viernes, 26 de junio de 2026

LA SCALONETA COMO PREMIO CONSUELO DE UNA ARGENTINA EN CAÍDA LIBRE


"Hemos sido por siglos sometidos al escarnio de invasiones y golpes militares, al despojo sistemático de nuestros bienes naturales y al sacrificio de nuestros hermanos que regaron con su sangre el suelo desde el Pacífico al Atlántico, por lo que sobran las razones para saber que Occidente no es compatible con nuestro desarrollo ni con el bienestar de nuestro pueblo. Nuestro lugar está junto a las naciones que se han levantado contra el supremacismo y el racismo. Está junto a este Sur Global que ha emergido para poner fin a un imperio que bien sabemos, no es invencible".

José Luis de Francisco
Latinoamérica ante el nuevo orden global
Análisis geopolítico sobre el policentrismo y los desafíos regionales
en portal Mundo Poder.

A la sombra de un espectáculo futbolístico global que no consigue disimular las políticas supremacistas de sus organizadores, el ICE, la Gestapo de Donald Trump, gasea en la cara a civiles por protestar contra el secuestro de inmigrantes y la represión contra el pueblo estadounidense que lucha por evitarlo. Ya no cabe duda alguna de que estamos presenciando el Mundial de la vergüenza, y que si estos hechos ocurrieran en Cuba u otro país enemigo de Washington, sería un verdadero escándalo.

Todo vale con tal de distraer de la capitulación del imperialismo yanqui frente a Irán, circunstancia que modifica drásticamente el damero global. Tan es así que, para muchos analistas, por estas horas en Oriente Próximo se juega una pulseada entre Wall Street y Sillicon Valley, expresión esta última de los nuevos actores globales. Este pool tecnológico pretende hegemonizar la succión de recursos de la economía productiva en beneficio de sus intereses empresariales, así como lo hacen los mega bancos y las armamentísticas. 

No obstante, cada vez son más los pueblos que salen a las calles para expresar su desacuerdo con decisiones políticas y económicas que consideran injustas o desproporcionadas en relación a los conflictos vinculados con Israel o a intereses internacionales que orbitan en torno a la región. Las manifestaciones no nacen solo de la política. Nacen cuando una sociedad siente que debe defender su identidad, su territorio, su historia o sus valores. En Albania, miles de personas levantaron una consigna que atravesó fronteras: “Albania no está en venta.” Es una frase que va mucho más allá de un proyecto específico. Es la expresión de un pueblo que reclama ser escuchado y que exige que las decisiones sobre su futuro no se tomen de espaldas a sus ciudadanos. Cuando las calles hablan, los gobiernos deberían prestar atención. Porque un país no es solo un mapa ni una inversión económica. Un país es su gente, su memoria y su soberanía. Y cuando un pueblo siente que eso está en riesgo, la voz colectiva se convierte en su forma más poderosa de resistencia. Así, cuando un pueblo despierta, no es la política la que cambia primero… es la conciencia la que deja de aceptar el silencio.

En Nuestra América, como la historia lo ha demostrado cada vez que una revuelta popular no encuentra desembocadura para su cauce,  Bolivia es testigo de cierto cansancio en la movilización y los bloqueos al cabo de más de 50 días de lucha sostenida. De manera que tales medidas bajaron de 90 hasta hace una semana a alrededor de 40. Y ahora sólo quedan 17, dado que la mayoría fueron siendo abandonados por los compañeros movilizados y algunos levantados por la policía, aparentemente sin enfrentamientos. De momento, se carece de noticias de choques con las fuerzas represivas o nuevos fallecidos.  Resulta evidente una fractura  entre los pobladores del Chapare, que responden a Evo Morales, y los de la federación de campesinos del departamento de La Paz, la Tupak Katari. Por otra parte, con la firma del convenio entre la COB y el gobierno, también hay una fractura entre la COB y la Tupak. Una limitante básica del conflicto es que la población de las ciudades de La Paz y El Alto estuvieron ausentes en las movilizaciones y que esta fue esencialmente rural. Ahora en el Chapare se verifican unos 10 bloqueos - lo que hace altamente probable que se intente detener a Evo -, otros 6 en Potosí de la CONAMAQ (Consejo de Ayllus y Markas del Qollasuyo, indígenas originarios del altiplano sur), y 1 en La Paz. Aún no hay información acerca  de si se restablecerán más bloqueos o si seguirán disminuyendo. El problema más serio que existió fue que los bloqueos afectaron más a los sectores populares de La Paz y El Alto, estos últimos no se incorporaron a la lucha, y la Tupak insistió en impedir los corredores humanitarios para aliviar la situación de desabastecimiento. Eso confrontó a segmentos importantes del bloque popular. De modo que la COB acabó firmando el acuerdo con el gobierno a causa de que ya no podía incorporar a más sectores y varias de sus filiales departamentales se desmarcaron, incluso la COR de El Alto, pero antes lo hicieron fabriles, mineros de Colquiri, cooperativistas, etc. Y porque la población de estratos medios y bajos asumía actitudes de mucho cuestionamiento hacia la dirigencia. Pero la situación está lejos de haberse resuelto.

En Argentina, algunos exponentes del pensamiento crítico opinan que, si el Argentinazo de 2001 fue el 17 de Octubre no reconocido del kirchnerismo, la cuarentena lo fue del libertarianismo. Solo que el primer fenómeno no transformó progresivamente la matriz productiva del país, y el segundo lo está haciendo drásticamente en forma regresiva.

De modo tal que, erosionado por la causa Adorni y los inocultables desencuentros entre el Presidente y la Vice, obscenamente expresados durante el acto en Rosario por el Día de la Bandera, el bloque oficialista se resquebraja... pero arrasando todo a su paso, algunos de cuyos ejemplos más dramáticos últimamente han sido sumarse a una asociación global de EE.UU. para asegurar la cadena de suministro de minerales clave para IA y chips, apuesta de Trump para frenar la influencia de China en ese sector; el Súper RIGI, un régimen de incentivos fiscales, aduaneros y cambiarios para inversiones superiores a 1.000 millones de dólares en industrias que la propia ley no define, y el Congreso debate su aprobación con dictamen de mayoría firmado el 17 de junio por 61 legisladores, estando en juego no solo un régimen de promoción industrial sino el primer eslabón de una arquitectura legal que, combinada con la reforma a la Ley de Sociedades, puede blindar por 30 años a empresas operadas por inteligencia artificial sin responsabilidad humana identificable; como si no bastara con eso, con respaldo del PRO, la UCR y otros aliados, el oficialismo convirtió en ley el acuerdo con dos grupos de acreedores que mantenían reclamos por el default de 2001, aprobando el pago de 171 millones de dólares a dos fondos buitre; además, se privatiza la vía navegable troncal del Rio Paraná; y, tras cartón, se autoriza al Ministerio de Economía a tomar deuda con organismos internacionales por hasta 5000 millones de dólares.

Un panorama cuyas dramáticas consecuencias sociales motivan al abogado y especialista en DDHH Roberto Gargarella a afirmar, por ejemplo, que "llegar a fin de mes dejando al  abuelo sin remedios es una monstruosidad moral".

En consecuencia, este pueblo que "está solo y espera", se defiende como puede. Sin ir más lejos, esta semana organizaciones gremiales, ambientales, sociales y territoriales se encontraron frente al Congreso de la Nación para rechazar el proyecto de Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada tratado en el Senado. Como organización campesina, la U.T.T., realizó un #Verdurazo, compartiendo con el pueblo los frutos de su trabajo, y manifestando que defiende otro modelo de país, con tierra para quienes la trabajan y producen alimentos, no para la especulación ni los negocios de unos pocos. "Mientras millones de familias no acceden a una vivienda digna y gran parte de quienes producen alimentos trabajan sobre tierras alquiladas, el gobierno vuelve a legislar en favor de los grandes propietarios y los fondos de inversión, habilitando una mayor concentración y extranjerización del territorio. También dificulta el acceso a la tierra y la vivienda, facilita desalojos, y favorece la especulación inmobiliaria/financiera, eliminando restricciones sobre las tierras rurales y los cambios de uso del suelo tras incendios. Quienes están hoy en el poder quieren rematar el país, poniendo en riesgo la soberanía territorial y los bienes comunes"; manifestaron los organizadores.

A su turno, como todos los años, un multitudinario conjunto de organizaciones políticas y sociales homenajeó sobre el Puente Pueyrredón la memoria de los mártires piqueteros Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, exigiendo justicia con sus verdugos, aún impunes.

El escenario descripto motiva que el triunvirato de la CGT salga de su habitual modorra y evalúe tomar medidas de fuerza, mientras los gremios duros piden un paro de 36 horas.

Pero, en concreto, por ahora el movimiento nacional no da pie con bola.

El reciente acto realizado por La Cámpora en Parque Lezama, que juntó tras el reclamo de Cristina Libre a dirigentes tan variopintos como Máximo Kirchner, Juan Grabois - quien aún adeuda una explicación a la opinión pública acerca de cuál fue el cometido de su visita al magnate tecnológico Peter Thiel -, y Guillermo Moreno, insistió en enarbolar una bandera que, con ser justa, no consigue alinear tras de sí a todas las tribus de un peronismo que sigue disperso. 

A todo esto, Miguel Pichetto volvió a visitar a Cristina Kirchner, tres meses y medio después del reencuentro a fines de febrero y a unos días de haber hecho pública su propuesta para que el Congreso anule la condena de seis años de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos por la causa Vialidad. Más allá de la discusión sobre su viabilidad jurídica, y por el momento sin la perspectiva de un tratamiento parlamentario, la idea viene siendo fogoneada por los dirigentes alineados con la ex presidenta con el propósito de instalarla y alentarla políticamente. “Está en estudio entre los asesores del bloque. Pichetto lo fundamenta en los vicios que tiene la causa. Nosotros vamos a explorar todas las vías para ver cómo logramos que esta condena injusta tenga una revisión. Si esa es una puerta para abrir o indagar, lo haremos”, aseguró uno de los diputados más cercanos a la Dra. Kirchner. Otro legislador aludió a la ventaja de que lo expusiera Pichetto y no algún referente identificado con la ex mandataria, como punto de partida para buscar respaldos de otros espacios. Con el propósito de darle aire a la posibilidad de que el Congreso anule o morigere la decisión del Poder Judicial por tratarse de un caso de “gravedad institucional”, en el kirchnerismo remiten a la ley de Dosimetría - proporcionalidad de las penas - sancionada en Brasil, con la que el Congreso de ese país modificó las reglas de cálculo y ejecución de las condenas, lo que podría favorecer a Jair Bolsonaro.

La maniobra en curso no descarta la búsqueda de un nuevo "Tío" Cámpora capaz de imponerse en las elecciones de 2027, para luego indultar a la ex presidenta.

A su vez, va cuajando lo que los analistas más rigurosos comienzan a definir como un  peronismo de la rendición, integrado por los Jaldo, Olmos, y Aníbales de la vida, empeñados en reivindicar el equilibrio fiscal por encima de cualquier perspectiva emancipatoria.

A ellos no le va en saga la entente entre Monzó y Bossio, que promueve la figura del banquero Brito, quien, como el ex predicador Dante Guebel, adquiere visos de mileísmo sin Milei.

Y el gobernador Kiciloff aún no entona las "nuevas canciones" que invitó a componer, ni adquiere el debido eco entre los gobernadores de su partido.

Dramático panorama pues el que ofrece la diáspora peronista a casi un año de los próximos comicios, lo cual invita a revisar la encerrona reaccionaria a que condujeron en Bolivia los enfrentamientos encarnizados al interior del MAS, tanto como a reparar en la indisimulable intervención del pool oligárquico tecnológico global en la definición de las recientes elecciones en Colombia.

Mal momento histórico pues para enredarse en intrigas palaciegas, cuando los dueños del mundo se empeñan en trascender los límites biológicos de la muerte y expandir las fronteras de su saqueo a otras latitudes del cosmos. Porque, a este tren, cuando la oposición reaccione, habrá quedado constituída por extranjeros en un país ajeno.

El panorama se completa con una izquierda consecuente pero todavía endógena, que se resiste a confluír con otras tradiciones de lucha.

Así, y hasta nuevo aviso, más por falta de mérito de sus críticos que por virtudes del Gobierno, hoy la posibilidad de conquistar un cuarto trofeo mundialista se presenta como más factible que reconstruír a la Argentina como Nación soberana.

Pero bueno es recordar que, aunque la Historia a veces se acelera y otras se enlentece, el pasado nunca duerme. Y prueba de ello es el “Claro Día de Justicia” que ha supuesto, en la última semana de junio, que 70 años después, los fusilamientos de José León Suárez hayan sido declarados delitos de lesa humanidad. Con ese veredicto culminó el Juicio por la Verdad dedicado a los crímenes cometidos por la dictadura instaurada en 1955. En efecto, la jueza Alicia Vence consideró probados los hechos de 1956, cuando aquel 9 de junio por la noche fueron secuestrados quienes luego serían fusilados o podrían sobrevivir a los disparos de la Policía, entre ellos Nicolás Carranza, Carlos Lizaso, Francisco  Garibotti, Mario Brion y Vicente Rodríguez. "Existió responsabilidad del Estado nacional argentino en el proceso de planificación, ejecución y encubrimiento", dice el veredicto conocido el lunes 22 de junio de 2026. Si los acusados estuvieran vivos, la condena sería a prisión perpetua, sostuvo la jueza: Pedro Eugenio Aramburu, Isaac Francisco Rojas, Juan Constantino Quaranta, Desiderio Fernández Suárez, Rodolfo Rodríguez Moreno y el personal a su cargo son penalmente responsables. Al primero lo alcanzó en 1970 el largo brazo de la justicia popular cuando tramaba un contubernio para prorrogar nuestra dependencia bajo nuevas formas. Mientras que la última víctima sobreviviente que llega a esta instancia es Juan Carlos Livraga, "el fusilado que vive". Tarde pero seguro entonces, la versión oficial de la Revolución Fusiladora acaba de derrumbarse, como lo irán haciendo inexorablemente todas las falacias del poder. Fue una Operación  masacre, tal como lo contó Rodolfo Walsh. Fue fusilamiento. Fue el Estado. No caben ni olvido ni perdón. 

Oportuno ejemplo para que el peronismo entero se mire en el espejo de su propia historia, y de tantos ausentes queridos que oportunamente fueron capaces de cortar la digestión a los dueños del país.-

 

A la compañera Berta Carranza

 

JORGE FALCONE

 

viernes, 19 de junio de 2026

Un modelo para el 20% de los argentinos

CON UN POCO DE GRANDEZA POLÍTICA DESALOJAMOS A MILEI


"Para Estados Unidos, la derrota con Irán es peor que la de Viet Nam".

Fernando Esteche
Director de PIA Global

Según una periodización en boga a la que oportunamente adhirió el historiador británico Eric Hobsbawm, el Siglo XXI habría comenzado el 11 de septiembre de 2001 con el atentado contra las Torres Gemelas. En los días que corren, viene a cuenta recordar que poco después - considerando a este como el Siglo de la Seguridad - nació Palantir, la empresa estadounidense de software especializada en análisis de macrodatos e inteligencia artificial, famosa por sus contratos con agencias de inteligencia, fuerzas armadas y grandes corporaciones, y fundada por el magnate tecnológico Peter Thiel, hoy residente en nuestro país, uno de los emergentes más reaccionarios que produjo Silicon Valley.

El dato sirve para señalar un punto de inflexión en la historia contemporánea. En el filme “Excalibur” (1981, John Boorman) hay una escena que ayuda a comprender dicha circunstancia. Durante el casamiento cristiano del Rey Arturo, el mago Merlin le dice a Morgana - la hechicera que es además hermana bastarda del monarca - “Los días de la gente como nosotros están contados. Un solo Dios va a expulsar a todos los demás”.

Pues algo semejante ocurre con la era de los viejos patriarcas del Imperialismo al que enfrentamos al menos desde mediados del siglo pasado (Reagan, Bush, Trump) Van sucumbiendo ante los reyes filósofos de la Ilustración Oscura (Curtis Yarvin, Nick Land, Alex Karp), popes tecnofeudales de un nuevo poder supraestatal.

Indicadores del ocaso de los primeros abundan. Por ejemplo, sin que los fastos del Campeonato Mundial de Fútbol logren distraer de su efecto, en los últimos días conmovió al mundo un contundente artículo del New York Times anunciando que Donald Trump perdió la guerra en Oriente Próximo.

Según su texto, aunque el acuerdo preliminar que pone fin a la guerra de cuatro meses encarada por la Casa Blanca contra Irán ha sido celebrado, este da cuenta de una dura realidad. Todo indica que Trump cometió un grave error al desatar esa guerra. La sostuvo de forma temeraria y en abierta violación de toda ley. De modo tal que su país sale debilitado militar, diplomática y económicamente, y ha de pagar un alto precio estratégico durante los próximos años.

Los detalles del acuerdo en cuestión no están claros, pero el marco anunciado sugiere que el Primer Mandatario norteamericano ha conseguido exiguos logros favorables a sus intereses. Se trata entonces, a todas luces, de un revés humillante para su gestión y para el Gran País del Norte.

Desde que comenzaron las hostilidades, Trump vaticinó que Estados Unidos lograría una “victoria total y completa” y que los persas deberían  aceptar una “rendición incondicional”. A su vez, sugirió que se produciría un cambio de régimen. Y también afirmó que a Irán no se le permitiría enriquecer uranio y que Washington, en colaboración con Irán, desenterraría y eliminaría  el peligroso material nuclear que Teherán posee, sepultado a gran profundidad. Nada de eso se ha confirmado. 

El pueblo iraní resistió con hidalguía los sangrientos embates imperiales y su gobierno sigue en el poder. Según trascendió, los detalles del acuerdo nuclear se negociarán en los próximos dos meses, aunque es posible que los términos se asemejen a los del acuerdo de 2015 que negoció el presidente Barack Obama y que Trump canceló en 2018. El magnate inmobiliario, próximo a enfrentar elecciones intermedias con el peor de los pronósticos, describió el pacto de Obama como el “peor acuerdo de la historia” y afirmó que puso a Irán en “el camino hacia un arma nuclear”. Además, lo criticó duramente por no obligar a aquel país a dejar de apoyar a “grupos terroristas” como Hamas y Hezbollah, y por suavizar las sanciones económicas. Ahora todo indica que su campaña depredadora le dejará con un acuerdo similar.

No obstante, a último momento, Irán suspendió los 60 días de negociaciones con EE.UU., de modo que el acuerdo ensayado en Versalles ya está en crisis. La delegación iraní que se preparaba para viajar a Suiza no viajará. No hay conversaciones ni agenda. El motivo es la violación directa de la primera cláusula del acuerdo: Israel atacó el sur de Líbano, a menos de 24 horas de la firma de Versalles. La posición iraní, comunicada a través de la agencia Fars, es clave: Irán no cumplirá sus compromisos unilateralmente mientras Israel continúe con sus operaciones militares en el Líbano. Y rechaza explícitamente el argumento de que Netanyahu actúa por su cuenta. Para Teherán , EE.UU firmó un compromiso que incluye a sus aliados y es responsable de lo que hagan. Netanyahu - cuya permanencia en el cargo tambièn està por verse, de cara a las elecciones septiembre - ha dicho que no se retiraría del sur de Líbano en un futuro previsible. Por su parte, el canciller Araghchi ha publicado en X: " el alto el fuego entre EE.UU es inequívocamente un alto el fuego en todos los frentes, incluido el Líbano. Su violación en un frente, es una violación en todos los frentes. EE.UU e Israel son responsables de las consecuencias".

Mientras, al Sur del Río Bravo, respondiendo a una política de alcance hemisférico, durante la primera mitad del mes en curso la sociedad ecuatoriana se vio sacudida debido a que la comunidad ancestral kichwa Tzawata Ila Chukapi, ubicada en Napo, fue objeto de una invasión violenta con alrededor de 200 personas contratadas por la empresa de monocultivo Terraturismo, quienes ingresaron violentamente a su territorio. La extrema gravedad del hecho  atenta contra la integridad, la vida y los derechos colectivos de esa comunidad. De acuerdo con sus reportes, se produjeron enfrentamientos que dejaron tres comuneros heridos y una vivienda incendiada. Como es de conocimiento público, el territorio de las comunidades ha sido objeto de interés por parte de empresas mineras y, en este caso, de la empresa de monocultivo Terraturismo, que ha solicitado formalmente el desalojo de sus pobladores. Sin embargo, luego de que la Intendencia General de Policía de Napo dejara sin efecto la orden de desalojo, la empresa impulsa una invasión violenta, apelando a una fuerza de choque integrada por hermanos de la propia nacionalidad. Dicha empresa y el Gobierno Nacional deberán responder por la integridad y la vida de las familias afectadas.

Por otra parte, la misión que partió desde Argentina hacia Bolivia a pedido de organizaciones  del país vecino para relevar las violaciones a los derechos humanos cometidas en el marco de la represión a la rebelión que sostiene aquel pueblo andino, fue violentamente deportada desde La Paz, pasando por Santa Cruz.

Aquí, durante la primera mitad del año en curso, el auspicioso estreno del documental “Nuestra Tierra” - ahora accesible en Netflix -, de la talentosa cineasta salteña Lucrecia Martel, acogido con enorme interés por la intelligentzia local, volvió a poner sobre el tapete la mentada cuestión de la extranjerización creciente del territorio, y el constante apremio empresario contra las comunidades originarias. No estaría de más que la atención que despertó ese imperdible film activara una reacción cívica capaz de trascender la mera expectación cinematográfica, dado que la dramática situación que describe sigue siendo moneda corriente en la Argentina Profunda.

Sin ir más lejos, el aparato represivo del Estado volvió a encender sus motores para golpear a los de abajo, casualmente en la provincia de origen de la citada directora. En efecto, dos colectivos repletos de efectivos de la Infantería de la Policía de Salta irrumpieron en el paraje San Gabriel, en Cachi, con una orden de desalojo directo en las manos. El objetivo perseguido fue expulsar a don Agustín Mamaní y a su familia, integrantes de la Comunidad Indígena Diaguita Calchaquí de Las Pailas, de los territorios que habitan y resguardan desde tiempos ancestrales. La orden, reactivada por los tribunales salteños, ejecuta un golpe brutal que ignora la legislación de emergencia territorial como la contenida en la Ley 26.160 diseñada teóricamente para frenar estas expulsiones mientras no se complete el relevamiento catastral. Para la justicia de los ricos, los papeles de propiedad privada valen más que siglos de arraigo, cultura y preexistencia comunitaria. El apellido de la impunidad corresponde a la familia Wayar. Este atropello no es un hecho aislado ni casual. Tiene nombres propios detrás del expediente judicial. El reclamo de estas tierras es impulsado directamente por María Florencia Wayar y su círculo familiar, quienes figuran en los registros oficiales como los supuestos "titulares" de una finca que se superpone con la posesión comunitaria. Los Wayar operan bajo la lógica del despojo rural: acumular hectáreas a costa del sufrimiento de las familias originarias. Con la reactivación de este juicio, la familia empresaria busca sentar un precedente peligroso en el Alto Valle, abriendo la puerta para que otras 40 familias de la comunidad de Las Pailas queden a merced de futuras órdenes de expulsión.

Y este no es el único caso verificable en aquella latitud supuestamente remota a la que en la gran urbe se denomina “el interior”.

A todo esto, en un almuerzo reservado que tuvo lugar en Entre Ríos con el gobernador Rogelio Frigerio, Mauricio Macri deslizó que no entendía por qué, con la macro y las cuentas públicas ordenadas, el riesgo país no bajaba a los niveles de su presidencia. Una semana después de esa inquietud privada del ex presidente, Standard and Poor’s (S&P) mejoró la calificación crediticia del país, las acciones argentinas se dispararon un 18% y el riesgo país alcanzó los 433 puntos básicos, el mínimo desde mayo de 2018. Antes de que asumiera Javier Gerardo Milei, en noviembre del 2023, ese índice indispensable para el acceso a los mercados internacionales había llegado a 2.415. No fue, sin embargo, la única noticia sobresaliente de los últimos días. En plena inauguración de la Copa del Mundo, el INDEC oficializó el índice de precios de mayo en torno al 2,1%, el más bajo en ocho meses - incluso por debajo de lo que estipulaban algunas consultoras privadas -, y se volvió a confirmar una desaceleración inflacionaria: el de junio podría ubicarse por debajo del 2%. Tales indicadores contribuyen a que Milei se aferre a su programa económico mientras otros aspectos de la dura realidad política le pasan por encima. Como un autista, diseña su hoja de ruta a largo plazo pese a que la permanencia de Manuel Adorni - un funcionario cada vez más cercado por propios y ajenos, que ha sido reemplazado como vocero presidencial y la semana entrante podría ser destituido como Jefe de Gabinete - ensombrece sus planes. Y el efecto derrame no llega, ya que sigue cayendo el empleo formal

En tal contexto, basándose en la anomalía antidemocrática perpetrada durante más de 17 años por sucesivos gobiernos de facto que proscribieron al máximo exponente de la identidad por entonces mayoritaria del pueblo argentino, de un tiempo a esta parte muchxs compatriotas indispuestoxs a fingir demencia ante el orden imperante, se interrogan con meridiana sensatez acerca de si existe una base constitucional para rever  y anular el fallo que hoy condena a la ex Presidenta de la Nación Cristina Fernández de Kirchner, habida cuenta de que, ante el desprestigio vigente de la última gestión peronista, no parece haber un consenso popular generalizado para obtener dicho resultado exclusivamente en base a la movilización popular, muy a pesar de los esfuerzos que viene realizando a tal efecto la agrupación que conduce el hijo de la detenida.

Cualquier analista que se resista a observar la realidad nacional a través del  ojo de una cerradura, condicionado por mezquinos intereses sectoriales, debería asumir que se trata de un tema de necesaria y urgente resolución, dado que, si el fallo en cuestión resulta tan arbitrario como comienza a quedar en claro, se torna inaceptable en términos democráticos y vulnera tanto la legitimidad de la próxima elección como del próximo gobierno.

En tal sentido, en medio de un panorama político mediocre, resulta un dato auspicioso el prestigio creciente que va ganando una figura consecuente como la de la diputada de izquierda Myriam Bregman, quien - si realmente considera que marchamos hacia un Nuevo Movimiento Histórico - no solo debería exigir sino también movilizar por la libertad de la Dra. Kirchner, lo cual constituirá un claro aporte al saneamiento del Estado de Derecho y la garantía de celebrar futuras elecciones limpias y sin proscripciones.

Si prima pues una mirada estratégica y, por ende, la audacia política necesaria, rehabilitar reglas de juego equitativas bien puede propiciar una confluencia entre lo mejor de la izquierda y del peronismo, fenómeno que viene generando grandes expectativas entre los sectores menos dogmáticos de la militancia.

La lucha popular ha gestado numerosos programas de transición hacia una sociedad más justa, que obran en la memoria latente de las grandes mayorías.

Hace poco, entrevistado por el agudo analista Diego Genoud, el prestigioso sociólogo y ensayista argentino Eduardo Grüner conjeturó que “Si Bregman pudiera ganar las elecciones, la derecha daría un golpe”. En efecto, así ha venido siendo el modus operandi del poder más concentrado para frenar la irrupción transformadora de lo popular. El pueblo argentino es consciente de semejante lección histórica. Por eso mismo se torna imprescindible organizar y radicalizizar la lucha callejera para ir gestando una nueva hegemonía social capaz de salvaguardar la decisión soberana de las masas. Más aún cuando, como sostiene el Dr. en Filosofía y docente cordobés Luis Ignacio García - autor del interesantísimo ensayo “Fascismo cosplay” -, “en tiempos de colapso de las mediaciones, una rebelión supone un altísimo riesgo de violencia no necesariamente direccionada contra el poder”.

Está por verse si existe en nuestro país una izquierda suficientemente madura como para hacerse cargo de los desafíos expuestos hasta aquí.

En resumidas cuentas, para acometerlos no basta con oponemos al orden vigente, sino más bien demostrar que queremos vivir de otra manera. Y, en tal tesitura, la realidad parece indicar que urge más un horizonte que un programa.

Por lo pronto, la inequivica victoria del pueblo iraní - que redime a todos pueblos humillados por el Imperio -, la potencia activada por la rebelión del pueblo boliviano, tanto como la que latió en la movilización de más de un millón de compatriotas congregados para despedir a un artista contracultural como el Indio Solari, confirman que mal podrá la Inteligencia Artificial garantizar el triunfo de los dueños del mundo.-

 

JORGE FALCONE


sábado, 13 de junio de 2026

EL SUBSUELO DE LA PATRIA ACONGOJADO

Las luchas populares perforan la cortina de humo de un Mundial carente de mística

Una victoria electoral puede abrir un terreno más favorable, pero no cambia por sí sola las relaciones de fuerza. Ese cambio exige recomponer la fuerza social del campo popular: organización en los lugares de trabajo y en los barrios, recuperación de la vida sindical, reanimación de la conflictividad social y disputa de la hegemonía cultural. Hay que reconstruir las instituciones obreras y populares, en el terreno sindical, partidario y asociativo, que dan densidad social a cualquier proyecto de transformación más ambicioso. Allí se juega la posibilidad de forjar nuevas fuerzas políticas, capaces de superar por izquierda los límites de las experiencias progresistas previas. Solo sobre esa base será posible construir una alternativa de fondo al orden neoliberal en crisis y a la reacción ultraderechista, y no meras coaliciones defensivas.

Martin Mosquera

“Cómo derrotar a Milei.

Estrategia de la izquierda en un período reaccionario”.

Revista Jacobin

  

Por estas horas, un país del que suele hablarse poco está brindando una lección a todos los pueblos del orbe. En efecto, Albania ha estallado en masivas protestas  contra el acuerdo de expropiación de tierras de Kushner por valor de 4 mil millones de dólares. Al mega proyecto urbanístico lo quieren llevar a cabo la hija de Donald Trump, Ivanka Trump y su marido. Los albaneses expresan su profundo rechazo al tratarse de una isla protegida por el propio país. En este sentido señalan que el primer ministro de Albania Edi Rama, quien ocupa el cargo de forma ininterrumpida desde septiembre de 2013, es responsable de la venta de territorios completos del país a capitales extranjeros.  Jared Kushner y su esposa Ivanka  prevén construir un resort de lujo en un tramo de la costa albanesa que está protegida por su biodiversidad. El rol de Rama es fundamental ya que se trata de un aliado directo de Trump en Europa, y por tal motivo les ha concedido permiso para edificar en la zona. El interés del matrimonio por ese espacio partió de una excursión que realizó en 2024. Entonces, ambos quedaron enamorados de ese territorio y empezaron a proyectar cómo comprarlo. No se trata de un caso aislado, Trump ya había dicho que pensaba comprar Groenlandia y amenazó a Dinamarca por negarse a venderla. A su vez, como se sabe, Nueva Gaza es el proyecto de exterminar de una vez y para siempre a los nativos de la región y los territorios de la Palestina histórica para construir una ciudad genérica para los millonarios. La isla deshabitada de Sazan y la franja de la laguna de Narta, en Albania, son hoy el epicentro de lucha que definirá si los Trump se salen con la suya y empiezan a comprar soberanía nacional por el mundo o los pueblos les dan una lección.

Por lo pronto, a ese respecto, resistencias no faltan. Sin ir más lejos, la Fuerza Aeroespacial del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica anunció el inicio de la fase de respuesta decisiva y disuasoria directa al enemigo sionista. Y Yemen acaba de imponer el cierre del estrecho de Bab el-Mandeb a embarcaciones israelíes. 

En tanto, en Nuestra América, en la víspera del partido inaugural del Mundial, en Ciudad de México, un grupo de docentes en protesta realizó una nueva jornada de huelga masiva para exigir mejoras salariales, en lo que ya sería su cuarta movilización consecutiva. En la ocasión, los manifestantes se desplazaron hasta el Estadio Azteca, sede de dicho evento. La situación generó tensión en la zona, lo que llevó a la intervención de fuerzas de seguridad para contener la protesta y asegurar el recinto. Paralelamente, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) lanzó una fuerte crítica a la FIFA y advirtió que los hechos más importantes del torneo no ocurrirán dentro de los estadios, en un comunicado titulado “El Amor y el Desamor según el fútbol”. "Lo más importante de este mundial ocurrirá fuera de los estadios, en las calles y en los campos, en las costas y en las montañas, donde se celebrará no el espectáculo, sino la memoria y la lucha, la resistencia y la rebeldía”. La Copa del Mundo comenzó el jueves 11 de junio con el partido inaugural entre México y Sudáfrica en el Estadio Azteca de Ciudad de México, que se convirtió en el primer estadio de la historia en albergar tres aperturas mundialistas. En su mensaje, el Sub Comandante Marcos cuestionó que la atención mediática puesta sobre el Mundial oculte problemas estructurales que atraviesan al país. Entre ellos mencionó la crisis de desapariciones, que ya supera las 135 mil personas, el desplazamiento forzado de comunidades indígenas y las demandas de movimientos sociales como las madres buscadoras, el magisterio democrático y organizaciones estudiantiles e indígenas. Marcos recordó además que el fútbol puede funcionar tanto como una herramienta de ocultamiento como un espacio de resistencia. Mencionó ejemplos como el rechazo del alemán Paul Breitner a participar del Mundial de Argentina 1978 en protesta contra la dictadura oligárquico - militar genocida, el gesto de Lamine Yamal al exhibir una bandera palestina o el histórico pasamontañas utilizado por Adolfo “Bofo” Bautista en Chiapas. El comunicado también apuntó contra la FIFA, las federaciones nacionales y el uso de la inteligencia artificial, a los que definió como expresiones de un “anti-fútbol” que transforma el deporte en un espectáculo cada vez más alejado de las comunidades y de las realidades que atraviesan los pueblos.

A su vez, a la heroica y sostenida rebelión del pueblo boliviano, se agrega la buena nueva de que en Perú - aunque por estrecho margen -, asentándose sobre el voto rural,  el candidato popular Roberto Sánchez se viene imponiendo sobre la opción reaccionaria de Keiko Fujimori.

En nuestro país, voces oficialistas sostienen que “Patricia se corta sola”, en alusión a las diferencias entre la Casa Rosada y la ex Ministra de Seguridad Patricia Bullrich. La frase resume el clima que dejó la sesión del Senado que aprobó 74 pliegos judiciales y postergó el tratamiento de la Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada, una iniciativa impulsada por el Gobierno que expuso las diferencias entre las distintas tribus libertarianas.

Por su parte, Javier Gerardo Milei, ofreciendo un nuevo gesto de vasallaje, visitó la provincia de Córdoba para presenciar un operativo militar de Fuerzas Armadas de Argentina y tropas especiales de Estados Unidos. Se trató de un ejercicio conjunto, en el marco del operativo Daga Atlántica, desarrollado en territorio argentino entre el 21 de abril y el 12 de junio de 2026, en la base naval Puerto Belgrano (Punta Alta), la VII Brigada Aérea (Moreno, Buenos Aires) y la Guarnición Militar de Córdoba. Vale remarcar que el ingreso de fuerzas militares extranjeras no fue autorizado por el Congreso de la Nación, sino que Javier Milei lo oficializó por decreto de necesidad y urgencia (DNU 264/2026) El Presidente llegó a Córdoba junto a su hermana Karina Milei; el cuestionado jefe de Gabinete, Manuel Adorni - quien acaba de enterrarse tras declarar que tiene medio millón de dólares sin declarar conseguidos en una inesperada carrera de trader de bitcoins -; el ministro de Defensa, Carlos Presti; y el embajador de EE.UU. en Argentina, Peter Lamelas.

Karina - para muchos analistas, el verdadero poder detrás del trono -, envuelta en fuertes internas con los referentes más importantes del Gobierno, Santiago Caputo y Patricia Bullrich, se muestra hiperactiva y baja línea a su tropa de cara al incipiente armado de la estrategia electoral para 2027. Acaba de inaugurar personalmente con bombos y platillos una “escuela de dirigentes” violetas junto a su mano derecha en la Ciudad, Pilar Ramírez - que suena como eventual reemplazante de la senadora Bullrich como aspirante a la Jefatura de Gobierno por la lista de Milei -, y de reunir a unos 70 diputados nacionales que responden a Martín Menem. No es la primera vez que convoca a este tipo de encuentro, de índole “descontracturado”, para restarle relevancia. Hace dos meses, la secretaria general había reunido a los representantes de La Libertad Avanza en el interior en otro restaurante. Pero esta vez hubo más asistentes. Y, llamativamente, estuvo Sandra Pettovello, la ministra de Capital Humano, muy cercana al Primer Mandatario, quien aparece como eventual candidata para el año que viene.

A todo esto, la cartera laboral acelera el desmantelamiento de la organización sindical. En tal tesitura, convoca a negociar 150 convenios colectivos “vencidos” bajo la nueva ley. De este modo, la discusión entre empleadores y trabajadores podrá ser por empresa y región, marginando a la disputa por rama y actividad.

Ni lerdo ni perezoso, el sindicalismo redobla su ofensiva contra el Gobierno en el exterior y en nuestro país. Por un lado, en Ginebra, Suiza, los líderes de la CGT acusaron a los libertarianos de ejercer “violencia institucional” y de aplicar una reforma laboral que es “un laboratorio a nivel internacional de las políticas de derecha”. Por otro, en Buenos Aires, las dos fracciones de la CTA realizaron una movilización a la Plaza de Mayo contra “el ajuste de Milei”. Las denuncias efectuadas en Ginebra se efectuaron durante un acto de dirigentes de la central obrera y de las CTAs, por fuera de las deliberaciones de la conferencia anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), con presencia de dirigentes de otros países, en donde se profundizaron las críticas al gobierno argentino. Encabezaron dicho encuentro los líderes cegetistas Gerardo Martínez (miembro del Consejo de Administración de la OIT y actual vicepresidente de la conferencia por el sector de trabajadores) y Jorge Sola, uno de sus cotitulares; Roberto Baradel (CTERA), por la CTA de los Trabajadores; Daniel Jorajuría (gastronómicos), por la CTA Autónoma, y Rafael Freire, secretario general de la Confederación Sindical de las Américas (CSA) Además, la CGT anunció que iniciará el precalentamiento para un nuevo plan de lucha contra el Gobierno en pleno Mundial de Fútbol: la semana próxima, la conducción cegetista recibirá a las confederaciones que agrupan a sindicatos de la industria, el transporte y la energía para debatir sus próximos pasos. A todo ello se suma que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) reconocerá a repartidores y choferes de plataformas digitales como trabajadores sujetos de derechos como el salario mínimo, sindicalización, negociación colectiva, seguro por accidente y una jubilación. El texto elaborado por la Comisión Normativa sobre el Trabajo Decente en la Economía de Plataformas, se votó en el plenario de la Conferencia anual de la organización y representará un golpe decisivo sobre la reforma laboral anarcocapitalista, que dedica un capítulo íntegro a excluir a esos trabajadores de los alcances y protecciones de la ley de Contrato de Trabajo.  

Todo está por verse pues, en una región amenazada por el Imperio, pero que demuestra a diario que “no está muerto quien pelea”.

 

La masiva irrupción de la Argentina Analógica

Sí, la tierra señala a sus elegidos.
Y al llegar el final, tendrán su premio, nadie los nombrará:
Serán lo ‘anónimo’,
pero ninguna tumba guardará su canto...

Atahualpa Yupanqui

“Destino del canto”.

 

Durante la primera mitad de un mes que entrelaza el “basta de matarnos” con los resistentes peronistas fusilados el 9 de Junio de 1956, los bombardeos sobre Plaza de Mayo ocurridos el año anterior un 16 del mismo mes, la insignia que Belgrano nos legó, el martirio de Darío y Maxi - porque, como sabemos, Junio Arde Rojo -, y la despedida del gran beatnik nacional que supo conectar con los rotos de toda laya, Argentina se vio desbordada por movilizaciones multitudinarias que colmaron el ágora donde el pueblo se expresa, a veces en forma explícita y otras en clave, como ese inmenso poeta del rock que acaba de partir.

Picaron en punta las compas y disidencias, que ganaron las calles de todo el país interpelando acaso como nunca antes al silencio de los varones, y a continuación los ricoteros de distinta clase social y latitud, que peregrinaron kilómetros para poder brindarle un merecido “hasta siempre” al ídolo popular que supo espejar su dolida intemperie y recordarles que “cuando la noche es más oscura, se viene el día en tu corazón”.

Un artista que conectó con varias generaciones mediante una lírica exquisita que prescindió de toda demagogia simplista, dejando frases para la posteridad que manos anónimas pintan en los muros de los pueblitos más remotos, y que exponentes de la Generación 2.0 repiten como un mantra, a menudo ignorando su origen y autoría.

Un ícono masivo que, en lo suyo,  adquirió la dimensión del Diego o del Papa Francisco, tan solo por mencionar referencias recientes.

La imagen aérea de la espontánea e imponente Misa Ricotera celebrada en Plaza de Mayo - que la ignominia represiva de un Macri intentó empañar - o su nutrido sepelio en Parque Domínico, dan la pauta de un fenómeno que está muy lejos de ser interpretado y mucho menos controlado por las clases dominantes.

Solo ocurre con quienes consiguen que un pueblo se refleje en su obra. Y el nuestro, hoy herido de orfandad política, dio el presente una vez más.

Más allá de la negativa oficial a velarlo en la Casa Rosada - que en este contexto no hubiera sido la última escala preferida por Carlos Alberto Solari - o el Congreso, un ámbito supuestamente más plural, y aunque semejante circunstancia haya restituido momentáneamente el diálogo interrumpido entre el gobernador bonaerense y el hijo de la ex presidenta injustamente cautiva, no puede negarse que se trató de un funeral de Estado con escasísima e imperceptible participación del mismo, casi autoorganizado por una multitud inorgánica, tan disciplinada como un hondo dolor lo impone, y autogestiva como lo fue el ídolo al que dedicaron un último pogo.

Sería insensato suponer que en medio de ese fenómeno policlasista y plurigeneracional no hubo votantes de Milei, quien mantuvo el reaccionario silencio de los privados de sensibilidad social y apego a su pueblo, y seguramente padeció una infinita soledad sideralmente distante del caluroso abrazo colectivo.

Es más, las declaraciones en La Nación + de su biógrafo, Nicolás Márquez, acaso el exponente más cavernario del sentir libertariano, no dejaron lugar a duda de lo que el acontecimiento representa para el staff gobernante: “todo este lumpenaje, esta grey embrutecida, abombada por el alcohol, por la droga, con cánticos vulgares (…) toda una descarga orillera (…) después de su ‘peregrinación religiosa’ vuelve a sus chozas periféricas a padecer el lugar al que los sometió el peronismo”. Así como alguna vez, ante la agonía de la Abanderada de los Humildes, manos anónimas pintaron sobre un muro “Viva el cáncer”, esta vez, a aquellos mismos intereses solo les faltó proclamar “Viva el párkinson”.

El hecho al que nos venimos refiriendo ocurre en un contexto de profunda crisis de representación política, y de simpatía creciente por la izquierda institucional. No obstante, al parecer resulta incontrastable que - aún en transformación - hay una identidad vigente en gran parte del pueblo argentino, que en varias ocasiones se puso de manifiesto ante el periodismo durante los últimos días. Eso exige tomar debida nota al interior de los ricos debates en curso tendientes a gestar una novedosa confluencia de la militancia insumisa, porque hay sedimentos de la Historia que nos sirven para imaginar el futuro.

Toda eventual ruptura del orden establecido es acontecimiental y sorpresiva. Hoy está a la luz que la derecha hegemónica no es estable, en consecuencia, corresponde a la militancia no perder de vista la relación dialéctica entre el acontecimiento imprevisible y la acción política tendiente a generarlo. Sin sobreestimar la capacidad de producir transformaciones desde del Estado - a menudo, de consecuencias pasivizadoras -, pero accionando dentro, contra, y más allá del Estado.

Puede que sea temprano para aventurar el alcance de la fraternidad que tramaron esas 72 horas de sentido llanto en común, experimentada por una extensa base de la pirámide social, que brindó conmovedores, profundos, y por qué no promisorios testimonios ante micrófonos de radio y cámaras de TV, recordando la función del periodismo ni más ni menos que en su propio día.

¿Contribuirá tan poderoso encuentro entre los condenados de la tierra a fraguar alguna novedad? El tiempo lo dirá…

Lo seguro es que el quebranto pasará. Aunque por momentos se vuelva inevitable sentir que Argentina se va vaciando de héroes y de santos.

Por eso mismo, hoy más que nunca y aunque cueste, nos debemos “armar algún puto full”.-

 

JORGE FALCONE