sábado, 31 de enero de 2026

El Imperio agoniza matando a propios y ajenos

EN BUSCA DE UNA ALTERNATIVA POPULAR

ANTE EL NUEVO ORDEN GLOBAL POST DEMOCRÁTICO

Durante la pandemia del COVID 19, no pocos idealistas creímos advertir indicios de un eventual nuevo orden global más humano y en sintonía con la Madre Tierra, a partir del clareamiento de cielos y espejos de agua propiciados por la desaceleración de la economía, la incursión de animales silvestres en algunos cascos urbanos, y el emocionado reconocimiento general al compromiso de los agentes de salud.

Sin embargo, tras el desconfinamiento, ese “Efecto Disney” se disipó de inmediato. Para muchos analistas de la política internacional, aquella cuarentena ofició como caldo de cultivo de un nuevo orden global post democrático del que ya habla sin tapujos desde el Wall Street Journal al Partido Verde británico, y que ha sido categóricamente confirmado durante la madrugada del 3 de enero próximo pasado con la incursión imperial a sangre y fuego en una nación soberana de Nuestra América, cuya motivación - el saqueo del petróleo - no intentó maquillar ninguno de sus promotores.

Como si no alcanzara con ello, acaba de trascender la advertencia del presidente de EEUU, Donald Trump a las autoridades venezolanas, afirmando que si no cooperan con las exigencias de Washington, “están preparados para un segundo ataque”, incluso más duro que el primero. Esta amenaza surge tras la operación que resultó en la captura del presidente constitucional de la Venezuela Bolivariana, Nicolás Maduro Moros, y el interinato en ese cargo de Delcy Rodríguez. Trump explicó desde la Casa Blanca que mantienen contactos con la presidente interina y canales abiertos con Caracas, pero insistió en que si las autoridades “no se portan bien”, podría haber una nueva ofensiva militar estadounidense dentro del territorio venezolano. Por su parte, Rodríguez ha rechazado públicamente las órdenes de Washington sobre la política interna venezolana, defendiendo que las decisiones del país deben tomarse desde adentro e insistiendo en la intención de resolver las divergencias a través del diálogo político, no por imposiciones externas. Esta tensión se da en un momento crucial tras la captura de Maduro, donde Washington ha mostrado interés en influir en la “transición” política, incluso vinculando temas como el acceso al crudo y la restauración de relaciones diplomáticas, lo que ha reconfigurado la dinámica interna y regional.

Pero “no todo lo que brilla es oro” para la Casa Blanca. Sin ir más lejos, la muerte ante cámaras del enfermero norteamericano de 37 años Alex Jeffrey Pretti en Minneapolis y la ofensiva del ICE bajo el segundo mandato trumpista ha propiciado que hasta la propia prensa hegemónica del Gran País del Norte califique dicha operatoria como Terrorismo de Estado. Los medios de todo el planeta han repasado hasta el cansancio las imágenes que desmienten la versión oficial, dan cuenta del clima de impunidad, el choque entre el gobierno federal y Minnesota ante la denuncia de “ocupación”, y el despliegue de la Guardia Nacional. Además, explican cómo la persecución migratoria se convirtió en un negocio multimillonario: privatización de entrenamientos, contratos tecnológicos, biometría e inteligencia artificial, y un aparato armado que opera como fuerza de guerra interna, a la manera de las propiciadas por la Doctrina de Seguridad Nacional que dio fundamento a los Terrorismos de Estado que campearon en Nuestra América entre los años 70 y 80. Protestas en ascenso, derechos civiles en retroceso y la pregunta clave de esta era: cuando un Estado mata sin consecuencias, ¿qué queda de la democracia?

Como viene siendo público y notorio, toda acción criminal perpetrada por las fuerzas que deberían preservarnos está precedida por abundantes argumentos tendientes a justificarla.

Ante la ya flagrante guerra cognitiva y cultural en curso, el combate al neofascismo deberá encargarse de desmantelar la manipulación emocional, la desinformación y el uso de IA que buscan hackear la mente y polarizar a la sociedad. Las claves incluyen fortalecer la educación crítica, fomentar la autonomía mental, combatir fake news en redes sociales y construir narrativas contrahegemónicas que promuevan la solidaridad y el bien común.  

Bajo esa premisa, resulta urgente entender tanto la naturaleza como el alcance de la Guerra Cognitiva, dado que se trata de un "duelo de ideas" y un ataque constante a la percepción, utilizando noticias falsas y clichés para neutralizar el pensamiento crítico.

Su campo de batalla principal son las redes sociales, donde los algoritmos amplifican la polarización y la desinformación.

En tal contexto, se impone al campo popular desmentir noticias falsas en el entorno familiar, cuestionar estereotipos y no callar ante el desprecio normalizado.

La novedad también demanda la creación de espacios de ayuda mutua, defender la educación crítica y promover el altruismo, contrarrestando el autoritarismo, el racismo y el patriarcado, tendiendo a superar la situación meramente defensiva de las luchas y proponer alternativas de futuro, desafiando la narrativa del neofascismo que intenta limitar el pensamiento rebelde. 

Esta lucha es fundamental para neutralizar la manipulación de la percepción pública que busca modificar el comportamiento popular propiciando formas de tolerancia o resignación al autoritarismo.

Así lo describe Peter McLaren en el prólogo, del ensayo “Guerra cognitiva y cultural. Claves para combatir el auge del neofascismo”, sosteniendo que tal conducta “juega un papel importante en el desarrollo de un proyecto revolucionario antifascista que intente crear los espacios de ayuda mutua y de altruismo desinteresado, donde el poder se concentre en la comunidad y se dirija al bien común, donde se humanicen las relaciones sociales y se respeten las diferencias, donde se eviten el totalitarismo en política, el autoritarismo en la religión, el paternalismo en nuestras relaciones sociales, el patriarcado en nuestras familias, el ecocidio en nuestra relación con la naturaleza y el epistemicidio en nuestras relaciones con otros grupos, comunidades y países”.

En nuestro caso, bueno es recordar que hacia octubre de 2025 el gobierno de La Libertad Avanza estaba de salida, y no seguiría en ejercicio de no haber mediado el soplo de vida que le insufló la administración Trump, lo cual - definitivamente sin dominio de la inflación - convierte a la libertariana en una gestión de Walking Deads.

Muy a pesar de ello, un primer mandatario inéditamente insensible al dolor ajeno, mientras hace más de 50 días que la Patagonia arde sin más asistencia que la de heroicos socorristas, prefiere imitar al Dúo Pimpinela con Fátima Flores en el auditorio del Hermitage Hotel marplatense, cercado por compatriotas que lo señalan como vendepatria

En conclusión, ahora que el magnate inmobiliario que alquila el Salón Oval de la Casa Blanca parece estar recalculando el desastre que su política de mano dura vino produciendo en Minnesota, vale la pena tomar nota de las lecciones que deja la lucha de ese pueblo, que ha sido capaz de organizarse para hacer sonar bocinazos de alarma ante la proximidad de la represión paraestatal, producir embotellamientos deliberados para obstaculizar su circulación, y hasta dar la vida por semejantes de origen no anglosajón, significativo detalle a tener en cuenta en un momento en que los trolls de Javier Gerardo Milei, procurando ser más papistas que el Papa, denuncian que las villas de emergencias argentinas están pobladas por un 90% de inmigrantes ilegales y supuestamente de dudosa calaña.

En conclusión, todas las alarmas que despierta la gestión anarcocapitalista son pocas. Para tomar debida dimensión, baste con señalar que en los últimos días la Multisectorial No a la Base Yanki en Neuquén expresó su preocupación y alarma ante los aterrizajes en nuestro suelo nacional, desde el 23 de enero próximo pasado, de manera semifurtiva, porque no fueron anunciados públicamente con anticipación (sólo informados por la embajada de los Estados Unidos en tiempo presente, y sin información por parte de los funcionarios del estado nacional argentino), de dos aviones de transporte del Departamento de Guerra de los Estados Unidos (!)

A todo esto, saludablemente, el Frente de Sindicatos Estatales y Gremios de Empresas Públicas que impulsa ATE resolvió realizar un Paro General con movilización el día que se trate la reforma laboral en el Senado y además evalúa anticipar medidas de fuerza en los primeros días de febrero en las provincias cuyos gobernadores respalden el proyecto del oficialismo. El Secretario General de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, además, expresó ese mandato en la reunión que mantuvo en la sede de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) con sindicatos de la CGT. Dicho encuentro dio a luz una nueva herramienta de lucha. Se llama Frente de Sindicados Unidos (FreSU) Lo integran gremios como la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA), la Federación de Aceiteros, la Asociación de Trabajadores del Estado y La Fraternidad, entre otros. Este nuevo espacio, donde abrevan gremios de la CGT y de las dos CTA, acordó un plan de acción con movilizaciones en diferentes provincias para culminar el 11 de febrero, fecha prevista para el tratamiento de la reforma en el Senado, en una gran movilización frente al Congreso.

Vale la pena recordar que Daniel Yofra, hoy titular de la Federación de Trabajadores Aceiteros, llevó a los trabajadores de su sector a ganar los sueldos más altos del país y se convirtió en la figura que mejor encarna al sindicalismo combativo. No tiene un lugar destacado dentro de la estructura de la CGT, de la que es crítico, pero en el mundo del trabajo es una referencia indiscutida. Desde allí viene reclamando a los gremios y las centrales obreras - tanto a la CGT como a las CTA - que se pongan al hombro la pelea contra la reforma laboral, no con un paro, sino con un plan de lucha que escalone varias huelgas y movilizaciones. “No hay otra, con este gobierno”, sostiene.

En la misma tesitura, la Asociación de Profesionales y Técnicos del Hospital Garrahan (APyT) convocó a un Cabildo Abierto para organizar “de forma unitaria” la movilización contra la mentada reforma y los cambios en la Ley de Glaciares, que el Gobierno intentará aprobar en el Senado. La cita será el miércoles 4 de febrero en el Hospital Garrahan, a partir de las 16, y también se tratará la “defensa de los 44 trabajadores del hospital sumariados”.

Habrá que ver cómo reacciona la conducción de la CGT, ante esta muestra de autonomía en lo que hace a la lucha contra la reforma laboral.

Por su parte, el activismo LGTBQ+ ha resuelto retomar la iniciativa que impulsara con singular eficacia el 1° de febrero del pasado año. Según sus promotorxs, el antifascismo y el antirracismo deben habitar el conflicto y no la rosca, deben salir a la intemperie y no acostumbrarse a la comodidad, deben centrarse en las necesidades concretas de las vidas que son descartables y no en prácticas agotadas como discutir indefinidamente por montar un escenario o consensuar un documento cuando abundan compañerxs que duermen en plazas y no tienen para comer.

En las últimas horas vienen celebrándose asambleas abiertas en distintos puntos del país para organizar lo que será una nueva Marcha del Orgullo Antifascista a realizarse el próximo 7 de Febrero.

Tales iniciativas traen a la memoria una elocuente estrofa del inolvidable cantautor uruguayo Daniel Viglietti: “que una gota con ser poco, con otra se hace aguacero”.-


JORGE FALCONE

 

 


sábado, 24 de enero de 2026

AL BORDE DE UNA GUERRA CIVIL EN SU PROPIO PAÍS

TRUMP ACELERA EL RELOJ DEL JUICIO FINAL

Increíble pero cierto: Según informó el presidente Donald Trump, Washington aplicará un gravamen del 10% a Dinamarca, Noruega, Suecia, Francia, Alemania, Reino Unido, Finlandia y Países Bajos, que se mantendrá hasta que se logre un pacto sobre la compra de Groenlandia por parte de EE.UU. "A partir del 1° de febrero de 2026, todos los países mencionados estarán sujetos a dicho arancel sobre todas las mercancías enviadas a EE.UU. Y el 1° de junio de 2026, aumentarán al 25%", escribió en Truth Social, indicando que los impuestos se mantendrán hasta que se logre un acuerdo para la compra completa de esa gran isla.

Por su parte, las naciones miembro de la Comunidad de Estados Independientes (CEI) han decidido abandonar el uso en transacciones comerciales del dólar estadounidense, que ha dejado de ser la moneda principal para operaciones internacionales en 11 países. Esta decisión busca resignificar el valor de sus propias monedas, reducir la dependencia de la mencionada divisa y mejorar la competitividad en los mercados.

A todo esto, puertas adentro de su país, Trump sostiene una guerra sorda contra los derechos de los trabajadores, erosionando sus salarios y complicándoles la subsistencia. Pese a que la negociación colectiva ha sido un objetivo principal, el perjuicio se extiende mucho más allá. Al volver el trabajo más riesgoso, minar las coberturas laborales básicas e incrementar la precariedad económica y migratoria, su gobierno canceló sistemáticamente la capacidad de los trabajadores para hacer valer sus derechos, organizarse, exigir un salario justo y condiciones laborales dignas.

Como si eso fuera poco, en el Gran País del Norte las calles de Minnesota, han venido semejando a las de cualquier otro país que, al Sur del Río Bravo, entre las décadas del 70 y el 80, cayera bajo el yugo de la Doctrina de Seguridad Nacional promovida por el ex Secretario de Estado yanqui Henry Kissinger. Así, miles de agentes llevan adelante detenciones en medio de protestas que funcionarios locales criticaron y compararon con una “invasión federal”. La tensión excede a los migrantes, y los ciudadanos locales también son detenidos y golpeados, en lo que denuncian como una política "del terror". En medio de dicha escalada represiva, el presidente norteamericano amenazó con invocar la Ley de Insurrección, lo que le permitiría desplegar tropas en el estado.  El magnate inmobiliario reiteró la advertencia con otro mensaje en su red Truth Social: Cuando me vea obligado a actuar, el problema se resolverá de manera RÁPIDA y EFECTIVA”. Además, volvió a atacar al gobierno demócrata local: “El gobernador y el alcalde no saben qué hacer, han perdido totalmente el control y están siendo, en este momento, ¡INÚTILES!“.

En tal contexto, no es casual que la figura de los Panteras Negras reaparezca, avalada por sus viejos fundadores, en una protesta contra la agencia migratoria ICE en Filadelfia, Estado de la Unión donde la portación de armas de guerra es absolutamente legal. La combinación de endurecimiento policial, racismo institucional y persecución migratoria recrea el mismo clima de asfixia que empuja a mucha gente a mirar hacia experiencias históricas de organización comunitaria. Evidentemente, el esfuerzo de los dueños del mundo por desacoplar a la Generación Z de significativos hitos en la lucha por los derechos civiles no siempre da resultado. Como queda de manifiesto, el legado pantera sigue funcionando a la manera de una brújula porque habla del presente.

Concretamente - y como bien lo señala el portal PIA - estamos hablando de un país con el contrato social (salud, vivienda, educación) roto, que vive una descomposición molecular del monopolio de la fuerza en manos del Estado.

Hace tiempo ya, en su tema “A quien corresponda”, el cantautor catalán Joan Manuel Serrat decía "que la tierra cayó en manos de unos locos con carnet". Pues, confirmando que la realidad suele ser mucho peor que como la describe el arte, Trump ha compartido su perspectiva sobre el poder global en una entrevista reciente. Al ser consultado sobre los límites de su autoridad, afirmó que su única restricción es su propia moralidad y su mente. Así, el mandatario que compartió noches de pedofilia con el suicidado Jeffrey Epstein y recibió de la golpista venezolana María Corina Machado la medalla del bastardeado Premio Nobel de la Paz, también dejó en claro que no siente la necesidad de adherirse al derecho internacional, aunque subrayó que no tiene la intención de causar daño a las personas (???) 

Con su proverbial omnipotencia de jugar a dueño del mundo, el hombre ha sumido a la OTAN en lo que podría convertirse en su peor crisis al amenazar con nuevos aranceles a los aliados estadounidenses que se oponen a su intento de apoderarse de Groenlandia en contra de la voluntad de su pueblo, y muy a pesar del endeble principio de acuerdo ensayado con Dinamarca en Bruselas. De aquí en más, si la relativa paz mundial se ve amenazada por la fractura de la alianza militar más poderosa del mundo, dependerá en parte de si los republicanos en el Congreso muestran una inusual determinación para desafiar a su incorregible presidente. Otro factor clave es si los líderes europeos, que respondieron a la última ofensiva de Washington con una unidad firme, amenazarán con consecuencias para Trump y Estados Unidos. La Unión Europea es un enorme bloque comercial, y las represalias podrían golpear los mercados bursátiles estadounidenses que la Casa Blanca presenta como un barómetro del bienestar económico. Pero las represalias comerciales o la limitación de la cooperación militar podrían terminar perjudicando más a los aliados de Estados Unidos que a su protector. Los embajadores de la Unión Europea celebraron consultas de emergencia, y varios líderes aliados de la OTAN que son cercanos a Trump llamaron para expresar su determinación respecto a Groenlandia, un territorio semiautónomo danés. De manera que no debe extrañar que haya  una alarma palpable a ambos lados del Atlántico ante la posibilidad de que la OTAN colapse: En el escenario en ciernes, la política estadounidense de entenderse con la Federación Rusa para aislar a China amenaza con dejar a la vieja Europa librada a su suerte.

La preocupación creciente de los observadores internacionales no es ociosa. Si “para muestra basta un botón”, corresponde tomar nota - además - de que tras las últimas bravatas de Trump contra México, Colombia y Brasil, un anuncio inesperado sacudió al mundo desde Moscú. En una rueda de prensa transmitida en vivo, Vladimir Putin pronunció cuatro palabras que dejaron al planeta sin aliento: “México no estará solo.” Segundos después, el traductor confirmaba lo impensable. Rusia había donado 17 helicópteros de combate a México.

En tanto, de cara a las elecciones de medio término que tendrán lugar este año en Estados Unidos, se han realizado encuestas para evaluar la preferencia de los votantes entre demócratas y republicanos. Además, los sondeos también midieron otras cuestiones relacionadas con la aprobación del presidente Trump y su gestión en diversos temas. Los demócratas tienen ventaja en esas encuestas recientes. De acuerdo con una recopilación que realizó The New York Timesel espacio opositor lleva la delantera en los sondeos que hace poco se llevaron a cabo. La encuesta elaborada por YouGov y The Economist realizada entre el 2 y el 5 de enero contó con la participación de 1551 ciudadanos estadounidenses. Aunque midió distintos temas, se hizo una pregunta concreta sobre los comicios: “Si las elecciones para el Congreso de EE.UU. se realizaran hoy, ¿a quién votarías en tu distrito?". Los porcentajes fueron: 39% para el Partido Demócrata y 32% para el Partido Republicano. El resto de los encuestados se dividieron entre las opciones de otros candidatos, personas que aún no están seguras y quienes ya adelantaron que no tienen la intención de votar.

Recapitulando, como señalara atinadamente el periodista Nico Lantos hace poco más de una semana: A esta altura del partido, queda claro que el 3 de enero el ataque a Caracas y el secuestro de Nicolás Maduro marcaron un parteaguas para la segunda administración de Donald Trump y también para el mundo. La radicalización simultánea en el plano exterior, el interno y también en el simbólico son la señal de que el nuevo mundo no es algo que esté llegando sino que ya está acá. La Argentina, sobreexpuesta a ese riesgo por el gobierno anticonstitucional de Javier Milei, que funciona como un protectorado antes que como una Nación soberana, también se radicaliza. El decreto 941/25 sella el ingreso del país al nuevo Eje y ata la suerte de sus ciudadanos a fuerzas que no podemos controlar”.

A este respecto, toda vez que está en marcha la Gestapo de Javier Gerardo Milei, corresponde poner la lupa sobre el Gran Hermano global, que hoy es el sistema de detección de datos que permitió escanear la Franja de Gaza para decidir blancos de bombardeo, así como elegir objetivos de riesgo para el Imperio en Caracas.  Palantir Technologies, la firma estadounidense de análisis masivo de datos, ya desembarcó en Nuestra América con un contrato firmado con el gobierno de Ecuador para acceder a bases de datos públicas. La noticia debe encender alertas en el resto de los países de la región: si una plataforma con antecedentes  tan polémicos - como su trabajo con ICE en EE. UU. y cuestionamientos éticos por ex empleados e inversionistas - ya opera en un país hermano, urge debatir reglas claras sobre soberanía y privacidad de la información. El tema es político y legal: anticiparse antes de que estas tecnologías decidan por nosotros mientras se impone un interrogante popularizado por el magistral guionista británico de cómics Alan Moore para su saga Watchmen (descarnada distopía sobre un equipo de superhéroes que se excede en sus atribuciones y debe ser eliminado por el propio Estado que los entrenó): “¿quién vigila a los vigilantes?”. Todo parece indicar que Palantir Technologies ve lo invisible, se presenta como la firma capaz de descubrir lo que otros no ven: redes ocultas, patrones criminales, amenazas invisibles. Sus plataformas Gotham y Foundry han sido adoptadas por agencias de seguridad de EE. UU., gobiernos europeos y latinoamericanos, así como bancos y mineras. Su promesa es eficiencia; su riesgo, la concentración de datos sensibles en manos de pocos. Las dos caras de la moneda. En Estados Unidos, Palantir colabora con ICE en la detección y deportación de migrantes, una alianza criticada por organizaciones de derechos humanos. Ex empleados han denunciado la pérdida de principios éticos y fondos de inversión europeos, como Storebrand, la han excluido por su rol en territorios palestinos ocupados. Estas experiencias muestran que la empresa no solo ofrece ventajas operativas, sino también riesgos éticos y políticos de gran calado. Algunos especialistas señalan que el acceso masivo a datos y el avance de la inteligencia artificial vuelven estas herramientas accesibles incluso para empresas privadas. Advierten que el poder de manipular información puede ir más allá de la seguridad y llegar al terreno electoral, con la creación de “votos inteligentes” que reconfiguran democracias. La tecnología de Palantir permite, con relativa facilidad y bajos costos, acceder a herramientas de análisis masivo antes reservadas al ámbito militar.

Nunca está de más recordar que el nombre Palantir tiene origen en la obra El Señor de los Anillos, de J.R.R. Tolkien, y designa al artefacto que utiliza Saruman, el mago descarriado, para controlar la Tierra Media. Por ende, cabe destacar que, si en la vida real Trump es un émulo de aquel maligno hechicero, Javier Milei lo es de su genuflexo sirviente, Grima Lengua de Serpiente.

Pero las consecuencias de semejante servilismo se pagan caras. Por lo pronto, ha habido una dura réplica de Irán al gobierno argentino por declarar grupo terrorista a la Fuerza Quds: “Sin duda recibirá una respuesta adecuada”, manifestó el Ministerio de Relaciones Exteriores persa.

Mientras, el FMI pronostica un rebote y pide más ajuste al gobierno argentino. Efectivamente, el organismo volvió a respaldar el modelo de Milei y auguró un repunte del 4 por ciento para este año y para el próximo. Aclaró que eso dependerá de la capacidad del oficialismo para contener las presiones inflacionarias y sociales.

Al mismo tiempo, la interna dentro de La Libertad Avanza está al rojo vivo. Martín y Lule Menem piensan retomar su ofensiva contra Santiago Caputo después de la sanción de la reforma laboral. "En Marzo vuelve el ataque de los riojanos para sacar a Santiago del Gobierno", según dejó trascender un importante funcionario del gobierno libertariano. Luego de las elecciones ambos primos jugaron fuerte para expulsar al asesor del gobierno. Pero el joven Caputo logró conservar todas las áreas que manejaba y hasta afianzó su control en la SIDE y ARCA. Fue determinante la relación directa que tiene con Milei y una evaluación que le atribuyen a su hermana Karina: "es mejor tenerlo adentro que afuera". Sin embargo, la disputa no se zanjó.

Pero, más allá de los enjuagues de Palacio, la extranjerización de nuestra economía avanza a una velocidad desconocida hasta la fecha. Ya nadie ignora el desembarco de extranjeros en la Patagonia - solo por dar  un ejemplo -, el fenómeno se remonta al Siglo XIX con la instalación de los grandes terratenientes que se vieron beneficiados con el reparto efectuado por el general Roca tras la sangrienta "Campaña al Desierto". En la actualidad los poseedores de grandes extensiones de tierras llegados desde otros países han crecido y avanzaron hasta conquistar 3.609.247 hectáreas de campos patagónicos, que representan el 4,8% del total de la extensión regional. Un informe elaborado por la plataforma El Extremo Sur muestra que Santa Cruz es la provincia más extranjerizada con el 8,1% de las tierras en manos de dueños foráneos; seguida por Neuquén con el 5,5%; Tierra del Fuego con el 4,7%; Chubut con el 4% y Río Negro con un 1,8%. Los colonizadores extranjeros tienen en su poder más de la mitad (54,2%) de las tierras en el departamento neuquino de Lacar (San Martín de los Andes); el 25,8% del departamento santacruceño de Magallanes (San Julián) y el 22,9% del territorio chubutense en Cushamen (Leleque) Esa verdadera "legión extranjera" - conformada por estadounidenses, italianos, ingleses y qataríes - no solamente conquistó una porción estratégica del territorio patagónico, sino que además extendió su dominio hasta el poder político y se benefició con suculentos negocios en la región.

Y eso no es todo. Ese ser insignificante que nos gobierna, quien si es recordado por la Historia lo será por el daño causado a su pueblo y su país, acaba de  intervenir el Puerto de Ushuaia dejando a los trabajadores fuera de sus puestos mediante un operativo sorpresivo con fuerzas federales, que tomó el control total del puerto fueguino, desalojó al personal y abrió un fuerte conflicto político, sindical y laboral en una infraestructura clave para la provincia. Tal es el “servicio a la Patria” que está llevando a cabo ese insecto político que en el Foro de Davos tuvo el tupé de proponer la muerte de Nicolás Maquiavelo (1469 - 1527), uno de los padres de la ciencia política moderna, que abogaba por que fueran los pueblos los custodios de un bien tan preciado como la libertad. Así nos abochornó en la conocida asamblea económica mundial el bufón que hoy dirige el destino nacional y que, en un mundo con justicia mayoritaria, no de élites, - al igual que su amo del Norte - se haría acreedor a poco menos que la pena capital.

Paralelamente, mientras una oposición irrisoria “duerme el sueño de los justos”, el espacio político de Kicillof se expande fuera del territorio bonaerense y se desmarca del kirchnerismo. Hasta ahora el Movimiento Derecho al Futuro no habilitó armados oficiales en el interior, pero se inauguraron locales en Jujuy, y hay lazos en provincias como Corrientes, Chaco, San Juan y Chubut, entre otras.

A su vez, Cristina Fernández vuelve a la actividad política. En febrero, el espacio que conduce iniciará una campaña por su liberación, cuestionando la legitimidad de la elección presidencial de 2027 estando su lideresa proscripta.

En el ámbito gremial, sectores de la CGT reclaman una urgente medida de fuerza contra la reforma laboral en ciernes. Los gremios de la industria y el transporte vienen reuniéndose con la intención de presionar para que se realice una protesta contra la destrucción de los derechos de los trabajadores.

En la misma sintonía, las organizaciones sociales agrupadas en la UTEP, junto a los sectores de izquierda, se preparan para lo que llaman un febrero “caliente”, que iniciará con una marcha el día en que el Senado discuta la iniciativa propuesta por el gobierno anarco capitalista.

Enhorabuena, porque si en cualquier análisis interseccional de la vida política se hecha en saco roto la lucha de clases por privilegiar exclusivamente la de raza y género, el desarme ideológico consecuente del campo popular será monumental.

En resumidas cuentas, como lo expresara el ministro canadiense Mark Carney en ese reciente sincericidio del Norte Global que produjo en la citada cumbre de Davos, el orden mundial conocido tras la segunda Guerra Mundial no vive una transición sino una ruptura.

Ahora que, como en la peor distopía de Netflix, el desquiciado mandatario que ocupa el Salón Oval de la Casa Blanca ensaya su propia ONU convocando a un vergonzoso Consejo de Paz, al mismo tiempo que bate tambores que amenazan con una Tercera Guerra Mundial, bueno es tener en cuenta que frecuentemente, cuando la política carece de respuestas, el arte viene en su auxilio. 

En tal convicción, adherimos al planteo de la talentosa cineasta nacional Lucrecia Martel, que concluye su entrevista en el N° 70 de la Revista Crisis diciendo: “Hay que inventar una fe. Eso de verdad pienso que es el desafío político de nosotros, ¿cómo avanzar sin fe? Y avanzar si fe es avanzar con los otros en las tinieblas, tanteando, pero con los otros. La fe civil es la fe de avanzar a tientas con los otros, ir generando consensos, pequeñas comunidades”.-

 

JORGE FALCONE

 


 

sábado, 17 de enero de 2026

Nuestra América 

SIN UNA NUEVA HORA DE LOS PUEBLOS

NO HABRÁ AUTODETERMINACIÓN

Se ha hablado mucho de la ‘crueldad’. A mi modo de ver se trata de una de esas palabras que no explican, sino que deben ellas mismas ser explicadas. Franco Berardi, ‘Bifo’, habla de una inversión del juicio ético. El hecho de que millones de personas se identifiquen con el verdugo y no con la víctima. El cruel aparece como el vengador. Busca reponer un poder, una supremacía que siente desafiada. Este retorno de los supremacismos está en la base de una tentativa seria de recomponer en términos reaccionarios pueblos enteros. Los componentes monstruosos o psicóticos del presente son inseparables de fenómenos como la pandemia, la destrucción de formas históricas del empleo, la instalación de nuevas técnicas de comunicación y los fracasos de los gobiernos progresistas y la enorme polarización económica y social. Lo que se busca es crear pueblos nuevos, cortados de la historia de lucha del pasado. En los últimos años han surgido además nuevas formas de poder fundados por híper-ricos (que indagan opciones tecnológicas de enorme incidencia en lo militar) y estados imperiales híper-armados que dominan el corto plazo. Todo este escenario es contra-revolucionario. Es importante recordar que las igualdades burguesas, populares y proletarias del pasado fueron producto de revoluciones. El enorme retroceso de esas igualdades no tiene límite, la catástrofe de las culturas igualitarias corresponde a un proceso contra-revolucionario de gran escala”.

Diego Sztulwark

en diálogo con Agencia Paco Urondo


Hace tiempo que el mundo ha dejado de ser un lugar seguro, y que a sus escasos mandantes le importa un bledo acabar con él. Antes de que eso ocurra, tienen previsto irse con la música a otra parte.

A medida que transcurre enero van caducando los buenos deseos de rigor para el año que despunta, y quedando de manifiesto, ya a distancia de los brindis, la decisión de un Imperio enemigo de la humanidad por combatir contra el orden multilateral en ciernes, procurando mantener su agónico supremacismo.

Aunque, a medida que pasan los días, el relato oficial de una operación perfecta como las que Hollywood prefiere comienza a resquebrajarse. De hecho, ha trascendido que hubo en Caracas no menos de 20 bajas de marines Delta, 15 heridos de gravedad, 7 en estado crítico, y 45 en cuidados intensivos. De modo que solo alrededor de la mitad de los invasores salieron indemnes de suelo bolivariano, pese al apoyo de 300 aviones y 150 helicópteros imperialistas.

Un centenar de efectivos venezolanos y cubanos muertos y un presidente secuestrado después, en pos de dominar la máxima reserva petrolera global, ahora la mira telescópica de Washington apunta a Irán, soñando con desplazar al gobierno de los ayatolas y consolidar su presencia en Asia Occidental. Controlar primero a Venezuela era necesario para mitigar el impacto del colapso del tránsito de los petroleros desde el Golfo Pérsico a través del Estrecho de Ormuz quitándole peso a la disuasión que ello representa en la estrategia defensiva iraní.

Como lo describiera con meridiana claridad el periodista brasileño Emilio "Pepe" Escobar, la planificación logística de la revuelta en curso comenzó hace más de 18 meses, coordinada minuciosamente por centros de operaciones que van desde Fort Langley Virginia hasta Tel Aviv , pasando por ciertos edificios muy específicos e identificables en Londres y París. Los centros de entrenamiento en Polonia, donde se preparó a los líderes estudiantiles, los campos de Georgia donde se entrenó en técnicas de guerra urbana, los laboratorios de narrativas en Estonia donde se fabricaron los mensajes para redes sociales. 

El patrón es siempre idéntico, siempre exactamente el mismo. Primero, se identifica un país que está bloqueando los intereses geoestratégicos del imperio decadente. Segundo, se infiltran masivamente las redes sociales con narrativas prefabricadas y focus groups. Tercero, se prepara durante años a los líderes estudiantiles en universidades occidentales específicas. Cuarto, se establece toda la infraestructura financiera necesaria para sostener meses y meses de operaciones costosas y finalmente se elige el momento perfecto para activar simultáneamente toda la red dormida. 

En pocas palabras, el objetivo real es destruir definitivamente el último eslabón independiente en la cadena energética euroasiática que conecta básicamente a Rusia con China, pasando estratégicamente por Asia central e Irán. Es romper para siempre el corredor energético más crucial del siglo XXI

Si algún asidero tiene la máxima según la cual “entre dos puntos se puede trazar una recta”, esa recta hoy conecta la invasión a Venezuela con la inducida rebelión en Irán. Porque, si para los dueños del mundo algo justifica iniciar una Tercera Guerra Mundial, eso es ahora la posibilidad de consolidación de los BRICS como garantía de tránsito hacia una gobernanza global efectivamente multipolar.

En resumidas cuentas, no estamos ante una pulseada entre democracia iraní y teocracia persa, sino de la puesta en tela de juicio del futuro mismo de la civilización humana y de si va a sobrevivir intacta a la transición hegemónica. 

Mientras que en nuestro continente, en medio de una gran profusión de fake news destinadas a sembrar dudas acerca de la lealtad chavista del gobierno bolivariano en ejercicio, se suceden a diario las demostraciones de adhesión a la soberanía del país caribeño por parte del pueblo pobre y sus FFAA.

Cabe destacar que en dicho suelo se pusieron en práctica técnicas de guerra propias del Siglo XXI, que acaso sorprendieron en su flanco más débil a una gestión que, en la mejor tradición de “pueblo en armas” acuñada durante las Guerras de Independencia, venía asentando su máxima garantía de defensa y autodeterminación nacional en una sólida alianza entre sectores castrenses y milicias populares, sociedad altamente eficaz ante eventuales ataques por tierra, pero más que insuficiente para hacer frente a una agresión teledirigida, a la usanza de los experimentos bélicos propios del Tercer Milenio, que vienen dando de baja la etapa del combate cuerpo a cuerpo.

El resultado de semejante embate constituye una lección disciplinadora para todo el mundo periférico, al que parece estársele ofreciendo la opción de sumisión o Gaza.

Su saldo principal es un hemisferio bajo amenaza y un país soberano al que la Casa Blanca aspira gerenciar a control remoto: Tal parece ser la tesitura de esta Doctrina Monroe 2.0, que da vuelta una elección intermedia en Argentina merced a  un Twiter de Scott Bessent, o bien secuestra a un mandatario nostramericano mediante un golpe de mano garantizado por algoritmos predictivos de última generación.

Aunque el magnate inmobiliario que ocupa circunstancialmente la Casa Blanca en su lugar de origen no las tiene todas consigo: En las últimas horas ha debido salir en defensa de las actuaciones de ICE, calificando a sus agentes como “patriotas” y acusando a los demócratas de amparar el caos y a agitadores anarquistas. Sus declaraciones incluyen advertencias sobre un “día del ajuste de cuentas”, lo que ha elevado aún más la polarización social. Las palabras de Donald Trump, que hoy juega a ser el Increíble Hulk de la gobernanza global, llegan después de que el fiscal general de Minnesota presentara una demanda conjunta contra su gobierno por lo que considera un despliegue sin precedentes de fuerzas federales.

A todo esto, para muchos analistas geopolíticos, huelga una definición más categórica de los BRICS en defensa del orden multipolar.

Pero, así como capitalismo y democracia muestran en todo el orbe una incompatibilidad cada vez mayor, va creciendo la certeza de que el destino del planeta ha quedado en manos de los pueblos.

La reciente disrupción boliviana ratifica este presupuesto. Soportando una huelga general por tiempo indeterminado, el gobierno del país andino se vio forzado a acordar con los principales sindicatos anular un reciente paquete de medidas económicas, que motivó protestas callejeras y bloqueos de carreteras que han venido paralizando su territorio desde hace días.

En diciembre, el presidente conservador Rodrigo Paz emitió un decreto de “salvataje económico”, que representó un cambio de rumbo radical tras 20 años de gobiernos populares.

Dicha norma apuntó a dejar de subsidiar a los combustiblesotorgando facilidades para recibir grandes inversiones en recursos naturales, eliminando impuestos, y congelando salarios en el sector público, entre otras medidas.

Sin embargo, obreros, mineros, campesinos y maestros de escuela han asegurado que la iniciativa beneficia al capital concentrado, mientras que ellos solo se verán impactados por la inflación.

Pero la lucha sin cuartel de ese aguerrido pueblo torció el brazo gubernamental, creando las condiciones para que una nueva norma se elaborare con los aportes de los trabajadores. Así y todo, jugando con fuego, el oficialismo se empeña en mantener la decisión de eliminar las subvenciones a la gasolina y el diésel, una política que causó la peor crisis económica del país en cuatro décadas.

“Como resultado directo de la movilización (...), se arribó a un acuerdo bilateral cuyo resultado fue la abrogación” del decreto, de la que aún está “pendiente su formalización”, ha informado la Central Obrera Boliviana (COB), principal sindicato del país, a través de un comunicado.

Por ahora, el sindicato ordenó a sus afiliados levantar las medidas de presión. Aunque los manifestantes aún mantienen más de 60 puntos de bloqueo en las rutas del país, según la estatal Administradora Boliviana de Carreteras.

En tal contexto, algunos huelguistas declararon a medios locales su rechazo al acuerdo, mientras que otros indicaron que mantendrían los cortes de vías hasta que la eliminación del decreto se haga efectiva.

Como es de dominio público, Bolivia importaba combustibles a precio internacional para venderlo a pérdida en el mercado interno. Esa política agotó las reservas de dólares del país y disparó el costo de vida, al punto de que la inflación a 12 meses fue de 20% en diciembre.

Por su parte, mientras los índices de desempleo aumentan de modo exorbitante, reaparecen en la Patagonia los incendios intencionales provocados por el lobby inmobiliario, y ex combatientes de Malvinas se aprestan a denunciar penalmente a  Javier Gerardo Milei por sus dichos de fines del año pasado en un medio británico sobre la autodeterminación de los kelpers, nuestro presidente, indudablemente el mejor alumno de Washington, en la senda de Arturo Frondizi, Carlos Menem y en alguna medida Mauricio Macri, continúa llevando a cabo el cuarto intento en Argentina por desarmar un modelo al que considera corporativo y de economía cerrada. Para la gestión libertariana, sus chances de éxito aumentarán merced al equilibrio fiscal y las inversiones del RIGI que llegan para exportar.

A criterio del oficialismo, nuestro país abandonó las ideas de la libertad con el golpe de 1930, y desde entonces se fue alejando del comercio exterior, para apostar a pleno por una economía dirigida desde el Estado, apagando el motor de la inversión y las exportaciones, supuestamente para ilusionarse con el gasto público alimentado con emisión monetaria.

Argumentos que nuestro pueblo conoce de larga data, y que bastantes dolores de cabeza le han dado.

Pese a todo, la lucha popular no desescala. Así lo demuestran numerosos conflictos gremiales como el de Lustramax, que se inició tras la iniciativa de la empresa de producir 15 despidos, entre los que se encuentran delegados y activistas gremiales, en procura de desmantelar el derecho a la organización y quitar lo conquistado en estos años. Ni más ni menos que lo que busca generalizar la reforma laboral de Javier Milei, el FMI y los dueños del país.

Mucha tela por cortar tiene la militancia, a la hora de tomar nota sobre los bemoles que deberá afrontar, a nivel local y regional, durante un 2026 que recién comienza.

Más allá de toda incertidumbre, el próximo 24 de Marzo - Día Nacional por la Memoria, la Verdad y la Justicia, y 50° aniversario del acontecimiento que prefiguró a sangre y fuego la Argentina de Milei - volverá a constituirse en un buen  termómetro de las respuestas que sea capaz de gestar el campo popular.-

 

JORGE FALCONE

 

sábado, 10 de enero de 2026

Ensayo imperial sobre la Venezuela Bolivariana

LA OPERACIÓN “RESOLUCIÓN ABSOLUTA”

COMO ANTESALA DE UN ATAQUE A CUBA

En nuestro primer editorial del año que despunta, a un par de meses de conmemorarse en nuestro país medio siglo del golpe oligárquico militar genocida del 24 de marzo de 1976, optamos por salir al ruedo analizando la naturaleza y proyección de ese “acontecimiento que prefiguró a sangre y fuego la Argentina de Milei”. Y así titulamos ese primer aporte crítico de 2026. A escasos minutos de difundido, debimos agregarle lo poco que hasta entonces se sabía de una operación imperialista sin precedentes que burló todos los protocolos de defensa de la Venezuela Bolivariana, enclave donde, dada su riqueza hidrocarburífera, en estas horas se juega - cuanto menos - el destino de nuestra región. Como es público y notorio, en pleno Siglo XXI ya no cabe duda alguna sobre el proceso de transformación en curso que vienen experimentando los medios de comunicación, contexto en que el stream va ganando terreno sobre la televisión tradicional y el podcast sobre la radio, así como los mensajes en redes se concentran al máximo, con predominio de la imagen sobre la palabra, en aplicaciones como Instagram o Tik Tok. Somos conscientes, en consecuencia, de que el humilde espacio desde el que semanalmente “arrojamos nuestra botella al mar” de la información y el análisis constituye apenas un tintero incapaz de teñir el ciberocéano de la data circulante, o de poder seguir el vertiginoso ritmo de los acontecimientos en curso. Pero, como alguna vez lo proclamara el insigne poeta brasileño Thiago de Mello (“Faz escuro mas eu canto, porque a manhã vai chegar”), no nos damos por vencidos.

 

Si aceptamos que un Estado puede invadir, gobernar, explotar recursos y definir la transición política de otro, el precedente es devastador. Ningún Estado del Sur Global estaría realmente a salvo. Bastaría con alegar desorden interno, autoritarismo o interés estratégico para justificar la intervención. Permítanme cerrar con preguntas abiertas, porque este debate no admite conclusiones cómodas: ¿Estamos defendiendo un orden internacional basado en normas o aceptando uno basado en la fuerza? ¿Puede existir paz duradera sin respeto a la soberanía y al debido proceso? ¿Son los derechos humanos universales o selectivos? ¿Qué mundo estamos legitimando cuando relativizamos el artículo 2.4 de la Carta de la ONU? No se trata de defender gobiernos. Se trata de defender límites jurídicos, porque soy jurista y como autoridad en la materia hablo. Y cuando los límites caen, no cae un Estado: cae el sistema que protege a todos los pueblos frente al abuso del poder. Hoy es Venezuela, ¿mañana que país será?”.

Saulo Ospino Pereira.

Docente de derecho internacional, derechos humanos y derecho internacional humanitario. Magister en derechos humanos y derechos fundamentales. Abogado de la universidad de Barcelona, presidente de la corresponsalía en España de la red de estudio e investigación de derechos humanos y humanitario.

 

Casi en simultáneo con la sorpresiva invasión imperialista en la Patria del Libertador Simón Bolívar, en Burkina Faso se frustró un golpe de Estado, “casualmente” en un momento de ruptura histórica con la influencia francesa, un eje central de la política del patriota Ibrahim Traoré y de sus aliados en Malí y Níger, naciones que conforman la Alianza de Estados del Sahel (AES) Otro componente importante ha sido la persistente influencia neocolonial de Francia en África occidental, mediante gobiernos aliados, empresas extractivistas y la utilización del Franco CFA, una moneda instrumentada por París a sus antiguas colonias. Ante ese intento fracasado, el gobierno de Burkina Faso prometió que las investigaciones continuarán hasta llegar a los últimos responsables y extendió un llamado a la serenidad y la confianza ciudadana en las instituciones, que se encargarán de garantizar la estabilidad nacional. En resumidas cuentas, el colonialismo continúa tan vigente como en el Siglo XIX.

Paralelamente, tuvo lugar en el Caribe el acontecimiento que sigue estando en boca de todos los analistas internacionales. Al cabo de una semana, se han barajado diversas hipótesis en torno a la eficacia de semejante golpe de mano por parte del Gran País del Norte. A continuación, daremos cuenta de algunas de ellas:  

Según el politólogo argentino residente en Lisboa, Andrés Malamud, el presidente constitucional venezolano fue “extraído” por tierra con el aval de Rusia, a partir de su acuerdo geopolítico hemisférico con Washington. Este especialista en la materia abona la hipótesis de la traición al mandatario bolivariano.

Por su parte, Egor Lidovskoy, director del Centro Cultural Latinoamericano “Hugo Chávez” en San Petersburgo, pone en cuestión dicha hipótesis y suma otra bastante novedosa: “Los principales medios de comunicación atribuyen el éxito del secuestro de Maduro a las sofisticadas armas, tácticas y planificación del ejército estadounidense. Pero existen explicaciones más plausibles. La primera es la incompetencia de los organismos gubernamentales y de las personas encargadas de proteger a Nicolás Maduro (…) No tenemos ninguna prueba de que algún miembro del gobierno o del equipo de Maduro lo haya traicionado. Por lo tanto, creo que es incorrecto hacer acusaciones infundadas de antemano. Necesitamos seguir la situación de cerca antes de sacar conclusiones sobre la existencia o no de tal conspiración (…) En cuanto a una Operación ‘Caballo de Troya’, si se confirmara esta hipótesis tan preocupante, disiparía las sospechas de traición y de incompetencia y explicaría muchas incoherencias. La idea principal de esta teoría es que una delegación estadounidense, acompañada de guardias armados, fue a la residencia de Maduro para discutir los parámetros de un acuerdo de paz durante una cena, realizar conversaciones y encontrar puntos en común. Esto explicaría la ausencia de fuego de la defensa aérea venezolana sobre los helicópteros estadounidenses. Una vez dentro, miembros de las fuerzas especiales que se hicieron pasar por guardaespaldas de la delegación supuestamente abatieron a todos los guardias de Maduro - que no estaban preparados - y secuestraron al presidente. El bombardeo de bases venezolanas y puntos estratégicos de defensa aérea habría comenzado entonces sólo después de una señal especial, para servir de cortina de humo para la retirada estadounidense ", según el experto.

Existen pruebas suficientes acerca de que el máximo enfrentamiento cuerpo a cuerpo entre efectivos leales al gobierno bolivariano e invasores tuvo lugar en torno al anillo de defensa inmediato del presidente venezolano, adonde se produjeron alrededor de un centenar de bajas, entre las cuales se contabilizan 32 combatientes internacionalistas cubanos convocados por las autoridades locales. Este último “detalle” no menor, considerado por la prensa internacional reaccionaria como injerencia de otro Estado en los asuntos internos de Venezuela, no hace más que ratificar la consecuencia de la Revolución Cubana con el internacionalismo revolucionario, practicado pese a estar soportando casi 70 años de bloqueo.

Ramón Grosfoguel, sociólogo puertorriqueño perteneciente al Grupo modernidad/colonialidad que se desempeña en la Universidad de California  (Berkeley), tomó partido por la hipótesis que atribuye la eficacia de la operación a la implementación de algoritmos predictivos de última generación, que habrían proporcionado a la inteligencia yanqui precisiones sobre la localización del Primer Mandatario hoy secuestrado, marcando una significativa asimetría tecnológica entre el país agredido y el país agresor.

En consonancia con esto último, un exhaustivo análisis técnico militar efectuado desde Cuba nos hace saber lo siguiente, en cuanto a perfilamiento total y fallo de contrainteligencia: “Las agencias de inteligencia estadounidenses (CIA, NSA, NGA) rastrearon los movimientos de Maduro durante meses, incluyendo sus hábitos, viajes, lugares frecuentados e incluso sus mascotas. Este nivel de detalle indica un fallo masivo de la contrainteligencia venezolana para detectar y neutralizar el espionaje electrónico  y el seguimiento físico. La incapacidad de identificar y neutralizar a la fuente de inteligencia que permitió este perfilamiento exhaustivo es el error estratégico que condenó la seguridad del Presidente, para ello hay principios inviolables, no están por gusto, la rutina es la enemiga del que están cazando, es cómoda sí, pero es mala, los movimientos, lugares, rutas y hasta el horario de cambio de guardia no pueden ser fijos. La movilidad es la peor de las noticias para un team que va a secuestrar a un objetivo de alto valor, porque ellos se entrenan en lo inmóvil, incluso si la interceptación se va a realizar a una caravana, se fija un lugar de emboscada”. 

Hasta aquí las principales hipótesis en danza sobre el asunto, que seguramente se irán ajustando con el correr de los días y el cruce de información.

A continuación corresponde detenerse brevemente a considerar qué se puso en juego a partir de la hollywoodense conferencia de prensa de Mar a Lago, dirigida por el magnate inmobiliario que ocupa circunstancialmente la Casa Blanca y se empeña a destiempo en continuar dominando el planeta, cuyos objetivos fundamentales han sido, ya que el mentado Cartel de los Soles no existe y EEUU no está en condiciones de democratizar ni a su propio país, que hoy se debate en una suerte de guerra civil híbrida 1) sostener el valor de los petrodólares,  y 2) el manifestado sin eufemismos por Marco Rubio: Este es el Hemisferio Occidental. Aquí es donde vivimos, y no vamos a permitir que el Hemisferio Occidental sea una base de operaciones para adversarios, competidores y rivales de Estados Unidos”.

A nuestro entender, se desplegó sobre puntos militares claves del hermano país caribeño una dimensión material del ataque, incontrovertiblemente breve y eficaz, y a continuación otra subjetiva, de larga tradición en materia de guerras cognitivas, cimentada en la tan frívola como escalofriante expresión del Primer Mandatario estadounidense a partir de referirse al hecho como a una suerte de show televisivo que dio gusto disfrutar.

Poco después, en un exceso de omnipotencia global, el gobierno de Donald Trump oficializó la salida de Estados Unidos de 66 organismos internacionales mediante un memorando presidencial. Tal decisión se basó en una revisión integral de tratados y convenciones que, según la Casa Blanca, ya no sirven a los intereses nacionales.

Sin embargo, por estas horas el presidente norteamericano está demasiado lejos de ser Godzilla aplastando todo a su paso, dado que Washington vive horas de máxima tensión política. Más de 120 legisladores en funciones han expresado formalmente que Trump no debería completar su mandato presidencial, abriendo un escenario sin precedentes recientes en Estados Unidos, que incluye la discusión abierta sobre un nuevo juicio político, la posibilidad de una renuncia anticipada y la activación de la Enmienda 25 de la Constitución. Gobernadores, senadores y expertos constitucionales advierten que el sistema ha llegado a un punto crítico tras declaraciones presidenciales que encendieron todas las alarmas.

No obstante, la magnitud simbólica de la invasión perpetrada en la madrugada del 3/1 sobre Venezuela reside, en gran medida, en que Nicolás Maduro Moros es ni más ni menos que el hombre señalado en vida por el Comandante Hugo Rafael Chávez Frías - máximo referente continental antiimperialista del Siglo XXI hasta la fecha - como su sucesor.

Seguramente, para sorpresa de muchos opositores a la Revolución Popular Bolivariana, la golpista recientemente ungida con el manoseado Premio Nobel de la Paz, María Corina Machado, fue descartada por Trump como posible sucesora de Nicolás Maduro debido a su falta de reconocimiento popular, desplante ante el cual, bochornosamente, ella agradeció públicamente la detención ilegal de Maduro y volvió a ofrecerle a Trump el citado galardón que recibiera semanas atrás. “Ciertamente queremos dárselo y compartirlo con él”, afirmó la líder antibolivariana que desde hace meses alentó la intervención militar extranjera en su propio país. Por su parte, el presidente norteamericano ha tenido el tupé de aceptar semejante oferta.

A esta altura de nuestro desarrollo, se impone dar cuenta de quiénes son y cómo juegan a estas horas los principales actores de la administración yanqui.

Como se sabe, el Secretario de Estado Marco Rubio es un político conservador clásico de ascendencia cubana, que sueña con emular al ex canciller y cerebro imperial  Henry Kissinger. Se trata de la eminencia gris detrás de la Operación “Resolución Absoluta”, cuyo mayor anhelo consiste en hacerse con la presea de la isla socialista del Caribe, cuyo ahogo económico acaba de agudizarse como consecuencia de la iniciativa que venimos analizando.

El vicepresidente estadounidense J.D. Vance, que hoy goza de mayor peso político que Rubio, es un cuadro puro y duro del esquema  Make America Great Again: No es partidario de las intervenciones en el exterior, ni de cambios de regímenes, ni tampoco de que haya más soldados yanquis muertos lejos de su tierra.

Y el Secretario de Defensa, Pete Hegseth, candidato de Trump para liderar el Pentágono, es una personalidad muy popular en medios conservadores, que escribió libros y conoce detalladamente la amenaza que el régimen chino implica para los Estados Unidos.

Para muchos analistas internacionales, la sucesión estadounidense hoy se dirime entre estos tres personajes.

Hay que agregar, además, que dentro de los círculos MAGA, estos días el debate es en gran medida semántico, y gira en torno a ¿qué significa realmente el lema “America First” (Estados Unidos primero), una parte central de la ideología trumpista? Algunos argumentan que supone absoluto aislacionismo, y que, por lo tanto, la operación en Venezuela para capturar al presidente Maduro y los posteriores comentarios de que Estados Unidos va a “dirigir” el país sudamericano, constituyen una traición a la promesa de campaña de Trump, que apuntaba a priorizar los asuntos que aquejan a la población estadounidense directamente. Otros rechazan la acusación de incoherencia y defienden que la intervención en el país sudamericano está inherentemente dentro del interés nacional, abrazando la renovada Doctrina Monroe, ahora rebautizada como Donroe por el propio Trump.

El debate puede ser semántico, pero hurga en las grietas de una de las columnas vertebrales del trumpismo y amenaza con ensanchar los cismas que han ido aquejando a la coalición MAGA en este primer año de la segunda presidencia Trump; como el apoyo irrestricto a Israel, el rescate a Argentina o los ataques a la infraestructura nuclear iraní. Desde que emergió como candidato presidencial por sorpresa hace ya más de una década, Trump ha criticado las incursiones estadounidenses en Iraq y Afganistán para reemplazar los gobiernos de ambos países como errores capitales de la política exterior estadounidense. Y, en general, ha rechazado el involucramiento directo de Estados Unidos en conflictos extranjeros. En ese contexto, la operación de captura de Maduro y la volátil situación que ha generado parece ser una instancia de exactamente lo que lleva años criticando con vehemencia.

La cuestión ha requerido la intervención del vicepresidente Vance, que ha explicado lo que parece ser la posición oficial. En una publicación en X, intentó zanjar la discusión elaborando los argumentos que defienden que la operación para capturar a Maduro, y, más ampliamente, la presión militar que se ha puesto sobre Venezuela en los últimos meses, está justificada al estar en el supuesto interés nacional de acabar con el narcotráfico, aunque los expertos señalan que las drogas que salen de Venezuela son relativamente pocas y dirigidas principalmente a Europa.

Pero entrar a Venezuela es también recuperar el petróleo “legítimamente” estadounidense, supuestamente robado por el régimen chavista. “Veo muchas críticas sobre el petróleo. Hace alrededor de 20 años, Venezuela expropió propiedad petrolera estadounidense y hasta hace poco ha usado esa propiedad robada para financiar sus actividades narcoterroristas. Entiendo la ansiedad sobre el uso de la fuerza militar, ¿pero se supone que simplemente vamos a permitir que un comunista nos robe nuestras cosas en nuestro hemisferio sin hacer nada? Los grandes poderes no actúan así”, escribió Vance.

En cualquier caso, parece demasiado temprano para afirmar que EEUU se ha fortalecido con esta invasión. Sin ir más lejos, la administración bolivariana sigue en pie, con la Presidenta Encargada Delcy Rodríguez al frente. Su Gobierno decretó el inicio del Estado de Conmoción Exterior en todo el país y habilitó más facultades para actuar en contra de aquellos que se pronuncien en favor de la intervención militar de Estados Unidos. La medida fue publicada en la Gaceta Oficial. Lleva la firma de Maduro, detenido y extraditado, y fue refrendada por la flamante Primer Mandataria bolivariana, a estas horas blanco de insidiosas campañas de desprestigio.

En todo caso, de ahora en más habrá que ver cómo operan las empresas petroleras norteamericanas expropiadas. Su desempeño pondrá en blanco sobre negro el supuesto interés de Washington por “democratizar” al hermano país caribeño, o - lo que va quedando de manifiesto -  quedarse sin disimulo con su petróleo.

A propósito de esto, en medio de las negociaciones entre Trump y Rodríguez, el presidente norteamericano anunció que Venezuela entregará entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos. Además sostuvo que será transportado a través de buques de almacenamiento - en una acción comandada por el secretario de Energía, Chris Wright - y que él mismo “controlará” el dinero para que se utilice en beneficio del pueblo venezolano, lo cual - bravuconada más bravuconada menos - sencillamente alude a la continuidad de las transacciones comerciales en curso.

Da toda la impresión de que la osadía imperial no terminará en Venezuela. De hecho, la Casa Blanca acaba de afirmar que el presidente estadounidense y su gabinete están estudiando distintas opciones para tomar el control de Groenlandia y que eso incluye el uso de las Fuerzas Armadas estadounidenses. El secretario de Estado, Rubio, le informó a un grupo de legisladores que Trump estaría dispuesto a comprar el territorio autónomo danés. En respuesta, distintos países europeos se posicionaron a favor de la isla y la no injerencia norteamericana.

Igualmente, tanto Trump como Putin coinciden en dar de baja a la Unión Europea, cuyo único aliado poderoso hoy es China, potencia donde, a pocas horas de conocerse la noticia del secuestro del Presidente Maduro, Xi Jinping convocó una reunión de emergencia del Comité Permanente del Poliburó que duró exactamente 120 minutos. No hubo comunicados ni amenazas diplomáticas, hubo el silencio qué precede a la tormenta. Porque esa reunión activó lo que los estrategas chinos llaman Respuesta Integral Asimétrica, consistente en una serie de medidas financieras de altísimo impacto para el Hemisferio Occidental, dado que Venezuela es la cabeza de playa para Nuestra América en el "patio trasero” del Imperio.

Recapitulando, la Operación “Resolución Absoluta” cambia de un plumazo las reglas de juego de la gobernanza global, inaugurando un nuevo orden supra legal y arbitrario. Con el retiro del territorio nacional del máximo punto de síntesis del proceso bolivariano, el Imperio propicia en Venezuela una política de distención cuyo indicador más evidente es la paulatina liberación de presos políticos opositores, si bien el sesgo fundamental de la administración chavista no parece haberse diluido. El ataque perpetrado tampoco activó una reacción significativa de la oposición anti chavista, y el espacio público continúa bajo control del oficialismo.

En tal contexto, y para no perder de vista la gravitación de la tensión norte - sur en el terreno discursivo, parece conveniente resistirse a analizar la situación utilizando la retórica de los dueños del mundo. De modo que, allí donde estos dicen “intervención” debe leerse invasión, adonde dicen “extracción” debe leerse secuestro, y adonde dicen “transición” debe leerse coacción. De lo contrario, los narrados estaremos cediendo demasiada soberanía cognitiva a los narradores.

En conclusión, la era de la adquisición territorial (Ucrania, Cisjordania, Venezuela) marca el fin del derecho internacional. Por ende, no hay más espacio para posicionamientos intermedios ni tiempo para “pechos fríos”

De modo que, más allá de las falencias técnicas que haya podido tener desde el Estado la defensa del espacio aéreo venezolano, e incluso la posibilidad de una selecta defección en materia de inteligencia, ni en Viet Nam ni en territorio bolivariano el Imperio ha tenido una lectura adecuada acerca del alcance del concepto de "pueblo en armas", tal como los nostramericanos lo interpretamos desde San Martin y Bolívar. En consecuencia, la taba sigue girando en el aire.

Y la responsabilidad de dejar de ser patio trasero de un Imperio asesino y saqueador queda en manos de todos los pueblos libres de Nuestra América.

Por consiguiente, cabe preguntarse si hay resto ahí para hacerse eco de la convocatoria de nuestro Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, que ha llamado a acordar un día de paro continental en respaldo a Venezuela.

Como cantara Bob Dylan, “the answer, my friend, is blowing in the wind” (“la respuesta, mi amigo, está flotando en el viento”)

Por lo pronto, la CTA - Autónoma y un amplio arco de organizaciones populares movilizaron a la sede de la embajada de Estados Unidos en Buenos Aires para repudiar el ataque a Venezuela y exigir la liberación del presidente Nicolás Maduro y su señora esposa, secuestrados mediante una invasión militar perpetrada sobre suelo soberano.

¿Quién da más?

 

JORGE FALCONE

A la memoria de los héroes venezolanos y cubanos

caídos en defensa del legado emancipador del Comandante Hugo Rafael Chávez Frías