Argentina: Se agota la
paciencia para esperar hasta 2027
“BRONCA PORQUE NO SE PAGA FIANZA,
SI NOS ENCARCELAN LA ESPERANZA”
Peter Thiel, el inversor
multimillonario en tecnología y referente intelectual de Silicon Valley, oportunamente
sostuvo que la joven activista Greta
Thunberg representa
el espíritu del Anticristo. No se trata solo de un insulto hiperbólico. Thiel
expresa con él una teología prometeica, que santifica la tecnología y la
expansión. En su visión del mundo, las fuerzas del dinamismo deben luchar
contra los males del estancamiento, representados por el ambientalismo de
izquierda. “En
el siglo XXI, el Anticristo es un ludita que quiere detener toda la ciencia”, dijo
Thiel. Los supuestos filosóficos de Thiel pueden sonar extraños para quienes
están fuera de ese mundo, pero parecen estar ampliamente compartidos entre los
tecnomagnates. “Los Reyes Filósofos de la Ilustración Oscura” creen que esta
tecnología permitirá a los humanos - al menos a unos pocos - escapar de los
límites de la Tierra e incluso, tal vez, de la inevitabilidad de la
muerte. Su credo representa una liberación
frente a la desesperanza y el deterioro. Vale la pena tener
presente esta nueva y extraña cuasirreligión al considerar las advertencias de
personas de dentro de la industria de la IA que sostienen que sus inventos podrían
provocar muertes masivas.
En ese distópico contexto al que nos viene
acostumbrando este capitalismo de plataformas, alrededor de 30 robots marcharon
frente al Ministerio de Asuntos Digitales de Polonia, en Varsovia, para exigir
regulaciones a la inteligencia artificial y proteger los puestos de trabajo
humanos, iniciativa del colectivo social Democratism,
impulsada por humanos para abrir el debate sobre la automatización. Los
humanoides corearon y reprodujeron frases como “Defiendan los puestos de
trabajo”, “Llegó la hora de las reglas” y “No esperen, regulen”. El ministro de
Asuntos Digitales, Krzysztof Gawkowski, se acercó a dialogar con los organizadores
y señaló que el gobierno está elaborando normativas sobre el tema. En el Sur
Global, Brasil vuelve al centro de la disputa política regional, a
partir de unas elecciones cuyo resultado es clave para Nuestra América, ya que
pone en juego dos modelos de país representados por “Lula” da Silva y Flávio
Bolsonaro. Mientras
las encuestas muestran una alarmante paridad entre ambos candidatos, un
estallido institucional en el Supremo Tribunal Federal vuelve a poner en jaque
al sistema político. Entre maniobras judiciales para garantizar la impunidad
del bolsonarismo, el hostigamiento del poder mediático y las vacilaciones del
oficialismo, la crisis abierta amenaza con alterar definitivamente la relación
de fuerzas. Existe un riesgo cierto de restauración neofascista en el país más
grande de la región. La escalada de la crisis política ha cobrado un giro
explosivo. La decisión de André Mendonça, ministro del Supremo Tribunal Federal
(STF), de remover a Andrei Rodrigues de la dirección de la Policía Federal
constituye una maniobra subversiva al servicio de una operación golpista. Se
trata de una arbitrariedad institucional que incurre en un claro abuso de
autoridad: un juez de la máxima corte no tiene atribuciones para nombrar o
destituir al jefe de la Policía Federal, potestad que le corresponde al Poder
Ejecutivo a través del Ministerio de Justicia. En tanto, la
campaña muestra al candidato opositor enarbolando la bandera de la inseguridad,
mientras el oficialista le responde desde la geopolítica, en un debate huérfano
de soluciones concretas para las urgencias del electorado. En resumidas
cuentas, esa reñida elección, la intermedia de EEUU, y la de Israel, dotan a
este fin de año de una enorme carga profética respecto a lo que nos espera de
cara al siguiente.
La próxima semana, Javier Gerardo Milei tiene previsto un nuevo viaje a Estados Unidos para participar de la Asamblea General de la ONU, cuyo debate comenzará el 22 de septiembre en Nueva York, y no se descarta un nuevo contacto con Donald Trump en el marco del cóctel protocolar para mandatarios. En los últimos días, a raíz del tema Malvinas, la sintonía con el mandatario estadounidense se incrementó luego de que - a raíz de su tensión creciente con Inglaterra por el retaceo de fondos para la OTAN - sostuviera que revisaría su posición neutral respecto del conflicto que Argentina mantiene con el Reino Unido por la soberanía de las islas. Al respecto, el canciller, Pablo Quirno, se mostró abierto a la posibilidad de que Trump medie en la tensión entre ambas naciones. “Siempre es bueno tener amigos que generen un diálogo”; declaró.
Pero, en tanto, contrariando la euforia libertariana respecto de sus indicadores macroecónomicos, tambalea el principal activo con que cuentan: Luego del 1,7% de inflación en agosto y de que el oficialismo festejara por tratarse del dato más bajo en los últimos 14 meses y desde 2017, en la segunda semana de septiembre los precios de alimentos y bebidas registraron un salto que podría impactar sobre el nivel general de este mes, en el que el Gobierno pretende consolidar la tendencia bajista. La señal surgió de los relevamientos de dos consultoras privadas, aunque los resultados mostraron diferencias. La conocida consultora económica especializada en macroeconomía y política LCG informó una suba de 3% en alimentos y bebidas durante la segunda semana. Analytica, en cambio, registró una variación de 0,4% para el mismo período, después de un aumento de 0,8% durante la primera semana del mes. Ambos informes se difundieron en un contexto en el que las proyecciones para el índice general de septiembre se ubican entre 1,8% y 1,9 por ciento.
A todo esto, en una reunión reservada, los líderes de la CGT y de las dos CTA hicieron un balance positivo del plan de lucha conjunto contra el gobierno de Javier Milei que iniciaron el 22 de julio pasado y acordaron definir la semana próxima de qué forma continuarán las medidas de fuerza. La idea, en principio, es consensuar protestas con entidades empresariales, de jubilados, de discapacitados y del sector estudiantil con el fin de capitalizar el malestar hacia las medidas oficiales.
Además, en un marco de severo desfinanciamiento del sector público, tiene lugar un paro total en las Universidades Nacionales comenzado el viernes 18 y a continuarse el martes 22 de septiembre. Y se convoca a la 5ta Marcha Federal Universitaria para el 15 de octubre. En efecto, el Frente Sindical de Universidades Nacionales anunció nuevas medidas de fuerza, luego de que fracasara una vez más la paritaria docente y no docente. “El 3% que el Gobierno impone está muy lejos de cumplir la cautelar que lo obliga a hacer efectivo el artículo 5 de la Ley de Financiamiento Universitario, sobre el cual deben calcularse tanto el retraso salarial (33,4%) como la deuda acumulada, equivalente a cuatro sueldos”, expresaron. “La defensa de la universidad pública con salarios dignos, becas estudiantiles que garanticen ingreso, permanencia y graduación, fondos para sostener las misiones sustantivas - docencia, investigación y extensión - y para hospitales universitarios es lo que nos impulsa a sostener esta larga lucha”, agregaron desde el sindicato de docentes universitarios”.
Eso no es todo. Frente a un panorama que exhibe más nítidamente que nunca la tensión entre esa dirigencia política que hace campaña en “piloto automático” - como si estuviéramos en 1983 y no en una posdemocracia en la que se desconoce el orden constitucional restaurado en aquel entonces - y el hartazgo de un pueblo que experimenta diversas vías de quitarse de encima este yugo (el juicio político al Primer Mandatario, la Huelga General, o el estado de movilización permanente), organizaciones piqueteras, partidos de izquierda, artistas y sindicatos de base han convocado a una jornada de protesta nacional bajo el nombre de “Marcha de la Bronca”, con epicentro en Plaza de Mayo y réplicas en más de 30 ciudades del país. La consigna que nuclea a sus promotores es “Organizar la bronca para derrotar a Milei”.
Voceros de la iniciativa detallaron que la protesta “se está transformando en una autoconvocatoria muy amplia” que reúne a organizaciones sindicales, independientes, sociales, de jubilados, feministas, políticas y estudiantiles. Según explicaron, la adhesión se ratificó en asambleas de trabajadores votadas por unanimidad, como la del Hospital Garrahan, impulsada por la Asociación de Profesionales y Técnicos que encabeza Norma Lezana, además de organizaciones de la salud de la provincia de Buenos Aires y gremios docentes como Ademys, Suteba Tigre y Suteba La Matanza.
En la previa de la movilización, el Ministerio de Seguridad de la Nación, a cargo de la ministra Alejandra Monteoliva - como se recordará, formada en el punitivismo uribista colombiano -, confirmó que aplicará un dispositivo especial de control en la zona. “Vamos a aplicar el protocolo antipiquete en las inmediaciones del Congreso y Plaza de Mayo. Siempre se activa cuando hay movilizaciones”, señalaron desde la cartera de Seguridad.
En la Ciudad de Buenos Aires y el Gran Buenos Aires la movilización cuenta con “un formato muy parecido al 24 de marzo”, con una cabecera integrada por representaciones sociales, sindicales y políticas. Se ha propuesto que esa cabecera esté a cargo de organismos de derechos humanos, entre ellos el Encuentro Memoria, Verdad y Justicia, seguidos por agrupaciones estudiantiles, socioambientales y la Coordinadora de Jubilados de los miércoles, hasta cerrar con las organizaciones de trabajadores y las fuerzas políticas convocantes.
El recorrido previsto va de la Plaza Congreso hacia Plaza de Mayo por Avenida de Mayo, aunque los organizadores no descartaron “utilizar algunas diagonales” para el ingreso de la columna central. Una vez en la plaza, el esquema contempla un escenario con lectura de un documento unitario a cargo de “un grupo de artistas sorpresa”, y un cierre musical.
Al escenario subirán representaciones de todas las fuerzas convocantes, “desde el Garrahan hasta las fuerzas del Frente de Izquierda, el MST, el PTS, sus figuras y las referencias de cada espacio”.
Los organizadores citaron a participar también a la Columna Mostri, que tiene como referencia a Marta Dillon, quien además Integra el Comité de Revolución Imaginaria (CRI) y fue parte del colectivo Ni Una Menos desde su creación; y a organizaciones del campo feminista. En el plano político, los voceros mencionaron a la diputada nacional Myriam Bregman como una de las impulsoras de la “Marcha de la Bronca”; Alejandro Bodart, secretario general del Movimiento Socialista de los Trabajadores (MST), integrante del FIT-U; Celeste Fierro, diputada nacional electa - asume su banca en el marco de la rotación de cargos del Frente de Izquierda -, quien milita en el MST, integrante del FIT-U; y Nicolás del Caño, diputado nacional por la provincia de Buenos Aires y militante del PTS, integrante del FIT-U.
“Proponemos transformar la bronca en organización y movilización para que los sindicatos dejen su pasividad y organicen un verdadero plan de lucha hasta terminar con todo el nefasto plan de (Javier) Milei y sus cómplices”, afirmó Bregman al convocar a la protesta.
El texto del documento elaborado denuncia el plan de gobierno libertariano “en el plano económico, político y social”, sus consecuencias en materia de desigualdad y pobreza, y lo que califican como una negativa oficial a aplicar leyes ya votadas en el Congreso, como las de emergencia en salud pediátrica, discapacidad y financiamiento universitario.
A su vez apunta contra los despidos y lo que los organizadores denominan “industricidio”, además de señalar las complicidades de los bloques legislativos que acompañaron al oficialismo “por acción u omisión”. En ese mismo sentido, el texto incluye críticas al rol de la CGT y del conjunto de las centrales obreras, a las que los organizadores responsabilizan “de permitir, con su pasividad, el avance de las políticas del Gobierno”. Su planteo central, según anticiparon, es la exigencia de un paro general y un plan de lucha sostenido contra la gestión de Milei.
Entre los sectores que también impulsan la “Marcha de la Bronca” destaca el Polo Obrero, la organización piquetera liderada por Eduardo Belliboni, quien declaró: “miles de piqueteros independientes marcharemos junto a trabajadores, jubilados, jóvenes, mujeres y familias endeudadas porque la bronca no se aguanta más. Marchamos por la devolución de los alimentos, la restitución del programa Volver al Trabajo, la huelga general y por fuera Milei”.
El reclamo por el programa Volver al Trabajo remite a un conflicto que se extiende desde marzo, cuando el Ministerio de Capital Humano anunció el fin de ese plan social, heredero del ex Potenciar Trabajo, que llegaba a 900.000 beneficiarios con un monto mensual de 78.000 pesos. Su reemplazo por vouchers de capacitación generó cortes de calles y ollas populares en casi medio centenar de puntos del país durante los meses siguientes, impulsados por agrupaciones como el Frente de Lucha Piquetero, el Polo Obrero y Territorios en Lucha, bajo la consigna “Trabajo sin salario es esclavitud”.
La organización del evento comenzó hace más de un mes, cuando más de 200 delegados de distintas organizaciones del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) se reunieron para definir la fecha y los ejes de la protesta, según relató Del Caño. “La marcha del 6 de agosto fuimos decenas de miles en todo el país, a pesar de la represión y los gases lacrimógenos”, recordó el legislador.
Del Caño planteó: “Es un gobierno que ni siquiera te permite reclamar y creo que es un punto de inflexión que tiene que servir para redoblar este plan que está hambreando a la mayoría de los trabajadores, que se endeudan con tasas usureras”. El diputado también apuntó contra el sector financiero: “Hablemos de lo que no quieren hablar. ¿Cuánto están ganando los bancos y Mercado Libre a costa de millones de personas endeudadas para sobrevivir?”.
Bodart, por su parte, situó el origen del descontento en la desigualdad económica: “La crisis económica terminó con las expectativas de quienes todavía esperaban que llegara lo bueno de este gobierno. Todo el plan de Milei está al servicio de las corporaciones, los bancos y los grandes grupos financieros. Mientras unos pocos hacen grandes negocios, particularmente en las actividades energéticas y extractivas, la mitad de la población no llega al 20 de cada mes”.
Fierro planteó la disputa como una carrera contra el tiempo político: “No se puede esperar hasta 2027: tenemos todo 2026 por delante y es ahora, en las calles y organizados, cuando podemos enfrentar a este gobierno, sin esperar a que la CGT deje de dormir la siesta”. Y cuestionó al resto del arco opositor: “Dicen mucho, pero después levantan la mano para aprobar leyes antipopulares; incluso el PJ termina pactando con Milei”.
La adhesión artística fue uno de los rasgos distintivos de la campaña de difusión. La actriz Mirta Israel convocó con un mensaje difundido en redes: “Son tiempos difíciles para pensar que es posible cambiar esta historia. Muchos de los que vamos a marchar esta vez creemos que la marcha es un paso para recuperar la esperanza en que es posible cambiar la historia, siempre que organicemos esa bronca y marchemos juntas y juntos”.
Al llamado se sumaron los actores Carlos Belloso, Katya Alemán, Mirta Busnelli, y Valentina Bassi, el grupo musical La Bersuit y la banda Los Gardelitos, junto a decenas de músicos, poetas, titiriteros y colectivos culturales de distintas provincias.
En el plano sindical, la convocatoria descansa en comisiones internas y listas combativas antes que en las conducciones nacionales: adhirieron seccionales y agrupaciones de ATE, la Unión Ferroviaria y la comisión interna de FATE, fábrica de neumáticos que acumula siete meses de conflicto tras un lockout patronal, y cuyos trabajadores se acaban de anoticiar que la sala 2 de la Cámara de Apelaciones y Garantías de San Isidro en las últimas horas ordenó su desalojo.
Un informe de la Junta Interna de ATE INDEC, difundido antes de la marcha, calculó que una familia tipo necesitó en julio $2.558.677 para cubrir sus necesidades mínimas, de los cuales $876.360, correspondieron a la canasta alimentaria básica y $1.682.312 a otros bienes y servicios esenciales. El gremio cuestionó los anuncios oficiales sobre la desaceleración de la inflación y sostuvo que las medidas del ministro de Economía, Luis Caputo, se sostienen en la recesión y en la contención del dólar sin traducirse en mejoras concretas de ingresos.
Cabe señalar que “La Marcha de la Bronca” no cuenta con la adhesión orgánica de las principales centrales obreras y de la economía popular. La Confederación General del Trabajo (CGT), las dos Centrales de Trabajadores de la Argentina (CTA), la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) y la organización Territorios en Lucha - aunque participarán alguno de sus integrantes como el FOL y el MST - no forman parte de esta convocatoria, aunque comparten buena parte de los reclamos contra el ajuste y coincidieron con sectores de la izquierda en movilizaciones previas, como la peregrinación de San Cayetano del 7 de agosto, que reunió a la CGT, ambas CTA y la UTEP en una columna conjunta desde Liniers hasta Plaza de Mayo.
Estas cuatro organizaciones vienen delineando desde julio un cronograma propio de medidas de fuerza, que incluyó una movilización conjunta por el Día de la Industria el 2 de septiembre - finalmente cancelada por falta de acuerdo sobre el lugar de concentración - y la planificación de una marcha federal con cese de actividades prevista para noviembre, en la previa de la llegada del papa León XIV al país, circunstancia que, habida cuenta de la publicación de la encíclica Magnifica Humanitas por parte del Vaticano, y de la residencia en nuestro país del creador de Palantir, no está lejos de prometer un match de fondo entre dos proyectos civilizatorios.
A todo esto, vale recordar que la movilización del 6 de agosto contra el proyecto de “Inviolabilidad de la Propiedad Privada” terminó con 29 detenidos y 16 heridos, según el monitoreo del Comité Nacional de Prevención de la Tortura (CNPT) Ese operativo, cuestionado por organismos de derechos humanos como la Comisión Provincial por la Memoria, incluyó el uso de gases lacrimógenos, gas pimienta y camiones hidrantes durante más de cinco horas. La causa judicial contra la feroz represión desatada por las fuerzas de seguridad continúa abierta en el Juzgado Federal N°10, a cargo de Julián Ercolini, que investiga entre otros casos a un comisario de la Policía Federal Argentina señalado por disparar munición antidisturbios vestido de civil.
El protocolo que la ministra Monteoliva confirmó que se aplicará fue dispuesto originalmente por la ex ministra Patricia Bullrich mediante la Resolución 943/2023 y habilita a las fuerzas federales a intervenir sin orden judicial ante cortes de tránsito, además de contemplar la identificación de organizadores y participantes de las protestas. La norma fue observada por relatores de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que advirtieron sobre el riesgo de “criminalización de la protesta social” y pidieron al Ejecutivo no imponer “restricciones indebidas al derecho a la libertad de reunión pacífica”.
Por otra parte, hay que decir que el nombre de la protesta retoma el título de una canción de 1970 compuesta por Miguel Cantilo e interpretada por el dúo Pedro y Pablo, integrado por Cantilo y Jorge Durietz, lanzada durante la dictadura de Juan Carlos Onganía como himno contra la censura y el autoritarismo. Medio siglo después, el mismo título nombra ahora una movilización contra las políticas de un gobierno mucho más siniestro que aquel.
Dicho esto, no está de más puntualizar que nuestra línea editorial, respetuosa de la tradición histórica representada por Marx, Engels, Trotski y Lenin, adhiere a la que expresan San Martín, Rosas, Yrigoyen, Perón, y los Montoneros. Vale decir, a la tradición del nacionalismo popular revolucionario. De modo que nuestra adhesión a la iniciativa hasta aquí descripta parte de la convicción de que el poder popular se construye ganando las calles, y de que la historia de los tiempos venideros condenará severamente a una dirigencia política venal y rentista que, mientras se arranca los ojos por perpetuarse, en el marco del genocidio social en curso insta a quienes comen una sola vez por día o salteado a esperar un año más para intentar solucionarlo poniendo una papeleta en una urna de cartón corrugado. No obstante, consideramos que, en el supuesto caso de que la primera perspectiva alcanzara a abrir una nueva oportunidad histórica de transformación social para el pueblo argentino, el no reconocimiento público de la heroica lucha de las bases peronistas, la vigencia de dicha identidad en mucha gente humilde, o su asimilación a superestructuras que no merecen semejante legado, constituiría un lamentable error de imprevisibles consecuencias.
En conclusión, creemos que es hora de multiplicar iniciativas
como esta, capaces de ir unificando todas las luchas en curso detrás de un
objetivo que trascienda la perspectiva electoral en ciernes, ya que, como
escribió el gran poeta huarpe Armando Tejada Gómez, “hay que dar
vuelta el mundo / como la taba, / el que no cambia todo / no cambia nada”.-
JORGE
FALCONE

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