurado la dinámica interna y regional.

Pero “no todo lo que brilla es oro” para la Casa Blanca. Sin ir más lejos, la muerte ante cámaras del enfermero norteamericano de 37 años Alex Jeffrey Pretti en Minneapolis y la ofensiva del ICE bajo el segundo mandato trumpista ha propiciado que hasta la propia prensa hegemónica del Gran País del Norte califique dicha operatoria como Terrorismo de Estado. Los medios de todo el planeta han repasado hasta el cansancio las imágenes que desmienten la versión oficial, dan cuenta del clima de impunidad, el choque entre el gobierno federal y Minnesota ante la denuncia de “ocupación”, y el despliegue de la Guardia Nacional. Además, explican cómo la persecución migratoria se convirtió en un negocio multimillonario: privatización de entrenamientos, contratos tecnológicos, biometría e inteligencia artificial, y un aparato armado que opera como fuerza de guerra interna, a la manera de las propiciadas por la Doctrina de Seguridad Nacional que dio fundamento a los Terrorismos de Estado que campearon en Nuestra América entre los años 70 y 80. Protestas en ascenso, derechos civiles en retroceso y la pregunta clave de esta era: cuando un Estado mata sin consecuencias, ¿qué queda de la democracia?

Como viene siendo público y notorio, toda acción criminal perpetrada por las fuerzas que deberían preservarnos está precedida por abundantes argumentos tendientes a justificarla.

Ante la ya flagrante guerra cognitiva y cultural en curso, el combate al neofascismo deberá encargarse de desmantelar la manipulación emocional, la desinformación y el uso de IA que buscan hackear la mente y polarizar a la sociedad. Las claves incluyen fortalecer la educación crítica, fomentar la autonomía mental, combatir fake news en redes sociales y construir narrativas contrahegemónicas que promuevan la solidaridad y el bien común.  

Bajo esa premisa, resulta urgente entender tanto la naturaleza como el alcance de la Guerra Cognitiva, dado que se trata de un "duelo de ideas" y un ataque constante a la percepción, utilizando noticias falsas y clichés para neutralizar el pensamiento crítico.

Su campo de batalla principal son las redes sociales, donde los algoritmos amplifican la polarización y la desinformación.

En tal contexto, se impone al campo popular desmentir noticias falsas en el entorno familiar, cuestionar estereotipos y no callar ante el desprecio normalizado.

La novedad también demanda la creación de espacios de ayuda mutua, defender la educación crítica y promover el altruismo, contrarrestando el autoritarismo, el racismo y el patriarcado, tendiendo a superar la situación meramente defensiva de las luchas y proponer alternativas de futuro, desafiando la narrativa del neofascismo que intenta limitar el pensamiento rebelde. 

Esta lucha es fundamental para neutralizar la manipulación de la percepción pública que busca modificar el comportamiento popular propiciando formas de tolerancia o resignación al autoritarismo.

Así lo describe Peter McLaren en el prólogo, del ensayo “Guerra cognitiva y cultural. Claves para combatir el auge del neofascismo”, sosteniendo que tal conducta “juega un papel importante en el desarrollo de un proyecto revolucionario antifascista que intente crear los espacios de ayuda mutua y de altruismo desinteresado, donde el poder se concentre en la comunidad y se dirija al bien común, donde se humanicen las relaciones sociales y se respeten las diferencias, donde se eviten el totalitarismo en política, el autoritarismo en la religión, el paternalismo en nuestras relaciones sociales, el patriarcado en nuestras familias, el ecocidio en nuestra relación con la naturaleza y el epistemicidio en nuestras relaciones con otros grupos, comunidades y países”.

En nuestro caso, bueno es recordar que hacia octubre de 2025 el gobierno de La Libertad Avanza estaba de salida, y no seguiría en ejercicio de no haber mediado el soplo de vida que le insufló la administración Trump, lo cual - definitivamente sin dominio de la inflación - convierte a la libertariana en una gestión de Walking Deads.

Muy a pesar de ello, un primer mandatario inéditamente insensible al dolor ajeno, mientras hace más de 50 días que la Patagonia arde sin más asistencia que la de heroicos socorristas, prefiere imitar al Dúo Pimpinela con Fátima Flores en el auditorio del Hermitage Hotel marplatense, cercado por compatriotas que lo señalan como vendepatria

En conclusión, ahora que el magnate inmobiliario que alquila el Salón Oval de la Casa Blanca parece estar recalculando el desastre que su política de mano dura vino produciendo en Minnesota, vale la pena tomar nota de las lecciones que deja la lucha de ese pueblo, que ha sido capaz de organizarse para hacer sonar bocinazos de alarma ante la proximidad de la represión paraestatal, producir embotellamientos deliberados para obstaculizar su circulación, y hasta dar la vida por semejantes de origen no anglosajón, significativo detalle a tener en cuenta en un momento en que los trolls de Javier Gerardo Milei, procurando ser más papistas que el Papa, denuncian que las villas de emergencias argentinas están pobladas por un 90% de inmigrantes ilegales y supuestamente de dudosa calaña.

En conclusión, todas las alarmas que despierta la gestión anarcocapitalista son pocas. Para tomar debida dimensión, baste con señalar que en los últimos días la Multisectorial No a la Base Yanki en Neuquén expresó su preocupación y alarma ante los aterrizajes en nuestro suelo nacional, desde el 23 de enero próximo pasado, de manera semifurtiva, porque no fueron anunciados públicamente con anticipación (sólo informados por la embajada de los Estados Unidos en tiempo presente, y sin información por parte de los funcionarios del estado nacional argentino), de dos aviones de transporte del Departamento de Guerra de los Estados Unidos (!)

A todo esto, saludablemente, el Frente de Sindicatos Estatales y Gremios de Empresas Públicas que impulsa ATE resolvió realizar un Paro General con movilización el día que se trate la reforma laboral en el Senado y además evalúa anticipar medidas de fuerza en los primeros días de febrero en las provincias cuyos gobernadores respalden el proyecto del oficialismo. El Secretario General de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, además, expresó ese mandato en la reunión que mantuvo en la sede de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) con sindicatos de la CGT. Dicho encuentro dio a luz una nueva herramienta de lucha. Se llama Frente de Sindicados Unidos (FreSU) Lo integran gremios como la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), la Federación de Aceiteros, la Asociación de Trabajadores del Estado y La Fraternidad, entre otros. Este nuevo espacio, donde abrevan gremios de la CGT y de las dos CTA, acordó un plan de acción con movilizaciones en diferentes provincias para culminar el 11 de febrero, fecha prevista para el tratamiento de la reforma en el Senado, en una gran movilización frente al Congreso.

Vale la pena recordar que Daniel Yofra, hoy titular de la Federación de Trabajadores Aceiteros, llevó a los trabajadores de su sector a ganar los sueldos más altos del país y se convirtió en la figura que mejor encarna al sindicalismo combativo. No tiene un lugar destacado dentro de la estructura de la CGT, de la que es crítico, pero en el mundo del trabajo es una referencia indiscutida. Desde allí viene reclamando a los gremios y las centrales obreras - tanto a la CGT como a las CTA - que se pongan al hombro la pelea contra la reforma laboral, no con un paro, sino con un plan de lucha que escalone varias huelgas y movilizaciones. “No hay otra, con este gobierno”, sostiene.

En la misma tesitura, la Asociación de Profesionales y Técnicos del Hospital Garrahan (APyT) convocó a un Cabildo Abierto para organizar “de forma unitaria” la movilización contra la mentada reforma y los cambios en la Ley de Glaciares, que el Gobierno intentará aprobar en el Senado. La cita será el miércoles 4 de febrero en el Hospital Garrahan, a partir de las 16, y también se tratará la “defensa de los 44 trabajadores del hospital sumariados”.

Habrá que ver cómo reacciona la conducción de la CGT, ante esta muestra de autonomía en lo que hace a la lucha contra la reforma laboral.

Por su parte, el activismo LGTBQ+ ha resuelto retomar la iniciativa que impulsara con singular eficacia el 1° de febrero del pasado año. Según sus promotorxs, el antifascismo y el antirracismo deben habitar el conflicto y no la rosca, deben salir a la intemperie y no acostumbrarse a la comodidad, deben centrarse en las necesidades concretas de las vidas que son descartables y no en prácticas agotadas como discutir indefinidamente por montar un escenario o consensuar un documento cuando abundan compañerxs que duermen en plazas y no tienen para comer.

En las últimas horas vienen celebrándose asambleas abiertas en distintos puntos del país para organizar lo que será una nueva Marcha del Orgullo Antifascista a realizarse el próximo 7 de Febrero.

Tales iniciativas traen a la memoria una elocuente estrofa del inolvidable cantautor uruguayo Daniel Viglietti: “que una gota con ser poco, con otra se hace aguacero”.-


JORGE FALCONE